Xi Jinping, presidente de China, ha iniciado una visita de dos días a Corea del Norte, su primera en casi siete años, con el objetivo de reforzar los lazos con el líder norcoreano Kim Jong-un. Esta visita se produce en un momento en que las relaciones entre China y Corea del Norte se han visto tensas debido a la pandemia de Covid-19 y la creciente cercanía de Pyongyang con Rusia. Xi y Kim se reunirán en Pyongyang, en un intento por reafirmar la alianza estratégica entre ambos países, que comparten un tratado de amistad y asistencia mutua desde hace 65 años.
La visita de Xi también busca contrarrestar la influencia de Rusia en Corea del Norte, especialmente después de que Pyongyang enviara más de 10,000 soldados para apoyar a Rusia en la guerra de Ucrania y firmara un pacto de defensa mutua con Moscú en 2024. Según John Delury, experto en Asia, China no desea que la cercanía de Corea del Norte con Rusia supere sus propios lazos con Pyongyang.
Además, Xi podría intentar posicionar a China como mediador entre Corea del Norte y Estados Unidos, aunque Beijing tiene sus propios intereses estratégicos en la región, especialmente en relación con Japón, a quien China acusa de militarismo creciente. La visita de Xi se produce poco después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, visitara Beijing, donde se discutieron temas relacionados con Corea del Norte, aunque sin resultados concretos sobre la desnuclearización de la península coreana.
La relación entre China y Corea del Norte ha sido históricamente compleja. Aunque ambos países comparten una alianza formal, las diferencias han surgido, especialmente con el avance del programa nuclear norcoreano. China ha aumentado sus exportaciones a Corea del Norte, alcanzando los 2.3 mil millones de dólares el año pasado, y ha reanudado los servicios de tren de pasajeros entre Beijing y Pyongyang, en un esfuerzo por mantener a Corea del Norte dentro de su esfera de influencia.
Para Kim Jong-un, mantener el apoyo de China es crucial, especialmente si el conflicto en Ucrania disminuye la necesidad de apoyo norcoreano por parte de Rusia. Aunque las relaciones entre ambos países han sido tensas, ambos líderes reconocen la importancia de mantener el diálogo y la cooperación.