La reunión, que tuvo lugar el domingo por la noche, se produjo horas después de que un ataque con drones rusos dañara un centro de almacenamiento de combustible nuclear a nueve millas de la planta nuclear de Chornobyl. Zelenskyy, junto a Keir Starmer, Emmanuel Macron y Friedrich Merz, discutió la necesidad de escalar la producción de interceptores y desarrollar conjuntamente capacidades de misiles anti-balísticos. Los líderes condenaron los ataques masivos de misiles y drones de Rusia y pidieron al presidente ruso, Vladimir Putin, un 'alto el fuego inmediato y completo' como punto de partida para las negociaciones. La reunión se da en un contexto de hostilidades crecientes, con ataques ucranianos recientes en territorio ruso, incluyendo la ciudad de San Petersburgo. Zelenskyy enfatizó que Ucrania no 'morirá en silencio' y que continuará respondiendo a las agresiones rusas. Además, se espera que la cumbre del G7 en Evian el 15 de junio sirva para aumentar el apoyo a Ucrania y presionar por más sanciones económicas. En el campo de batalla, Ucrania afirma que las fuerzas rusas están sufriendo más bajas de las que pueden reclutar, con más de 30,000 muertos y heridos al mes. La situación en Crimea también se ha deteriorado, con ataques ucranianos que han llevado a una grave escasez de combustible en la región. Zelenskyy calificó el ataque a la instalación cerca de Chornobyl como 'extremadamente vil', aunque no provocó un aumento en los niveles de radiación. Cuatro personas murieron en ataques aéreos rusos en varias regiones de Ucrania, lo que resalta la continua violencia del conflicto.


