La toma de posesión se realizará el 7 de agosto, fecha definida por la Constitución como conmemoración de la batalla de Boyacá, que selló la independencia de España en 1819. De la Espriella recibió su credencial como presidente electo una vez finalizado el escrutinio que ratificó su triunfo en la segunda vuelta, celebrada el 21 de junio, el balotaje más reñido en la historia del país, según reportes de la Registraduría.
MARCO CONSTITUCIONAL Y LUGAR DE LA CEREMONIA
La Constitución Política de Colombia establece que el presidente "tomará posesión de su destino ante el Congreso" y prestará juramento ante la asamblea. El nuevo jefe de Estado debe pronunciar las palabras "juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia". Solo si por algún motivo de fuerza mayor no puede hacerlo ante el Congreso en pleno, el texto prevé como vías alternativas la Corte Suprema de Justicia o, en último caso, ante dos testigos.
La tradición y la ley apuntan al recinto del Congreso, el Capitolio de Bogotá, como escenario de la investidura. Sin embargo, De la Espriella ha expresado su intención de tomar posesión en una guarnición militar fuera de la capital, una promesa de campaña que ha consultado formalmente al Legislativo. Los secretarios del Senado y la Cámara de Representantes le han respondido formalmente que existe una vía legal para ello, que pasa por votaciones en las dos cámaras de una proposición al respecto. El trámite se podrá iniciar a partir del 20 de julio, cuando se instala el Legislativo para los próximos cuatro años.
El debate se intensificó cuando Petro, como jefe de Estado en ejercicio, prohibió públicamente a las Fuerzas Armadas prestar cualquier establecimiento militar o policial para la posesión. De la Espriella ha insistido y se han abierto alternativas aún sin concretar, como una sesión virtual del Congreso o el viaje de los legisladores a las afueras de alguna instalación militar. Se trata de la primera demostración de fuerza política del ultraderechista: una investidura en un cuartel refuerza su mensaje de cercanía con las Fuerzas Armadas y de la llegada de una política de mano dura; para el gobierno saliente, el gesto pone en riesgo una tradición institucional que distingue entre el poder civil y la función castrense.
CONTEXTO POLÍTICO Y POLARIZACIÓN
La posesión llega después de una campaña y una transición marcadas por una intensa polarización. Petro desconoció el triunfo de De la Espriella y, aunque siempre ha anunciado que entregará el poder como establece la Constitución, ha convocado a una movilización ciudadana en distintas plazas del país, para "gritar independencia y la permanencia de las reformas sociales impulsadas durante su gobierno". El presidente electo denunció un intento de golpe de Estado y adoptó decisiones de alto voltaje político, como la orden de suspender temporalmente el proceso de transición con el gobierno saliente.
Por su parte, el excandidato presidencial de izquierda Iván Cepeda advirtió que lideraría una "desobediencia civil pacífica" en caso de que De la Espriella no cumpla con cuatro demandas suyas antes de tomar posesión: renuncia a su ciudadanía estadounidense (la Constitución permite ser presidente con otras ciudadanías y Petro tiene la italiana) y aclaración sobre si ha sido colaborador o miembro de alguna agencia de seguridad de Estados Unidos; respeto "pleno" a la seguridad nacional y la soberanía judicial de Colombia; cese de cualquier persecución contra Petro, incluida una eventual intención de extraditarlo; y detención de la persecución contra opositores políticos.
En respuesta, De la Espriella calificó de "loquitos" a quienes promueven la desobediencia civil en su contra y advirtió que cualquier hecho violento será enfrentado con toda la fuerza del Estado.
GABINETE PRESIDENCIAL
El acto del 7 de agosto formalizará no solo la investidura del presidente electo, sino también la de su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, exministro y académico, con quien el nuevo Gobierno busca proyectar una combinación de perfil técnico y un discurso de mano dura.
El resto del gabinete estará compuesto por: Rodrigo Lara Restrepo en el Ministerio del Interior, Miguel Gómez Martínez en Hacienda, Iván Cancino en Justicia, Jorge Eduardo Mora en Defensa, Mauricio Gómez Amín en Comercio, Industria y Turismo, Viviane Morales en Educación, Fabio Arjona Hincapié en Ambiente y Desarrollo Sostenible, Jaime Andrés Beltrán en Vivienda, Ciudad y Territorio, Elsa Noguera en Transporte, Juliana Gutiérrez Zuluaga en Deporte, María Nohemí Arboleda en Minas y Energía, y Omar Bula Escobar a cargo de Relaciones Exteriores.
MANDATO CONSTITUCIONAL
De la Espriella gobernará durante el periodo constitucional 2026-2030, tras ganar la segunda vuelta electoral celebrada el 21 de junio con una diferencia de apenas el 0,96% de los votos frente a Cepeda, según los resultados oficiales difundidos por la Registraduría. Esta victoria marca un giro político significativo en Colombia, con la llegada de un gobierno de orientación ultraderechista que sucede al mandato progresista de Petro.




