

Naveed Akram, acusado de perpetrar el ataque terrorista más mortífero en la historia de Australia, enfrenta 19 cargos adicionales seis meses después de la masacre en Bondi Beach que dejó 15 muertos, según registros judiciales revelados este miércoles. El hombre de 24 años, quien ya enfrentaba 59 cargos por el ataque del 14 de diciembre de 2025, ahora suma acusaciones que incluyen 10 cargos de disparar con intención de asesinar y seis cargos de disparar un arma de fuego con intención de resistir arresto.
Naveed Akram compareció este miércoles ante el Tribunal Local del Centro Downing en Sídney, donde se mencionó su caso que ahora incluye un total de 78 cargos relacionados con el ataque terrorista perpetrado junto a su padre en Bondi Beach el 14 de diciembre de 2025, según informó 1news.co.nz.
Los 19 cargos adicionales fueron presentados en abril de 2026, según revelan los registros judiciales. Las nuevas acusaciones incluyen 10 cargos de disparar con intención de asesinar y seis cargos de disparar un arma de fuego con intención de resistir arresto, sumándose a los 59 cargos originales que ya enfrentaba el acusado.
Akram permanece detenido en la prisión de máxima seguridad de Goulburn desde su arresto. Los cargos iniciales incluían cometer un acto terrorista, 15 cargos de asesinato y 40 cargos de intento de asesinato por su presunto papel en la masacre, según la fuente. El acusado no ha sido requerido aún para declararse culpable o inocente de ninguno de los cargos.
El ataque ocurrió cuando Naveed Akram y su padre, Sajid Akram de 50 años, abrieron fuego contra una multitud que celebraba Janucá en Bondi Beach, según los informes. La masacre dejó 15 personas muertas, incluyendo una niña de 10 años, y decenas de heridos, convirtiéndose en el tiroteo masivo más mortífero en Australia desde la masacre de Port Arthur en 1996.
Según las acusaciones, los hombres lanzaron tres bombas caseras de tubo rellenas con rodamientos de acero y una bomba hecha con una pelota de tenis hacia la multitud reunida en Archer Park antes de abrir fuego. Ninguna de las bombas detonó, según la fuente.
Sajid Akram, el padre, fue abatido a tiros por la policía durante el ataque. Posteriormente, las autoridades encontraron un artefacto explosivo con forma de caja en el maletero del vehículo de los atacantes, junto con dos banderas del Estado Islámico pintadas a mano, según revelan los informes.
El ataque del 14 de diciembre de 2025 representa el acto terrorista más mortífero en la historia de Australia, superando en número de víctimas a otros ataques previos en el país. La masacre de Port Arthur en 1996, que hasta ahora había sido el tiroteo masivo más mortífero en Australia, resultó en un cambio radical en las leyes de control de armas del país.
La investigación continúa mientras las autoridades australianas examinan todos los aspectos del ataque, incluyendo la planificación, la adquisición de armas y explosivos, y posibles conexiones con organizaciones terroristas. La presencia de banderas del Estado Islámico en el vehículo de los atacantes sugiere una posible afiliación o inspiración ideológica, aunque las autoridades no han confirmado oficialmente vínculos organizacionales.
El caso de Naveed Akram representa uno de los procesos judiciales más significativos en la historia legal australiana relacionados con terrorismo. La acumulación de 78 cargos refleja la magnitud del ataque y la determinación de las autoridades de procesar cada aspecto del crimen.
La comunidad judía de Australia, que celebraba Janucá en el momento del ataque, ha expresado conmoción y dolor por la violencia dirigida contra una celebración religiosa pacífica. El ataque ha generado debates sobre seguridad en eventos públicos, radicalización y la amenaza del terrorismo en Australia.
El próximo paso en el proceso judicial será determinar si Akram se declarará culpable o inocente de los 78 cargos que enfrenta. Dado que no se le ha requerido aún entrar declaraciones formales, se espera que esto ocurra en futuras comparecencias ante el tribunal. Si es condenado por todos los cargos, Akram enfrentaría múltiples cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional.