Un avión Hércules C-130 de las Fuerzas Armadas de Bolivia se estrelló el viernes por la tarde en una avenida de El Alto, cerca del aeropuerto internacional de La Paz, dejando al menos 22 muertos y 30 heridos, según confirmaron la Fiscalía General y el Ministerio de Salud bolivianos. La aeronave transportaba billetes sin valor legal destinados al Banco Central cuando se salió de la pista tras aterrizar, impactando contra al menos una docena de vehículos civiles durante más de 1.000 metros antes de detenerse.
El accidente ocurrió alrededor de las 18:15 hora local del viernes 27 de febrero cuando el avión militar realizaba maniobras de aproximación y aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de El Alto, según informó la Fuerza Aérea Boliviana. El titular de la Dirección General de Aeronáutica Civil de Bolivia, José Antonio Fanola, confirmó que el avión se salió de la pista después de aterrizar, según reportó el medio local Unitel.
La aeronave había partido desde la ciudad oriental de Santa Cruz, según informó la autoridad boliviana de navegación aérea y aeropuertos NAABOL. A bordo viajaban ocho personas, incluidos tripulantes de vuelo y personal de carga, según confirmó el comandante de la Fuerza Aérea boliviana, Sergio Lora.
Entre los 22 fallecidos se encuentran cuatro menores de edad, según informó la ministra de Salud y Deportes de Bolivia, Marcela Flores, citada por la agencia oficial ABI. La ministra indicó que la recuperación de los cuerpos continúa y que todavía quedan víctimas mortales por recoger en la morgue judicial.
Videos que circulan en redes sociales muestran que la aeronave chocó con al menos 10 vehículos, incluyendo furgonetas, minibuses y un tráiler, durante los más de 1.000 metros en los que se arrastró por la avenida, según reportó El País. El jefe de bomberos Pavel Tovar no especificó si los fallecidos estaban en el avión o en los vehículos impactados en la carretera.
El Hospital del Norte de El Alto reportó 10 heridos, ocho de ellos en estado crítico, según El País. El Sistema Único de Salud coordinó junto a cuerpos de bomberos y policía el operativo de rescate y traslado de los heridos, distribuyéndolos en múltiples centros médicos de La Paz y El Alto, según la agencia ABI. Los pacientes recibieron atención en el Hospital Korea, Clínica Litoral, Divino Señor, Centro de Salud Calama, Corazón de Jesús Kenko, Hospital El Alto Sur, Hospital del Norte, COSSMIL, Hospital Los Andes y la sanidad de las Fuerzas Armadas.
Un niño sufrió la amputación de sus miembros inferiores y permanece internado en cuidados intensivos en el Hospital del Norte, sin que hasta el momento se haya presentado algún familiar, según informó Infobae citando a ABI. Para la atención en la zona fueron desplegadas cinco ambulancias del sistema nacional de salud, dos unidades de la Caja Nacional de Salud, dos de la Caja Petrolera de Salud, y nueve ambulancias de refuerzo, según información del viceministerio de Gestión del Sistema Nacional de Salud.
La nave perdió una de sus alas durante el accidente y dejó desparramada una ingente cantidad de dinero, según El País. El Ministerio de Defensa confirmó que el C-130 Hércules transportaba billetes bolivianos destinados al Banco Central de Bolivia.
El director del Banco Central de Bolivia, David Espinoza, admitió que la aeronave transportaba dinero destinado a reponer divisas de las bóvedas de la entidad, pero advirtió que los billetes "no tienen ningún valor legal porque no cumplieron su proceso de monetización", según El País. "El Banco Central, una vez recibido el material, procede a resguardarlo y posteriormente autoriza su circulación con un sello legal a través del sistema financiero. Mientras no ocurra este proceso, no tienen ningún valor, por lo que exhortamos a las personas a devolver el dinero esparcido y que su uso es un crimen", declaró Espinoza.
El ministro de Defensa de Bolivia, Marcelo Salinas, reiteró la advertencia: "Quiero dejar claro a quienes están intentando tomar dinero del avión involucrado en esta tragedia que este dinero no tiene valor legal ya que no ha sido emitido por el Banco Central y no tiene número de serie, y que intentar usar este dinero es un crimen", según reportó la BBC.
Decenas de vecinos de El Alto ignoraron el riesgo de explosión que aún existía y rebasaron el cordón de seguridad para recoger los billetes dispersos, según El País. La Policía recurrió a gases lacrimógenos para dispersarlos. Sin embargo, los residentes volvieron a la zona poco después, creando caos y confusión. Fuerzas de seguridad del aeropuerto utilizaron agentes químicos para disuadir a la multitud, según Infobae.
Las autoridades lamentaron que este hecho haya desencadenado agresiones contra ambulancias y personal médico, dificultando los trabajos de rescate y traslado. "No es posible que mientras se intenta salvar vidas, algunas personas actúen violentamente. La prioridad es la atención de los pacientes", declaró la ministra Flores, según publicó ABI.
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia denunció en un comunicado que "mientras equipos de prensa cubrían el accidente, individuos que intentaban robar el dinero transportado atacaron a la prensa con violencia inusual". La asociación indicó que una unidad móvil de televisión fue "directamente atacada", mientras otros periodistas "fueron atacados con piedras, sufriendo lesiones graves mientras realizaban su trabajo", según la BBC.
La Agencia Boliviana de Noticias informó que al menos una docena de personas fueron arrestadas por robar billetes, según la BBC. El ministro Salinas también pidió "a todos aquellos que están participando en actos de vandalismo en esta área que se abstengan de hacerlo y respeten el luto y el dolor que estamos experimentando en este momento difícil".
Algunos testigos indicaron que las condiciones meteorológicas en el momento del accidente eran adversas. "Caía una fuerte granizada" y "había relámpagos" cuando el avión se estrelló, dijo a la agencia AFP una mujer cuyo automóvil fue golpeado por los restos de la aeronave.
Los bomberos lograron extinguir las llamas del accidente, según DW. El Aeropuerto Internacional de El Alto fue cerrado temporalmente tras el siniestro, y los vuelos desde y hacia La Paz, sede de gobierno y capital del departamento al que pertenece El Alto, fueron suspendidos, según El País.
La Fuerza Aérea Boliviana estableció la Junta de Investigación de Accidentes Aeronáuticos, siguiendo disposiciones del Comando General y lo estipulado en el Manual MAPO-3, con la finalidad de esclarecer las causas del siniestro, según informó Infobae citando a ABI. La institución castrense anunció el compromiso de difundir información verificada a través de canales oficiales conforme se avance en las investigaciones.
No estaba claro de inmediato qué causó el accidente, y una investigación está en curso, según la BBC. El Ministerio de Defensa boliviano confirmó el accidente pero aún no ha proporcionado detalles adicionales sobre las causas, según DW.
El Ministerio de Salud de Bolivia enfatizó que los billetes que transportaba el Hércules carecen de validez legal en su actual condición y exhortó a la ciudadanía a evitar la zona afectada, respetando el acceso de los equipos de emergencia y el luto de las familias. La institución subrayó que la atención a las víctimas y la protección de los equipos de rescate constituyen las prioridades en este contexto, según Infobae.
El ministerio de Salud también emitió un llamado urgente para donaciones de sangre para atender a los heridos, según la BBC. El viceministerio de Gestión del Sistema Nacional de Salud mantiene un monitoreo permanente de los equipos de emergencia desplegados en la zona del accidente.