Alberta convocará referéndum sobre su permanencia en Canadá en medio de tensiones con Ottawa
La provincia canadiense de Alberta celebrará un referéndum el 19 de octubre de 2026 para decidir si debe permanecer en Canadá o iniciar el proceso legal para una consulta vinculante sobre la separación, según anunció la primera ministra provincial Danielle Smith. La decisión llega después de que dos peticiones ciudadanas sobre el tema reunieran más de 700.000 firmas, aunque las encuestas sugieren que la mayoría de los albertanos votarían contra la separación.
Alberta, la provincia petrolera de cuatro millones de habitantes en el oeste de Canadá, celebrará un referéndum sobre su futuro en la federación canadiense el próximo 19 de octubre, marcando la primera prueba significativa de la unidad del país en décadas, según informó la BBC.
La primera ministra provincial Danielle Smith anunció el jueves la convocatoria del referéndum en un discurso televisado, después de que una petición ciudadana organizada por el grupo "Stay Free Alberta" que solicitaba la separación reuniera más de 300.000 firmas a principios de este año, mientras que otra petición separada que abogaba por la permanencia de Alberta en Canadá reunió más de 400.000 firmas, según la BBC. En total, aproximadamente 700.000 albertanos firmaron peticiones solicitando una votación sobre este tema, según el discurso oficial de Smith publicado en el sitio web del gobierno de Alberta.
La pregunta que se planteará a los albertanos será: "¿Debería Alberta permanecer como provincia de Canadá o debería el Gobierno de Alberta comenzar el proceso legal requerido bajo la Constitución canadiense para celebrar un referéndum provincial vinculante sobre si Alberta debería o no separarse de Canadá?", según el anuncio de Smith.
La primera ministra dejó clara su posición personal: "Apoyo que Alberta permanezca en Canadá. Así es como votaría sobre la separación en un referéndum provincial. También es la posición de mi gobierno y mi bancada", declaró Smith según el texto oficial de su discurso.
Sin embargo, Smith expresó estar "profundamente preocupada" por una decisión judicial reciente en la que un juez de Alberta desestimó una petición que solicitaba un referéndum sobre la separación después de que grupos indígenas de Primeras Naciones argumentaran que no fueron consultados adecuadamente, lo que infringía sus derechos, según la BBC. Esa decisión detuvo la verificación de las firmas de la petición, dejando el potencial de un referéndum en el limbo.
"Como primera ministra, no permitiré que un error legal de un solo juez silencie las voces de cientos de miles de albertanos", dijo Smith. "El futuro de Alberta será decidido por los albertanos, no por los tribunales", agregó según su discurso oficial.
Smith explicó que su gobierno apelará la decisión judicial ante el Tribunal de Apelaciones de Alberta y, si es necesario, ante la Corte Suprema de Canadá, pero reconoció que este proceso tomará muchos meses, posiblemente años, según su discurso oficial. Mientras tanto, la decisión judicial es ley vinculante en Alberta hasta que sea revocada o aclarada con éxito.
La pregunta del referéndum propuesta por Smith no desencadena directamente la separación, sino que, si tiene éxito, pediría al gobierno de Alberta que comience el proceso legal necesario para celebrar un referéndum vinculante sobre el asunto, lo que significa que la reciente decisión judicial no sería aplicable y el referéndum podría proceder, según explicó la primera ministra en su discurso.
Jeffrey Rath, un abogado que aboga por la separación, escribió en redes sociales el jueves que Smith presentó una pregunta de referéndum "desde el fondo de la baraja" y agregó que la primera ministra "acaba de perder su base", según reportó la BBC.
El movimiento independentista en Alberta ha estado creciendo, construido sobre un sentimiento arraigado de que la provincia es pasada por alto por los tomadores de decisiones en Ottawa, según la BBC. La ira con Ottawa ha sido persistente en la provincia occidental, en particular sobre el desarrollo de sus recursos naturales, con algunos albertanos creyendo que el gobierno federal ha obstaculizado la industria de petróleo y gas de la provincia en favor de legislación pro-clima, según la BBC. También existe la creencia arraigada de que la provincia, con su vasta riqueza de recursos, contribuye más al país de lo que recibe.
Smith reconoció algunas de esas preocupaciones el jueves, argumentando que el gobierno federal ha intentado "moverse hacia un sistema más centralizado al estilo estadounidense" y está infringiendo la jurisdicción provincial, según su discurso oficial. "Rechazo categóricamente los intentos de Ottawa de hacerlo, y hago un llamado a todos los líderes provinciales y parlamentarios para deshacer el extenso daño que la centralización del poder en Ottawa ha causado a nuestro país económicamente y con respecto a la unidad nacional", dijo Smith.
En su discurso, Smith destacó los avances logrados en los últimos dos años en la relación con el gobierno federal. Señaló que el primer ministro Mark Carney ha trabajado con ella para abordar algunas de sus preocupaciones, incluyendo avanzar hacia la construcción de un oleoducto largamente buscado hacia la costa del Pacífico. Los dos líderes anunciaron un acuerdo climático y energético a principios de este mes que podría ver el inicio de la construcción de un oleoducto petrolero tan pronto como el próximo año, según la BBC.
Bajo ese acuerdo energético con Ottawa, las destructivas regulaciones federales de electricidad han desaparecido y el límite de producción de petróleo y gas económicamente desastroso ha sido eliminado, según el discurso de Smith. Nuevos oleoductos que transportan casi un millón de barriles de petróleo de Alberta a Estados Unidos están avanzando rápidamente hacia la construcción, y un nuevo oleoducto de un millón de barriles por día hacia la costa oeste de Columbia Británica está bien encaminado y en camino de completar sus permisos para septiembre del próximo año, según Smith.
"Bajo el gobierno de Trudeau-Singh, las arenas petrolíferas de Alberta pasaron de ser un objetivo nacional a un tesoro nacional. Los oleoductos pasaron de imposibles a un imperativo nacional", afirmó Smith en su discurso, agregando que las políticas anti-Alberta y anti-energía de Justin Trudeau se convirtieron en una vergüenza nacional que finalmente le costó su cargo de primer ministro.
Si el lado "salir" de Alberta resulta exitoso en octubre, un camino largo e incierto se encuentra por delante, según la BBC. En mayo, el primer ministro Mark Carney dijo que cualquier intento de que la provincia se separe debe seguir las reglas establecidas por la Ley de Claridad, la ley de 26 años de antigüedad puesta en marcha después del referéndum de Quebec de 1995, según la BBC.
Un posible segundo referéndum vinculante de independencia de Alberta tendría que seguir las reglas básicas establecidas en la Ley, incluyendo que una "mayoría clara" de votantes debe estar a favor, que el lenguaje de la pregunta del referéndum de independencia sea claro, con supervisión de la Cámara de los Comunes federal, según la BBC. Si se cumplen esas condiciones, Alberta entraría en negociaciones de separación difíciles y probablemente largas con el gobierno federal sobre los términos del divorcio.
La unidad de Canadá ha estado bajo tensión antes. Quebec votó dos veces contra la independencia, la última vez en 1995 que terminó con un ajustado voto de "no" del 50.58% al 49.22%, según la BBC. El país estableció reglas para la separación después de esas batallas.
Dominic Leblanc, ministro de Comercio Interno de Canadá, dijo en redes sociales que el gobierno liberal "cree firmemente que los intereses de los albertanos y de todos los canadienses se sirven mejor cuando trabajamos juntos", según la BBC. "Mientras tomamos nota del discurso de la primera ministra Smith esta noche, seguimos enfocados en construir un Canadá más fuerte para todos, en plena asociación con Alberta y en beneficio de todos los albertanos y todos los canadienses", continuó.
Pierre Poilievre, quien lidera a los conservadores federales y es de Alberta, dijo el jueves que apoya "un país unido, y vamos a hacer campaña todos los días y de todas las formas para unir a este país en torno a la esperanza", según la BBC.
En su discurso, Smith hizo un llamado a los albertanos que ya están de acuerdo con ella en que Alberta debería permanecer en Canadá a evitar "la trampa de usar tácticas de división y demonización contra nuestros compañeros albertanos con quienes no estamos de acuerdo en este asunto". "La gran mayoría de quienes abogan por la separación aman nuestra provincia profundamente. Muchos también son canadienses orgullosos que simplemente han perdido la esperanza de que sus familias puedan prosperar dentro de Canadá", afirmó.
Smith concluyó su discurso expresando: "Creo que Canadá todavía puede funcionar. Creo que está funcionando mejor cada día, y puede funcionar aún mejor en el futuro si seguimos luchando juntos por ello". El gobierno de Alberta ha lanzado el sitio web AlbertaReferendum2026.ca con información de fondo sobre las preguntas del referéndum, según el discurso oficial.
Aunque las encuestas de opinión sugieren que la mayoría de los albertanos votarían contra la separación, según la BBC, el referéndum del 19 de octubre representará la primera votación provincial de Alberta sobre su futuro en Canadá y una prueba significativa de la unidad nacional canadiense desde los referéndums de Quebec.




