Alexander Zverev está a un partido de conquistar su primer título de Grand Slam tras superar lo que él mismo calificó como su "desafío más difícil hasta ahora" en el torneo, según declaró tras el encuentro. El alemán venció al checo Jakub Mensik, cabeza de serie número 26 y debutante en semifinales de Grand Slam, en cuatro sets en la cancha Philippe-Chatrier de Roland Garros.
El partido marcó solo la segunda ocasión en el torneo en que Zverev fue llevado a un cuarto set, demostrando la resistencia del joven tenista checo. "Él venció a muchos jugadores increíbles y sabía que iba a ser el desafío más difícil que había tenido hasta ahora. Lo logré, gané y estoy feliz", dijo Zverev, según reportó la cadena británica BBC.
Zverev ha sido considerado el favorito para levantar la Copa de los Mosqueteros desde que el número uno del mundo, Jannik Sinner, y Novak Djokovic sufrieron eliminaciones sorpresivas en la primera semana del torneo, según la fuente. El alemán ha ganado nueve títulos en canchas de arcilla, incluyendo cuatro a nivel ATP 1000.
El camino hacia la final del domingo se abrió de manera inusual para su rival. El italiano Flavio Cobolli, décimo cabeza de serie, avanzó a su primera final de Grand Slam mediante walkover después de que su compatriota Matteo Arnaldi, número 104 del mundo, se retirara minutos antes de su semifinal debido a un virus, según informó la BBC.
La trayectoria de Zverev en Grand Slam ha estado marcada por la frustración. El alemán llegaba a esta semifinal con un récord de siete derrotas en diez semifinales de torneos mayores. Sus tres apariciones previas en finales terminaron en derrota: desperdició una ventaja de dos sets a cero contra Dominic Thiem en el Abierto de Estados Unidos 2020, perdió ante Carlos Alcaraz en París en 2024 después de liderar dos sets a uno, y cayó en sets corridos ante Sinner en Melbourne el año pasado.
Si Zverev conquista el título el domingo, se convertirá en el séptimo campeón de Grand Slam masculino de mayor edad en ganar su primer título en la era abierta, y será el primer alemán en ganar un torneo mayor desde que Boris Becker lo hiciera en el Abierto de Australia de 1996, según los datos proporcionados por la BBC.
Sin embargo, el alemán enfrenta un desafío estadístico preocupante: sus últimas seis derrotas han sido todas contra tenistas italianos, incluyendo una derrota en sets corridos ante Cobolli en las semifinales del Abierto de Múnich en abril, según la fuente.
El desarrollo del partido contra Mensik mostró la experiencia de Zverev en los momentos cruciales. Tras un inicio cauteloso, el alemán salvó tres puntos de quiebre en el octavo juego del primer set y convirtió su única oportunidad de quiebre tres juegos después para llevarse la manga.
Zverev tomó control absoluto en un segundo set clínico que duró apenas 33 minutos, quebrando el servicio de Mensik en dos ocasiones. El checo sobrejugó su dejada y cometió cinco dobles faltas en los dos primeros sets, en marcado contraste con la eficiencia del alemán, quien mantuvo un 75% de primeros servicios y conectó ocho aces contra dos dobles faltas, según el reporte.
Mensik, quien había lucido derrotado cuando solicitó atención médica para su cuello al inicio del tercer set, resurgió para negar a Zverev una quinta victoria en sets corridos en el torneo. El checo aprovechó su único punto de quiebre del set en el sexto juego para llevarse la manga.
El lenguaje corporal de Zverev mostraba señales de otra autodestrucción costosa, con el número tres del mundo cada vez más irritado mientras los errores no forzados salían de su raqueta, según describió la BBC. "Él comenzó a jugar increíble en el tercer set. Subió a otro nivel. Esto es un Grand Slam. Los oponentes van a jugar mejor, y tienes que lidiar con ello, y yo lo hice", explicó Zverev.
El alemán se reagrupó para lograr el quiebre decisivo al inicio del cuarto set, ganando los tres primeros juegos y cediendo apenas cinco puntos en su servicio para cerrar cualquier posibilidad de un quinto set definitorio.
A pesar de no tener escasez de éxitos en su carrera, con 24 títulos ATP y una medalla de oro olímpica, Zverev ha sido frecuentemente el "casi campeón" en el escenario de Grand Slam, según caracterizó la fuente. La final del domingo representará su cuarta oportunidad en un torneo mayor y su segunda en Roland Garros, donde cayó ante Alcaraz en cinco sets en 2024.
El enfrentamiento contra Cobolli promete ser un examen tanto físico como mental para Zverev, quien deberá superar no solo su racha negativa contra italianos, sino también el peso de tres finales de Grand Slam perdidas. El italiano, por su parte, llega descansado a la final tras el retiro de Arnaldi, lo que podría representar una ventaja física en un partido que se espera sea exigente en la arcilla parisina.
La final está programada para el domingo en la cancha Philippe-Chatrier de Roland Garros, donde Zverev buscará finalmente romper su maldición en finales de Grand Slam y escribir su nombre en la historia del tenis alemán como el primer campeón de un torneo mayor en tres décadas.