

En México, donde 10 mujeres son asesinadas diariamente, una red de conductoras fundada por Karina Alba ofrece un servicio de transporte exclusivo para mujeres, buscando combatir el acoso sexual sistemático en aplicaciones de viaje y transporte público.
La iniciativa AmorrAs surge como una respuesta directa a la violencia de género endémica en México, proporcionando un espacio seguro de movilidad para mujeres en la Ciudad de México y sus alrededores. Fundada por Karina Alba después del feminicidio de Debanhi Escobar en 2022, la red cuenta actualmente con más de 20 conductoras 'aliadas' que transportan a más de 2.000 mujeres anualmente.
Según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, México ha reportado 61.713 delitos sexuales en 2025, incluyendo 8.704 reportes de acoso sexual. Sin embargo, el Observatorio Ciudadano Nacional sobre Feminicidio advierte que estas cifras representan solo una fracción de los casos reales, debido al alto nivel de estigmatización y la falta de credibilidad de las autoridades.
La abogada Norma Escobar, quien colabora con AmorrAs, ha documentado casos donde funcionarios judiciales desestiman denuncias de acoso, perpetuando un sistema que minimiza la violencia contra las mujeres. La red busca transformar esta realidad ofreciendo un servicio donde las mujeres pueden sentirse seguras.
El proceso de AmorrAs es meticuloso: las usuarias deben agendar sus viajes con anticipación, completando un formulario y pagando una tarifa variable según la distancia. Cada viaje incluye detalles del conductor, información de seguridad y un emoji de corazón rosa como símbolo de confianza.
Testigos como Ninfa Fuentes, investigadora económica de 48 años y sobreviviente de violencia sexual, destacan la importancia de esta iniciativa. Fuentes, quien dejó de usar transporte público después de una experiencia traumática con una aplicación de viajes, ahora encuentra seguridad con AmorrAs.
La fundadora Karina Alba resume el objetivo: "Mi sueño era contribuir a la sociedad creando un espacio seguro donde las mujeres puedan vivir con dignidad y libres de violencia". Su red no solo ofrece transporte, sino un mensaje de resistencia contra la cultura machista profundamente arraigada en México.
Mientras tanto, conductoras como Dian Colmenero comparten experiencias personales de violencia previas a unirse a AmorrAs, reforzando la necesidad de soluciones innovadoras para garantizar la seguridad de las mujeres en espacios públicos.
La iniciativa representa más que un servicio de transporte: es un movimiento de transformación social que desafía las estructuras de poder y violencia que históricamente han limitado la libertad de movimiento de las mujeres en México.