Ataque de EE.UU. a Venezuela amenaza con disparar el precio mundial del petróleo
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Ataque de EE.UU. a Venezuela amenaza con disparar el precio mundial del petróleo

La intervención militar estadounidense en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro podrían provocar un repunte en los precios internacionales del petróleo, revirtiendo la tendencia bajista de los últimos años. Aunque la producción venezolana representa solo el 2,9% del total de la OPEP, el país posee las mayores reservas petroleras del mundo con 303.000 millones de barriles, lo que genera incertidumbre en los mercados energéticos globales.

INTERNACIONAL3 ENE 2026

La operación militar lanzada por Estados Unidos contra Venezuela el pasado sábado, que culminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, podría tener consecuencias significativas en el mercado petrolero mundial, amenazando con revertir la tendencia bajista que ha beneficiado a los países consumidores en los últimos años.

Desde que el precio del barril alcanzó máximos de 128 dólares en marzo de 2022, coincidiendo con el inicio de la invasión rusa en Ucrania, el valor se ha desplomado hasta cerrar 2025 en torno a los 60 dólares, lo que supuso una caída superior al 50% y un regreso a los niveles de principios de 2021. Solo en el último año, el recorte ha sido del 20%, según datos recogidos por El País.

Las cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) minimizan parcialmente el posible impacto inmediato de la crisis venezolana. La producción de crudo de Venezuela ha ido perdiendo peso en los últimos años, alcanzando en 2023 los 783.000 barriles diarios, apenas un 2,9% del total de la OPEP.

Sin embargo, los mercados podrían dar más importancia a las reservas que a la producción actual. Venezuela posee 303.000 millones de barriles en reservas probadas, lo que representa un 19,3% del total mundial y le sitúa como el país con mayores reservas petroleras del planeta, por encima de Arabia Saudí (267.230 millones) o Irán (208.600 millones).

En un informe publicado a mediados de diciembre, el banco estadounidense Citi ya alertaba de que una escalada continuada en las tensiones entre EE.UU. y Venezuela "podría poner en peligro las exportaciones y cargamentos de petróleo venezolanos, lo que supondría un impulso alcista a corto plazo para el petróleo". Aunque su escenario central proyectaba que el barril de Brent seguiría bajando en el primer trimestre de 2026 por el exceso de oferta mundial, en un escenario alcista presionado por interrupciones de suministro debido a tensiones geopolíticas, el banco anticipaba que el precio podría subir hasta los 75 dólares.

**La intervención militar y sus motivaciones**

La madrugada del sábado, Estados Unidos lanzó un ataque a gran escala contra Venezuela que incluyó bombardeos en Caracas y otras regiones del país. Según informó RTVE, se registraron explosiones en el principal fuerte militar del país, Fuerte Tiuna, al oeste de la capital, y en la base militar de La Carlota, así como en zonas de los estados de Aragua, Miranda y La Guaira.

Tras la operación militar, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó la captura de Maduro y su esposa, quienes están siendo trasladados a Nueva York para enfrentar cargos por "narco-terrorismo" y otros delitos. "El Ejército ha realizado una operación militar extraordinaria para llevar al dictador Nicolás Maduro ante la justicia", declaró Trump en rueda de prensa.

El mandatario estadounidense anunció que su país gobernará Venezuela hasta que haya una transición "segura" y "adecuada", señalando que su equipo de seguridad, incluido el secretario de Estado Marco Rubio, trabajará con la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez para este proceso.

La fiscal general estadounidense, Pam Bondi, detalló que Maduro ha sido acusado en el Distrito Sur de Nueva York por "conspiración de narco-terrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos".

Sin embargo, según Euronews, detrás de esta intervención podrían existir también motivaciones relacionadas con los recursos naturales venezolanos. En recientes declaraciones, Trump afirmó que a las empresas estadounidenses se les había negado el "derecho" a explotar el petróleo venezolano, recordando la crisis de 2007 entre Venezuela y la multinacional energética Exxon Mobil: "Nos quitaron nuestros derechos energéticos. No hace mucho, se llevaron nuestro petróleo y queremos que nos lo devuelvan".

Además del petróleo, Venezuela posee importantes reservas de gas natural, oro, hierro, bauxita, diamantes y minerales estratégicos como el coltán y elementos de tierras raras, fundamentales para tecnologías modernas desde la telefonía móvil hasta los vehículos eléctricos.

**Impacto en España y empresas petroleras**

La crisis venezolana ya había tenido repercusiones para España antes de la intervención militar. En marzo de 2025, Donald Trump revocó la licencia a varias petroleras, entre ellas la española Repsol, para comprar crudo desde Venezuela, como parte de su estrategia para frenar la liquidez del gobierno venezolano.

Esta decisión provocó que las importaciones de petróleo desde Venezuela a España se desplomaran un 70,2% en 2025, pasando de 2,5 millones de toneladas entre enero y octubre de 2024 a 745.000 toneladas en el mismo período de 2025, según datos citados por El País.

Repsol ha sido la compañía española más afectada por ese veto, ya que aún está pendiente de recuperar 586 millones de euros que le debe el Gobierno venezolano. La petrolera otorgó en 2016 un crédito de 1.110 millones de euros a la petrolera estatal venezolana PDVSA, y el gobierno de Maduro se comprometió a devolverlo mediante la entrega de crudo a través de la joint venture Petroquiriquire.

Hasta marzo, Repsol recibía petróleo de Venezuela bajo dos conceptos: como pago en especie de esa deuda y como compensación por la actividad que desempeña en el país, donde extrae principalmente gas (85% de su negocio) para abastecer sus ciclos combinados.

**Reacciones internacionales**

La intervención militar estadounidense ha generado reacciones divididas en la comunidad internacional. China ha condenado los ataques y ha pedido a Washington que respete el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas, mostrándose "profundamente conmocionada" por este "uso descarado de la fuerza" contra un país soberano.

Rusia también ha condenado la "agresión militar" y ha abogado por el diálogo para evitar una mayor escalada en la región, expresando su preocupación por la captura forzosa de Maduro y su esposa.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha calificado lo ocurrido como una "agresión contra la soberanía" de Latinoamérica y ha anunciado el despliegue de tropas en la frontera con Venezuela. Cuba e Irán también han condenado la intervención.

En contraste, el presidente argentino Javier Milei ha celebrado la captura de Maduro con el mensaje: "La libertad avanza. Viva la libertad carajo".

La Unión Europea, a través de su Alta Representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha indicado que está monitoreando de cerca la situación y ha recordado que "al señor Maduro le falta legitimidad", aunque ha defendido que "en todas las circunstancias, los principios del derecho internacional y la Carta de la ONU deben respetarse".

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha hecho un llamamiento a la "desescalada" y ha pedido respetar el Derecho Internacional, recordando que "España no reconoció al régimen de Maduro", pero añadiendo que "tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo".

**Perspectivas futuras**

La captura de Maduro y la intervención militar estadounidense abren un período de gran incertidumbre para Venezuela y los mercados energéticos globales. Aunque la producción petrolera venezolana ha disminuido significativamente en los últimos años, las enormes reservas del país y su potencial para aumentar la producción bajo un nuevo régimen podrían tener importantes implicaciones para los precios del crudo a medio y largo plazo.

Los analistas estarán atentos a cómo se desarrolla la transición política anunciada por Trump y qué políticas adoptará el nuevo gobierno respecto a la explotación de los recursos naturales del país, especialmente el petróleo y los minerales estratégicos como las tierras raras, que son fundamentales para la economía global y objeto de creciente competencia internacional.

Mientras tanto, los mercados petroleros podrían experimentar volatilidad en las próximas semanas, con posibles aumentos de precios si la situación en Venezuela se prolonga o si surgen complicaciones en la transición de poder que afecten a la producción y exportación de crudo.

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