Un ataque con drones en la madrugada del 22 de mayo contra un edificio en Starobilsk, en la región ucraniana de Luhansk ocupada por Rusia, dejó 21 muertos y 42 heridos, según cifras oficiales rusas. Moscú acusa a Ucrania de atacar deliberadamente una residencia estudiantil y califica el hecho como crimen de guerra, mientras Kiev sostiene que el objetivo era una unidad militar rusa. El incidente provocó una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU y amenazas de represalia del Kremlin.