Un ataque con drones ucranianos impactó el viernes el centro de control de tráfico aéreo de Rostov del Don, en el sur de Rusia, obligando al cierre de varios aeropuertos de la región y dejando al menos 14.000 pasajeros varados, según informaron autoridades rusas. La agencia de aviación de Rusia advirtió que los vuelos en el sur del país podrían permanecer suspendidos hasta el 12 de mayo mientras se repara el equipo dañado.
El ataque ucraniano con drones contra infraestructura aeroportuaria rusa provocó el viernes una paralización masiva del tráfico aéreo en el sur del país, afectando a miles de pasajeros y evidenciando la capacidad de Kiev para golpear objetivos estratégicos en territorio ruso.
Según la agencia de aviación de Rusia, el impacto contra el centro de control de tráfico aéreo en Rostov del Don dañó equipamiento crítico y forzó la suspensión de operaciones en la instalación. El ataque dejó al menos 14.000 pasajeros varados en diversos aeropuertos de la región sur, según informaron funcionarios rusos.
La magnitud del daño obligó a las autoridades rusas a advertir que los vuelos en el sur del país podrían permanecer suspendidos hasta el 12 de mayo, mientras se realizan las reparaciones necesarias en el centro de control. Esta suspensión prolongada representa una interrupción significativa para el tráfico aéreo comercial en una región estratégica de Rusia.
El Ministerio de Defensa de Rusia confirmó el ataque ucraniano, aunque no proporcionó detalles adicionales sobre el tipo específico de drones utilizados o el alcance total de los daños materiales. Rostov del Don, ubicada cerca de la frontera con Ucrania, ha sido objetivo recurrente de ataques ucranianos debido a su importancia logística y militar.
El cierre de múltiples aeropuertos en el sur de Rusia representa uno de los impactos más significativos de ataques ucranianos contra infraestructura civil en territorio ruso desde el inicio del conflicto. La capacidad de Ucrania para golpear objetivos a cientos de kilómetros dentro de Rusia ha aumentado progresivamente, según reportes de diversas fuentes.
Las autoridades rusas no especificaron cuántos aeropuertos exactamente fueron cerrados ni proporcionaron un cronograma detallado para la restauración completa de las operaciones aéreas en la región. La situación de los 14.000 pasajeros varados tampoco fue detallada en términos de planes de reubicación o compensación.
Este ataque se produce en un contexto de intensificación de operaciones ucranianas contra objetivos en territorio ruso, utilizando drones de largo alcance para golpear infraestructura energética, militar y de transporte. Rostov del Don, como centro neurálgico del sur de Rusia, representa un objetivo de alto valor estratégico para las fuerzas ucranianas.
La suspensión prolongada de vuelos hasta el 12 de mayo sugiere que el daño al centro de control de tráfico aéreo fue considerable, requiriendo no solo reparaciones de equipamiento sino posiblemente la instalación de sistemas de respaldo o la reconfiguración de rutas aéreas para evitar la dependencia del centro afectado.
El impacto económico y logístico de esta paralización aérea en el sur de Rusia aún no ha sido cuantificado por las autoridades, pero la afectación de 14.000 pasajeros solo en las primeras horas sugiere consecuencias significativas para el transporte comercial y potencialmente también para operaciones militares que dependen de la infraestructura aérea regional.