La barrera de entrada para los sistemas avanzados de asistencia al conductor se desplomó en China durante 2026. BYD incorporó por primera vez sensores LiDAR como opción en su modelo compacto Seagull por 12.000 yuanes, mientras fabricantes como Huajing S y Bozhi 3X estandarizaron tecnologías de navegación urbana autónoma en vehículos de entre 100.000 y 200.000 yuanes. La penetración de funciones de asistencia L2 en automóviles nuevos alcanzó el 69,15% en los primeros dos meses del año, según el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China, marcando un punto de inflexión en la democratización de tecnologías antes exclusivas de vehículos premium.