El gobierno de Baréin impuso estrictas limitaciones a la conmemoración de Ashura, una festividad religiosa chiita clave que se celebra este jueves, en las últimas medidas adoptadas contra sus ciudadanos musulmanes chiitas en medio de tensiones sectarias relacionadas con la guerra con Irán. Las autoridades redujeron a la mitad la duración tradicional de las celebraciones y establecieron horarios límite para las procesiones públicas.
El gobierno bahreiní decretó que la observancia de Ashura, que tradicionalmente dura 10 días, se reduzca a cinco días este año, según informó el gobierno en un comunicado. Las autoridades también establecieron que las procesiones deben concluir a más tardar a medianoche, excepto en la capital, Manama, donde podrán continuar hasta las 2 de la madrugada. En años anteriores, las procesiones callejeras públicas para Ashura solían extenderse durante toda la noche hasta el amanecer.
Baréin está gobernado por una monarquía musulmana sunita, pero la mayoría de sus ciudadanos son chiitas duodecimanos, una rama del islam que también es la religión estatal de Irán. Esta dinámica demográfica y religiosa ha sido fuente de tensiones históricas en el pequeño país del Golfo Pérsico.
La festividad religiosa de Ashura típicamente atrae grandes multitudes e involucra procesiones, recreaciones de batallas y sermones religiosos. Es observada cada año por chiitas en todo el mundo el día 10 de Muharram, el primer mes del calendario islámico, para honrar la muerte del Imam Hussein, nieto del profeta Mahoma.
El gobierno bahreiní justificó las medidas afirmando en un comunicado que están "destinadas a salvaguardar la seguridad y el bienestar de todos aquellos que participan en las conmemoraciones de Ashura". El comunicado añadió que "la constitución de Baréin garantiza la libertad de religión y creencia para todos, sin distinción".
Las autoridades también señalaron que Ashura es un día festivo oficial en Baréin, por lo que "la observancia puede llevarse a cabo libremente y con el debido respeto", según agregó el comunicado gubernamental.
Las restricciones se producen en el contexto de las tensiones sectarias relacionadas con la guerra con Irán, según la fuente. Baréin ha tomado diversas medidas contra sus ciudadanos chiitas en medio de este conflicto, siendo las limitaciones a Ashura las más recientes.
La celebración de Ashura conmemora uno de los eventos más significativos en la historia del islam chiita: el martirio del Imam Hussein en la batalla de Karbala en el año 680 d.C. Para los chiitas, este evento representa la lucha contra la injusticia y la opresión, y su conmemoración es una de las expresiones religiosas más importantes de esta rama del islam.
Las medidas impuestas por Baréin representan una intervención significativa en prácticas religiosas que han sido observadas durante siglos por la comunidad chiita del país. La reducción de la duración de las celebraciones y las restricciones horarias limitan sustancialmente la forma tradicional en que los chiitas bahreiníes han conmemorado históricamente esta fecha sagrada.
El contexto de la guerra con Irán añade una dimensión geopolítica a estas restricciones religiosas. Baréin, aliado cercano de Arabia Saudita y otros países del Golfo de mayoría sunita, ha mantenido históricamente una postura cautelosa respecto a Irán, temiendo que Teherán pueda ejercer influencia sobre la población chiita bahreiní.
Las implicaciones de estas restricciones podrían extenderse más allá de las celebraciones de este año. La decisión gubernamental establece un precedente sobre el grado de control que las autoridades bahreiníes están dispuestas a ejercer sobre las prácticas religiosas de su mayoría chiita, particularmente en momentos de tensión regional. La comunidad chiita internacional y organizaciones de derechos humanos probablemente seguirán de cerca cómo se implementan estas medidas y si representan un patrón de restricciones más amplias a la libertad religiosa en el reino.