La Corte Suprema de Estados Unidos tiene una docena de casos pendientes de resolución antes de finalizar su período judicial, con decisiones que podrían redefinir la separación de poderes, el sistema electoral y las protecciones para más de un millón de inmigrantes. A partir del jueves, el tribunal emitirá fallos sobre la capacidad del presidente Trump para eliminar la ciudadanía por nacimiento, destituir líderes de agencias independientes y socavar la autonomía de la Reserva Federal, según reporta The New York Times.
La Corte Suprema de Estados Unidos enfrenta una de las semanas más trascendentales de su período judicial actual, con una docena de casos pendientes que abordan cuestiones fundamentales sobre el poder presidencial, los derechos de voto y las protecciones para inmigrantes y minorías, según información publicada por The New York Times.
A partir del jueves, el tribunal comenzará a emitir decisiones sobre si el presidente Donald Trump puede eliminar la ciudadanía por nacimiento, un derecho constitucional establecido en la Decimocuarta Enmienda. También se conocerá si el mandatario puede destituir a los líderes de agencias independientes sin causa justificada y si puede socavar la independencia de la Reserva Federal, la institución encargada de la política monetaria del país, según el medio estadounidense.
Además de estos casos relacionados con el poder ejecutivo, la Corte emitirá fallos importantes sobre el voto por correo y el financiamiento político. También resolverá si atletas transgénero pueden competir en deportes escolares y si se pueden retirar ciertas protecciones para refugiados, según el reporte.
El impacto potencial de estas decisiones es considerable. Según The New York Times, para mediados de la próxima semana, los magistrados podrían "rebalancear la separación de poderes, recablear la maquinaria de la democracia y reducir protecciones para más de un millón de inmigrantes".
Tras emitir estos fallos, los jueces de la Corte Suprema iniciarán su receso de verano, que se extiende hasta el primer lunes de octubre. "Solo los jueces de la Corte Suprema y los niños en edad escolar se espera que tomen y efectivamente toman todo el verano libre", observó en 1983 un joven abogado de la Casa Blanca durante la administración Reagan, según cita el medio. Ese abogado era John Roberts, quien posteriormente se convertiría en presidente de la Corte Suprema de Estados Unidos.
Roberts añadió en aquel momento que existe un lado positivo en el largo receso: "Sabemos que la Constitución está a salvo durante el verano", según la cita recogida por The New York Times.
Decisión sobre acuerdos de culpabilidad
En medio de las decisiones de alto perfil, la Corte emitió la semana pasada un fallo que, aunque menos publicitado, tiene implicaciones significativas para el sistema de justicia penal. La decisión, que incluyó ocho referencias a orangutanes, abordó la práctica de los fiscales de utilizar la amenaza de largas sentencias de prisión para extraer no solo declaraciones de culpabilidad, sino también promesas de no apelar ningún aspecto del castigo resultante, según The New York Times.
El juez Neil Gorsuch, designado por Trump, redactó una opinión crítica sobre estas "renuncias de apelación" junto con los dos miembros más liberales del tribunal, formando un trío inusual. Durante los argumentos orales del caso en marzo, Gorsuch cuestionó si estas renuncias prohibirían impugnaciones incluso si el juez "dejara que un orangután eligiera una sentencia de un sombrero", según el reporte.
La decisión representa una evaluación cáustica del sistema de acuerdos de culpabilidad, un mecanismo que resuelve la gran mayoría de los casos penales en Estados Unidos sin llegar a juicio.
Contexto y calendario
El período judicial de la Corte Suprema tradicionalmente concluye a finales de junio, momento en el que el tribunal emite sus decisiones más controvertidas y de mayor impacto. Con solo unos días restantes en el período actual, prácticamente todos los casos pendientes son considerados de gran trascendencia, según el seguimiento realizado por The New York Times.
Las decisiones que se emitirán en los próximos días tienen el potencial de alterar fundamentalmente el equilibrio de poder entre las ramas del gobierno federal, modificar las reglas que rigen las elecciones estadounidenses y afectar los derechos de millones de personas, incluidos inmigrantes, refugiados y personas transgénero.