La guerra civil en Myanmar, que comenzó tras el golpe militar de 2021, ha sumido al país del sudeste asiático en una crisis humanitaria catastrófica mientras los grupos rebeldes combaten contra una dictadura militar que bombardea sistemáticamente a la población civil, según reporta The New York Times tras visitar zonas controladas por insurgentes en el centro del país donde ningún periodista extranjero había accedido desde el golpe de Estado.
Myanmar, una nación del sudeste asiático de aproximadamente 50 millones de habitantes, ha colapsado silenciosamente mientras la atención internacional se concentra en conflictos en Irán, Ucrania y Líbano, según describe The New York Times en un reportaje desde el terreno.
El fotógrafo Daniel Berehulak y el corresponsal del diario estadounidense viajaron recientemente con el doctor Lone Lone, un líder rebelde, hasta una región controlada por insurgentes en Anyar, una zona del centro de Myanmar donde, según los rebeldes, ningún periodista extranjero había ingresado desde que los militares derrocaron al gobierno civil y eliminaron las reformas políticas y económicas.
La junta militar que tomó el poder mediante un golpe de Estado en 2021 puso fin abruptamente a un breve período de gobierno electoral, devolvió al país a una dictadura militar completa, fracturó la nación e incendió una crisis humanitaria, según el reporte.
**Bombardeos sistemáticos y desigualdad de fuerzas**
Los grupos rebeldes en el corazón de Myanmar están superados en armamento y en número de efectivos, según las observaciones del Times. Los civiles que los apoyan enfrentan incursiones implacables por parte del ejército.
Durante tres días, el doctor Lone Lone y un grupo de sus hombres evadieron drones armados, aviones de combate, helicópteros de ataque e incluso pilotos de parapentes que intentaban arrojarles bombas de mano, según el testimonio recogido. Atravesaron aldeas que habían sido atacadas con obuses o incendiadas por el ejército de Myanmar.
Un soldado rebelde, descrito como "un niño, en realidad", señaló al cielo donde le habían dicho que un drone armado estaba patrullando. Sin embargo, un drone en la distancia no era la mayor preocupación del doctor Lone Lone, según el relato.
**Una guerra en las sombras**
Desde una colina solitaria en Myanmar, el doctor Lone Lone, líder rebelde con cinco años de experiencia, observó al enemigo en la siguiente cresta. Entrecerró los ojos a través de gafas cubiertas de polvo mientras el viento levantaba tierra seca, según describe el reportaje.
Sus hombres lo saludaron. Su porte era impecable, incluso si su armamento no lo era, señala el Times.
Esta es la guerra civil de Myanmar, librada en las sombras, según caracteriza el diario. En una línea de frente olvidada, los rebeldes combaten en lo profundo de la selva. Las bombas del ejército siguen cayendo, como lo han hecho durante cinco años.
**Crisis humanitaria ignorada**
La guerra en Myanmar se desarrolla feroz y olvidada en el corazón del país, lejos de los reflectores fijados en otros conflictos globales, según el análisis del Times. Los generales de Myanmar devolvieron al país a una dictadura militar total después del golpe de 2021, fracturando la nación y desencadenando una crisis humanitaria que continúa sin atención internacional significativa.
La situación en el terreno muestra aldeas destruidas, población civil bajo ataque constante y grupos insurgentes que, a pesar de su inferioridad militar, continúan resistiendo contra las fuerzas gubernamentales en una guerra que ya lleva cinco años de bombardeos ininterrumpidos.