

Las principales compañías de taxis aéreos eléctricos de Estados Unidos, Joby Aviation, Archer Aviation y Vertical Aerospace, están inmersas en una agresiva ola de litigios por espionaje corporativo, infracción de patentes y vínculos con China, según reporta The Verge. Estas disputas legales ocurren en un momento crítico para la industria, mientras las empresas intentan obtener la certificación de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) para lanzar servicios comerciales antes de 2028, en medio de una caída de más del 30 por ciento en el valor de sus acciones este año.
Las batallas judiciales comenzaron el año pasado cuando Joby Aviation y Archer Aviation, dos de las principales empresas de taxis aéreos en Estados Unidos, se demandaron mutuamente, según The Verge. Joby acusó a Archer de espionaje corporativo, mientras que Archer afirmó que Joby ocultaba sus vínculos con China. En febrero de este año, Archer presentó una demanda por infracción de patentes contra otra rival, la británica Vertical Aerospace, acusándola de copiar el diseño de su aeronave "Midnight" para su propio modelo "Valo".
Estos conflictos se producen menos de dos años después de que Archer supuestamente resolviera su disputa con Wisk Aero, respaldada por Boeing, por el presunto robo de secretos comerciales, solo para ver el caso reabierto cuando Wisk solicitó al tribunal ayuda para hacer cumplir los términos del acuerdo, según la publicación.
Las disputas legales se desarrollan en un momento precario para la industria de taxis aéreos, justo cuando intenta posicionar su tecnología como un nuevo modo importante de movilidad urbana con la capacidad de transportar pasajeros a través de las ciudades sin el ruido o la contaminación de carbono de un helicóptero tradicional, según The Verge.
A pesar de estas promesas, la industria está experimentando altibajos significativos. Las acciones de las empresas de taxis aéreos han perdido la mayor parte de su valor en los últimos años a medida que los plazos de certificación se retrasan cada vez más. Los presupuestos se están reduciendo mientras los cronogramas se alargan. Los inversores, ya cautelosos sobre la capacidad de la industria para obtener la aprobación regulatoria, están cada vez más nerviosos por los enormes costos que requieren estas demandas, según el reporte.
**Detalles de las demandas entre Joby y Archer**
Ubicadas a solo una hora de distancia entre sí en el Área de la Bahía de San Francisco, Joby y Archer se han convertido en rivales encarnizados en la carrera por convertirse en el Uber del cielo, según The Verge. En el último año, se han enredado en una serie de demandas y contrademandas que atacan sus productos y progreso.
En una demanda presentada en noviembre de 2025, Joby acusó a Archer de espionaje corporativo, citando a un ex empleado de Joby que se fue a trabajar para Archer. Joby alega que el ex empleado robó información técnica y comunicaciones con partes interesadas para proporcionarlas a su nuevo empleador. "Archer utilizó descaradamente esa información robada", afirma Joby en su denuncia, según The Verge.
En marzo de este año, Archer respondió acusando a Joby de defraudar al gobierno de Estados Unidos al clasificar incorrectamente componentes importados de China. El plan, según Archer, incluía clasificar piezas de aeronaves chinas como bienes de consumo como "clips para el cabello" y "calcetines", según la contrademanda. La estrategia parece haber dado resultado: un mes después, la Comisión de Comercio Internacional abrió una investigación sobre los vínculos de Joby con China, examinando si la compañía violó leyes arancelarias o de patentes. La investigación en curso podría retrasar los planes de Joby de lanzar un servicio de taxi aéreo para 2028, según The Verge.
**La disputa entre Archer y Vertical Aerospace**
Pero Joby no es la única rival en la mira de Archer. En febrero, Archer presentó una demanda contra Vertical Aerospace, con sede en Reino Unido, acusándola de copiar sus diseños de aeronaves de despegue y aterrizaje vertical eléctrico (eVTOL, por sus siglas en inglés), según The Verge.
El Midnight de Archer y el Valo de Vertical son ambas aeronaves de cuatro pasajeros con motores eléctricos y hélices de rotor basculante diseñadas para despegue y aterrizaje vertical. Ambas tienen una velocidad de crucero de 150 millas por hora y un alcance máximo de 100 millas, según la publicación.
"Es obvio que la aeronave Valo de Vertical imita muchas de las características de diseño más distintivas de Midnight", dijo Eric Lentell, director de estrategia y asuntos legales de Archer, en una declaración a The Verge. El portavoz de Vertical Aerospace, Justin Bates, dijo que las afirmaciones de Archer eran "sin mérito" y una "distracción" de los desafíos de la compañía en el mercado, según el reporte.
**Estado de la certificación y planes comerciales**
Ninguna compañía de taxis aéreos ha completado completamente la rigurosa certificación de tipo de la FAA requerida para transportar pasajeros comercialmente en Estados Unidos. Pero tanto Joby como Archer afirman estar cerca, según The Verge.
Joby es ampliamente considerada la líder, habiendo progresado a través de las cuatro etapas del proceso de certificación de tipo. La compañía produce alrededor de una aeronave al mes y actualmente está trabajando en una versión de producción que se someterá al proceso de certificación de la FAA. En abril, Joby demostró una de sus aeronaves volando desde el Aeropuerto JFK hasta el Bajo Manhattan como una vista previa de futuras rutas de taxis aéreos. La compañía planea lanzar su primer servicio de pasajeros en Dubái, donde los requisitos de certificación son menos estrictos que en Estados Unidos, a finales de este año, según The Verge.
Archer, mientras tanto, todavía está trabajando en un modelo de preproducción y ha progresado a través de tres de las cuatro etapas de certificación de tipo. La compañía ha dicho que estará lista para pasajeros a tiempo para los Juegos Olímpicos de Verano de 2028 en Los Ángeles, según la publicación.
**Impacto en los inversores y el mercado**
Pero los inversores han estado menos que impresionados con las afirmaciones de las compañías de estar al borde de la viabilidad comercial, según The Verge. Al momento de la publicación, las acciones de Joby han perdido casi el 35 por ciento de su valor desde principios de año, mientras que las acciones de Archer se han desplomado casi el 33 por ciento.
Hay tanto en juego que no es sorprendente que estas compañías estén usando sus equipos legales para atacarse mutuamente, según The Verge. El grupo de talentos es pequeño, por lo que las disputas sobre secretos comerciales y espionaje corporativo eran en cierto modo inevitables. Y debido a que la certificación de la FAA es una necesidad absoluta para un futuro servicio de taxi aéreo, el cumplimiento regulatorio se convirtió en otra línea de ataque.
Pero estas demandas también están enviando un mensaje a los inversores, a los reguladores y a los futuros pasajeros potenciales: abróchense los cinturones, porque hay turbulencias por delante, según la publicación.
**Contexto de la industria y desarrollos adicionales**
El Índice de Realidad de Movilidad Aérea Avanzada, creado por SMG Consulting, rastrea la probabilidad de que las promesas de eVTOL se conviertan en realidad, según The Verge. La administración Trump está intentando acelerar las cosas, lanzando el Programa Piloto de Integración eVTOL a principios de este año para acelerar el despliegue seguro de aeronaves de despegue y aterrizaje vertical eléctrico en Estados Unidos.
Varias compañías de eVTOL están adaptando su tecnología para operaciones militares, según The Verge. Joby tiene aeronaves ubicadas en las Bases de la Fuerza Aérea Edwards y MacDill, mientras que Archer se está asociando con la empresa de tecnología de defensa Anduril y presentando al Departamento de Defensa de Estados Unidos una variante VTOL de propulsión híbrida.
Una de las primeras compañías de movilidad aérea avanzada en ofrecer a periodistas un vuelo de prueba fue Beta Technologies, con sede en Vermont. A principios de este mes, la compañía invitó a miembros de los medios a probar su aeronave eléctrica Alia, aunque la compañía aún no ha recibido permiso para operar un servicio comercial, según The Verge.
Un profesor de ingeniería dijo a The New York Times que "no va a ser como si miráramos por la ventana y hubiera autos voladores por todas partes", sugiriendo que es momento de moderar las expectativas sobre la certificación de la FAA, según reporta The Verge. Para un desglose detallado de la rivalidad de larga data entre Joby y Archer, Aviation Week publicó un artículo en 2024 sobre el tema, según la fuente.