

El bloqueo de Irán en el Estrecho de Ormuz ha interrumpido el suministro global de fertilizantes, generando alarmas sobre un posible aumento en los precios de los alimentos a nivel mundial.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz por parte de Irán ha dejado varados a cientos de barcos cargados de fertilizantes, afectando casi un tercio del comercio marítimo de estos productos, según The Guardian. Este punto crítico es esencial para el movimiento de urea, amoníaco y otros insumos agrícolas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió que el tráfico a través del Estrecho ha disminuido en más del 90%, deteniendo efectivamente los envíos necesarios para la producción alimentaria global. Los costos de transporte e insurances han aumentado, elevando los precios de los fertilizantes a base de nitrógeno en aproximadamente un 30%, lo que intensifica los desafíos para los agricultores en América del Norte, Europa y Asia. La situación es crítica ya que muchas regiones se acercan a la temporada de siembra. Los precios de los alimentos a nivel mundial han subido en marzo, según Forbes, debido al conflicto en Irán y el aumento resultante en los costos de energía y fertilizantes. Expertos advierten que las continuas restricciones podrían desencadenar una grave crisis alimentaria global a menos que se diversifiquen las cadenas de suministro y se fortalezcan los sistemas alimentarios locales.