Brasil lanza fondo millonario para proteger bosques tropicales con apoyo de 53 países
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Brasil lanza fondo millonario para proteger bosques tropicales con apoyo de 53 países

El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva presentó el Fondo Bosques Tropicales para Siempre (FTTT) durante la cumbre climática en Belém, logrando compromisos iniciales por 5.500 millones de dólares de varios países, con Noruega a la cabeza aportando 3.000 millones. La iniciativa busca remunerar a naciones que conservan sus selvas y destinar el 20% de los recursos a pueblos indígenas y comunidades locales.

INTERNACIONAL7 NOV 2025

El Gobierno brasileño ha dado un paso decisivo hacia el capitalismo verde con la creación de un innovador fondo de inversiones destinado a proteger los bosques tropicales del planeta. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva presentó oficialmente el Fondo Bosques Tropicales para Siempre (FTTT, por sus siglas en inglés) durante la primera cumbre climática que la ONU celebra en la Amazonia, en la ciudad de Belém, según informó el diario El País.

En apenas un día, el instrumento financiero logró captar compromisos por aproximadamente 5.500 millones de dólares de varios países, como reveló el ministro de Hacienda brasileño, Fernando Haddad. "Los beneficios del fondo serán para los países que tienen bosques tropicales y para los inversores", explicó Lula durante la presentación.

La iniciativa ha recibido el respaldo de 53 países, incluyendo 19 potenciales inversores soberanos, de acuerdo con información oficial de la COP30. Entre los compromisos más destacados figura el de Noruega, que anunció una aportación de 3.000 millones de dólares durante los próximos diez años, sujeta a condiciones específicas. Brasil e Indonesia confirmaron sus compromisos de 1.000 millones de dólares cada uno, mientras que Portugal se comprometió con 1 millón y Francia indicó que, bajo condiciones específicas, consideraría aportar hasta 500 millones de euros hasta 2030. Países Bajos, por su parte, destinará 5 millones de dólares para la secretaría del fondo.

Alemania también respaldó plenamente la iniciativa, aunque su compromiso financiero será discutido en una reunión entre el presidente Lula y el canciller Merz. En total, 34 países con bosques tropicales respaldaron la Declaración del FTTT, cubriendo más del 90% de los bosques tropicales en países en desarrollo, incluyendo Indonesia, la República Democrática del Congo y China.

El ministro noruego de Medio Ambiente, Andreas Bjelland Eriksen, calificó el proyecto como "justo lo que el mundo necesitaba". Cuando le preguntaron sobre los riesgos de semejante inversión, recordó que "en el mercado no hay beneficios sin asumir riesgos" y añadió que "hay riesgo en invertir, pero existe un riesgo mayor en no invertir", según recoge El País.

Por su parte, Marina Silva, ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, destacó que "los contribuyentes estarán felices porque esta es una inversión con beneficio asegurado y que además protege las selvas, evita sequías y contribuye al equilibrio climático".

El FTTT representa un cambio de paradigma en la financiación ambiental global. A diferencia de los mecanismos tradicionales basados en donaciones, este fondo busca crear incentivos financieros permanentes para la conservación de los bosques tropicales. Brasil aspira a reunir unos 10.000 millones de inversores públicos hasta 2026 y con eso atraer aportaciones privadas en volúmenes mucho mayores, llegando a mencionar la cifra de 125.000 millones en inversión total.

Un aspecto destacado del fondo es que destinará al menos el 20% de sus recursos directamente a pueblos indígenas y comunidades locales, reconociendo su papel crucial como guardianes de estos ecosistemas. La ministra brasileña de Pueblos Indígenas, Sonia Guajajara, calificó esta medida como "un logro histórico y un paso decisivo hacia la equidad y el reconocimiento del conocimiento ancestral", según la información oficial de la COP30.

El Banco Mundial ya ha sido confirmado como fideicomisario y anfitrión interino del FTTT. Los próximos pasos incluyen el establecimiento del Fondo de Inversión para Bosques Tropicales (TFIF) en una jurisdicción nacional, allanando el camino para el inicio de las operaciones.

Según estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la protección y restauración de bosques requerirá movilizar más de 66.700 millones de dólares anualmente. El FTTT complementará los instrumentos existentes para la financiación forestal y llenará un vacío crítico en el panorama de la financiación ambiental al recompensar el mantenimiento y la recuperación de la cobertura forestal.

El Observatorio del Clima, una alianza de 160 ONGs, señaló en una nota reciente que uno de los grandes desafíos del fondo será convertirse en una inversión más lucrativa que talar la selva o cualquiera de las actividades ilícitas que dañan estos ecosistemas.

La cumbre de Belém, que se celebra este jueves y viernes, es la antesala de la COP30, la negociación en la que todos los países del planeta buscan consensos para combatir la crisis climática. Brasil, como principal país amazónico con el 60% del mayor bosque tropical del mundo, ha tomado la iniciativa junto a otros países selváticos como Indonesia o Congo, y varios países desarrollados para crear este mecanismo financiero innovador.

Lula ha insistido en que el FTTT supone el fin de la era de las donaciones para proteger estos valiosos ecosistemas, ya que aquella dejaba a los países receptores sujetos a los plazos y limitaciones impuestos por los donantes. Con este nuevo enfoque, Brasil busca liderar una transformación en la forma en que se financia la conservación ambiental a nivel global.

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