BYD desafía el mercado global: de fabricante de baterías a líder en vehículos eléctricos
El fabricante chino BYD, que comenzó produciendo baterías recargables en 1994, se ha convertido en un gigante automotriz que supera a Tesla en ventas de vehículos eléctricos en 2025 y lanza modelos híbridos con 2.000 kilómetros de autonomía a precios competitivos, reflejando la estrategia china para dominar el mercado global de vehículos de nueva energía.
BYD, la marca china de automóviles que disputa con Tesla el liderazgo mundial en vehículos eléctricos, ha protagonizado un ascenso meteórico que ilustra la transformación industrial de China en las últimas décadas. Fundada en 1994 como fabricante de baterías recargables para dispositivos electrónicos, la compañía ha logrado superar a Tesla en ventas de vehículos eléctricos en 2025, según webs especializadas citadas por El País.
La historia de BYD (acrónimo de Build Your Dreams) comienza con Wang Chuanfu, su fundador y actual consejero delegado. Nacido en 1966 en una familia campesina de la provincia de Anhui durante la época de hambruna, Wang perdió a sus padres en la adolescencia pero logró estudiar en la universidad gracias al apoyo de su hermano mayor. Tras graduarse en Física y Química Metalúrgica en 1987, se especializó en investigación sobre baterías y en 1995 fundó su propia empresa, abandonando la seguridad del empleo estatal.
La compañía no entró en el negocio automotriz hasta 2003, cuando adquirió Xi'an Qinchuan Automobile, un fabricante estatal chino en dificultades. En 2005 produjo su primer automóvil y en 2008 apostó por los vehículos eléctricos, año en que recibió una inversión de 230 millones de dólares del fondo de Warren Buffett, Berkshire Hathaway, según El País. Este fondo completó su salida este año con una ganancia neta estimada en 7.000 millones de dólares.
Actualmente, BYD es líder en China y encabeza la venta mundial de modelos eléctricos, híbridos y de hidrógeno. En 2024 colocó 4,27 millones de unidades, un 41% más que en 2023. De estos, 1,76 millones fueron eléctricos puros, ligeramente por debajo de Tesla, a quien ha superado en 2025. La empresa registró ingresos de 777.100 millones de yuanes (93.305 millones de euros) en 2024, un incremento anual del 29%, y un beneficio neto de 40.250 millones de yuanes (4.830 millones de euros), un 34% más.
Sin embargo, la compañía enfrenta desafíos recientes. En el segundo trimestre de 2025 registró una caída en sus beneficios por primera vez en tres años y medio, y sus ventas disminuyeron en septiembre por primera vez desde 2024. La intensa competencia en China, donde entrega el 80% de sus pedidos, ha llevado a una guerra de precios que presiona los márgenes de todo el sector. Ante esta situación, BYD ha rebajado su objetivo de ventas para este año de 5,5 millones a 4,6 millones de unidades.
La estrategia de expansión internacional de BYD es ambiciosa. Este año apunta a vender un millón de unidades en el extranjero. Su penetración en Europa se ha acelerado a pesar de los aranceles impuestos por la Unión Europea. En agosto, sus ventas en el continente crecieron un 201,3%, alcanzando el 1,3% del mercado, según la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles. En España, BYD es una de las marcas que ha impulsado a los coches chinos hasta el segundo puesto por volumen de ventas, solo por detrás de los alemanes, según ANFAC.
La expansión global de BYD no ha estado exenta de controversias. En Brasil ha sido acusada de utilizar mano de obra china en condiciones de semiesclavitud para construir su fábrica, acusaciones que la empresa niega. También ha tenido que suspender planes para una planta en México debido a tensiones geopolíticas.
Uno de los pilares del éxito de BYD es su estrategia de integración vertical. La compañía desarrolla internamente el 100% de los tres componentes clave: el motor eléctrico, el control electrónico y la batería. Además, controla toda la cadena de valor, desde las minas de litio hasta el transporte final en su propia flota de buques, que actualmente cuenta con siete embarcaciones.
La empresa ha apostado principalmente por baterías de litio, aprovechando que "las minas de litio de China representan el 60% del total mundial", según explica Yin Xiaopeng, de la Escuela de Comercio Internacional y Economía de Pekín. BYD es el segundo productor mundial de baterías, solo por detrás de la también china CATL, y suministra incluso a su rival Tesla.
En cuanto a su presencia física, BYD cuenta actualmente con 885.400 empleados, una cifra impresionante para una empresa que comenzó con solo 20 trabajadores. Tiene fábricas en Hungría, Tailandia, Uzbekistán y Brasil, además de China, y proyecta nuevas plantas en Turquía y Camboya. Según informó Reuters esta semana, España es la favorita para albergar su nueva planta en Europa.
La planta de Xi'an, visitada por El País, tiene capacidad para producir 3.000 vehículos diarios y emplea a 60.000 personas, de las cuales casi el 70% vive en el recinto, una práctica común en China. Los trabajadores se desplazan en un tren elevado (también fabricado por BYD) que recorre el perímetro de esta ciudad-fábrica.
El más reciente lanzamiento de BYD ha sido el Seal 05 DM-i 2026, un vehículo híbrido que promete 2.000 kilómetros de autonomía gracias a la combinación de un motor eléctrico y uno de gasolina, según informa Semana. Este modelo utiliza el sistema DM de quinta generación que combina un motor de 1.5 L (74 kW y 126 Nm) con un motor eléctrico delantero (120 kW y 210 Nm), logrando una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos.
El precio anunciado para el Seal 05 DM-i en China es de 11.200 dólares, aproximadamente 44 millones de pesos colombianos, un valor que representa un desafío para marcas establecidas como Renault, Toyota, Kia o Mazda. Aunque aún no se ha confirmado cuándo llegará a mercados como el colombiano, su combinación de precio y prestaciones podría sacudir las ventas en diversos países.
Este nuevo modelo mantiene la línea de diseño 'Ocean Aesthetics' característica de la marca. Mide 4,78 metros de largo, 1,83 metros de ancho y 1,51 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,71 metros. En su interior incluye un volante deportivo, un tablero de instrumentos digital de 8,8 pulgadas y una pantalla central de 10,1 pulgadas con sistema DiLink. Su maletero ofrece una capacidad de 508 litros.
La batería Blade, exclusiva de BYD, tiene en este modelo una capacidad de 15,87 kWh, proporcionando hasta 128 kilómetros de autonomía en modo completamente eléctrico. Combinando el tanque lleno y la carga completa, el fabricante promete una autonomía total de 2.000 kilómetros, con un consumo estimado de 3,08 litros por cada 100 kilómetros.
El éxito de BYD refleja la apuesta estratégica de China por los vehículos de nueva energía. Como muestra de esta política estatal, en la entrada de la fábrica de Xi'an se puede leer una inscripción del presidente chino, Xi Jinping: "Desarrollar vehículos de nueva energía es el único camino para que China pase de ser un gran país automovilístico a una potencia automovilística".
En contraste con el excéntrico Elon Musk, quien en 2011 se burló de BYD preguntándose públicamente "¿Ha visto sus coches?", Wang Chuanfu presenta un perfil serio y discreto. Miembro del Partido Comunista y poseedor de una de las mayores fortunas de China (llegó a encabezar la lista en 2009), su trayectoria personal encarna la transformación del país en las últimas décadas.
Según el profesor Yin, citado por El País, "BYD refleja un patrón muy típico de la evolución empresarial china: cómo una pyme puede pasar de ser un mero proveedor auxiliar a convertirse en líder global". Este modelo de desarrollo, "basado en supervivencia inicial, diversificación y luego especialización estratégica, es una referencia no solo para empresas chinas, sino también para pymes de otros países que buscan escalar".


