California elige candidatos para suceder a Gavin Newsom en primarias marcadas por récord de gasto y tensión con Trump
Los votantes de California eligen este martes a los dos candidatos que competirán en noviembre por la gubernatura del estado, en unas primarias abiertas con 61 aspirantes donde el demócrata Xavier Becerra lidera las encuestas con 28% de intención de voto, seguido por Tom Steyer y el republicano Steve Hilton, respaldado por el presidente Donald Trump. La contienda se desarrolla en medio de tensiones entre el gobernador saliente Gavin Newsom y la Casa Blanca, con un gasto récord de 195 millones de dólares por parte de Steyer y disputas por el rediseño de distritos congresionales.
California celebra este martes elecciones primarias para elegir a los candidatos que competirán en noviembre por la gubernatura y 52 escaños del Congreso, en una votación que funciona como termómetro de cómo reacciona este bastión demócrata ante el segundo mandato del presidente Donald Trump, según reporta El País.
En las boletas aparecen 61 aspirantes a suceder al demócrata Gavin Newsom, una de las voces más críticas de Trump y quien continúa enviando señales de una posible candidatura presidencial, según la fuente. Las encuestas indican que ningún candidato cuenta con una ventaja holgada.
California sigue siendo uno de los territorios más favorables para el Partido Demócrata. Desde que el actor Arnold Schwarzenegger concluyó su segundo mandato en 2011, los republicanos no han vuelto a ganar la gubernatura, según El País.
La elección del próximo gobernador no se decidirá este martes. Bajo el sistema de primarias abiertas, adoptado en 2012, todos los candidatos compiten en una misma boleta y los dos más votados avanzan a la elección general del 3 de noviembre, sin importar su afiliación partidista, según la fuente. Desde su implementación, las dos plazas para la elección general han sido ocupadas por candidatos de ambos partidos.
La carrera demócrata y los principales contendientes
El fracturado voto demócrata se divide entre 23 candidatos a gobernador, la mayoría con apoyos casi nulos, según El País. Eric Swalwell abandonó la campaña y su escaño de congresista en medio de graves denuncias de abusos sexuales, pero su nombre aún aparece en las boletas. Su dimisión favoreció a Xavier Becerra, quien fue secretario de Salud durante la presidencia de Joe Biden y fiscal general del estado.
Becerra, hijo de inmigrantes mexicanos, busca convertirse en el primer gobernador de origen hispano en los últimos 100 años, según la fuente. Los sondeos más recientes lo ponen al frente, con alrededor del 28% de la intención del voto. Detrás de él aparecen el demócrata Tom Steyer, un multimillonario que fundó una de las firmas de inversión más grandes de San Francisco, y el republicano Steve Hilton, un excomentarista político que ha sido respaldado por Trump y por la maquinaria financiera de su partido, según El País.
Lo que ocurra en California podría influir en la estrategia demócrata rumbo a las elecciones presidenciales de 2028, según la fuente. Durante el primer mandato de Trump (2017-2021), el estado se posicionó como la principal fuerza de resistencia en temas como inmigración, cambio climático, derechos reproductivos y justicia social. Ahora la incógnita es si mantendrá esa línea frontal o si algunos demócratas intentarán moderar el discurso, según El País.
Al debate se le suma la inflación y el alto costo del combustible y la vivienda, que siguen golpeando los bolsillos de los californianos, a pesar de que viven en la que es considerada la cuarta economía más grande del mundo, según la fuente.
Las cifras del voto anticipado por correo apuntan a un electorado indeciso y poco entusiasta. Solo el 11% de los cerca de 23 millones de votantes del estado habían enviado sus boletas hasta la noche del miércoles, según un seguimiento hecho por el estratega Paul Mitchell, citado por la agencia AP. Eso incluye al 15% de los republicanos, el 11% de los demócratas y el 8% de los registrados sin afiliación partidista o con otro instituto, según El País.
Tensiones con la administración Trump
A pocos días de la apertura de los centros de votación, Newsom firmó una ley que, según aseguró, busca blindar las elecciones frente a una posible interferencia de la administración Trump, según El País. La norma, que entró en vigor el jueves, prohíbe a cualquier persona, incluidos agentes federales, acceder sin una orden judicial a los padrones electorales o a la tecnología electoral. "Tenemos que estar preparados para todo", declaró Newsom en una conferencia, según la fuente. El gobernador sostuvo que la medida responde a una "ansiedad legítima" generada por un mandatario que, a su juicio, "no cree en las elecciones libres y justas".
La Casa Blanca respondió de inmediato. Su portavoz, Abigail Jackson, declaró a la agencia AP que Trump estaba comprometido con la integridad de los procesos electorales. "En lugar de lanzar ataques falsos contra el presidente, 'Newscum' debería mirarse al espejo", dijo Jackson, utilizando un juego de palabras que combina el apellido del gobernador con un término peyorativo, según El País.
Líderes demócratas sostienen que el presidente ha intentado intervenir en asuntos electorales después de que el FBI incautara a principios de este año boletas de las elecciones de 2020 en el condado más poblado de Georgia, de mayoría demócrata, según la fuente. Asimismo, el Departamento de Justicia ha solicitado acceder a materiales electorales en condados de Arizona y Michigan, según El País.
La controversia también ha llegado a California. Uno de los candidatos republicanos a la gubernatura, el sheriff Chad Bianco, atrajo la atención pública tras ordenar el decomiso de boletas en el condado de Riverside como parte de una investigación sobre presuntas irregularidades, según la fuente.
Estas medidas han sido interpretadas como una forma de capitalizar las narrativas promovidas por sectores republicanos que sostienen, sin mostrar evidencias, que sus rivales políticos se benefician de irregularidades para sumar votos, según El País.
Gasto récord y financiamiento corporativo
Estas primarias muestran cómo corporaciones, sindicatos, empresas tecnológicas, grupos externos y una inversión nunca antes vista por parte de uno de los candidatos siguen tratando de moldear el rumbo político del estado, según El País.
El candidato demócrata Tom Steyer rompió un récord al gastar más de 195 millones de dólares de su propio bolsillo en anuncios publicitarios, incluyendo el pago a decenas de influencers, de acuerdo con datos recopilados por la firma AdImpact, según la fuente. Esa cifra superó los 178,5 millones de dólares que desembolsó en 2010 la republicana Meg Whitman, quien ni así pudo desbancar al demócrata Jerry Brown, según El País.
Corporaciones y grupos de intereses especiales que, a diferencia de los candidatos, pueden recibir donaciones ilimitadas, habían reportado a finales de mayo un gasto de 79 millones de dólares, más del doble que en las elecciones generales de noviembre de 2018, cuando Newsom ganó su primer mandato, según el medio local Cal Matters citado por El País.
Un comité de gasto político llamado "California no está a la venta" y financiado por la asociación estatal de agentes inmobiliarios, la Cámara de Comercio de California, la empresa de energía Pacific Gas & Electric y el sindicato estatal de trabajadores eléctricos, había invertido 32 millones de dólares en anuncios en contra de Steyer, según la fuente.
Chevron, McDonald's, el gigante de la diálisis DaVita, California Resources Corporation (una de las mayores empresas de perforación petrolera del estado), Meta, Airbnb y varios sindicatos han aportado más de 17 millones de dólares para comprar anuncios publicitarios a favor de Becerra, según El País.
Hilton, por su parte, acumuló el mayor número de donantes de campaña en la contienda (más de 20.000) y casi una cuarta parte de ellos reside fuera de California, reportó Cal Matters según El País. El expresentador de Fox News experimentó un repunte en las aportaciones después de que Trump lo respaldó el 6 de abril, según la fuente.
Rediseño de distritos congresionales
De cara a las elecciones de mitad de mandato, Trump instó a los republicanos en Texas a rediseñar los distritos electorales de la Cámara de Representantes de Estados Unidos con el fin de ayudar al partido a conservar el control, según El País. Posteriormente, Misuri, Carolina del Norte, Ohio, Florida, Tennessee y Luisiana también aprobaron nuevos mapas electorales. En conjunto, estas redistribuciones podrían traducirse en una ganancia de hasta 14 escaños en los comicios de noviembre, según la fuente.
En respuesta, Newsom y los demócratas de California impulsaron su propio rediseño a través de la Proposición 50, con el objetivo de aumentar su representación en el Congreso, según El País. Las primarias de este martes serán las primeras bajo ese nuevo mapa, que permanecerá vigente hasta las elecciones de 2030. En juego están los 52 distritos congresionales del estado, de los cuales 43 están en manos demócratas y ocho en poder de los republicanos, según la fuente.
Cinco distritos (1, 3, 22, 41 y 48) fueron redibujados para incluir a más votantes demócratas en zonas de fuerte mayoría republicana, según El País. Uno de los cinco legisladores bajo fuego, Kevin Kiley, del Distrito 3, era republicano cuando ganó las elecciones anteriores, pero ahora se postula como candidato independiente, según la fuente.
La reorganización también ha intensificado las tensiones dentro del propio Partido Demócrata en la contienda por el distrito 22, en el Valle Central, una región de mayoría latina, según El País. Las posturas divergen entre quienes apuestan por respaldar a un candidato hispano, el profesor Randy Villegas, aprovechando el amplio voto latino del sector, y quienes prefieren apoyar a una legisladora con trayectoria en el servicio público, la doctora y asambleísta estatal Jasmeet Bains, según la fuente.
Las diferencias se agudizaron después de que el Comité de Campaña del Congreso Demócrata rompió su decisión de no intervenir en las contiendas californianas e incluyera a Bains en su iniciativa De Rojo a Azul, enfocada en ganar escaños en poder de los republicanos, según El País.
Contexto nacional y proyección hacia 2028
Mientras California define su futuro político, la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer, considerada una posible contendiente presidencial demócrata para 2028, generó confusión este jueves al declarar inicialmente que no se postularía para la Casa Blanca en el próximo ciclo electoral, para luego retractarse horas después, según Fox News.
"Habrá un grupo robusto de personas postulándose para presidente. No seré una de ellas en 2028. Puedo decirles eso", dijo Whitmer a un reportero en Michigan el jueves, según la fuente. Pero horas después, la gobernadora dijo que necesitaba "corregir el registro". "Nunca pensé que me postularía para gobernadora, así que supongo que debería saberlo mejor. Nunca digas nunca", añadió Whitmer, según Fox News.
Whitmer ha sido considerada durante mucho tiempo uno de los miembros destacados de un gran grupo de demócratas conocidos a nivel nacional que podrían lanzarse a lo que se espera sea un campo competitivo de contendientes que buscan la nominación presidencial de su partido en la carrera para suceder a Trump, cuyo mandato está limitado por término, según la fuente.
La lista de posibles contendientes presidenciales demócratas para 2028 incluye a la vicepresidenta Kamala Harris, el exsecretario de Transporte Pete Buttigieg, los gobernadores Gavin Newsom de California, JB Pritzker de Illinois, Josh Shapiro de Pensilvania, Andy Beshear de Kentucky y Wes Moore de Maryland, quien, similar a Whitmer, ha dicho que no se postulará para la Casa Blanca en 2028, según Fox News.
Otros contendientes potenciales incluyen a las representantes Alexandria Ocasio-Cortez de Nueva York y Ro Khanna de California, los senadores Mark Kelly y Ruben Gallego de Arizona, los senadores Cory Booker de Nueva Jersey, Raphael Warnock de Georgia y Chris Murphy de Connecticut, el exembajador y exrepresentante Rahm Emanuel, quien se desempeñó como jefe de gabinete de la Casa Blanca del presidente Barack Obama antes de ganar la elección y reelección como alcalde de Chicago, y Gina Raimondo, exgobernadora de Rhode Island durante dos mandatos que luego se desempeñó como secretaria de Comercio en la administración Biden, según Fox News.
La imagen de Whitmer como crítica feroz de Trump sufrió un golpe importante en abril del año pasado cuando apareció en la Oficina Oval con el presidente, según la fuente. Las imágenes de la gobernadora tratando de cubrir su rostro con carpetas se volvieron virales y enfurecieron a algunos demócratas. La foto llegó cuando la gobernadora estaba en la Casa Blanca para una reunión privada para presionar al presidente sobre temas específicos de Michigan y luego fue llevada inesperadamente a una conferencia de prensa televisada, según Fox News.
Whitmer, exrepresentante estatal, exsenadora estatal y exprocuradora del condado de Ingham, fue elegida gobernadora de Michigan en 2018, según la fuente. Estuvo frecuentemente en los titulares nacionales durante su primer mandato como gobernadora y estuvo en la lista corta del expresidente Joe Biden para compañera de fórmula en 2020, según Fox News.



