Cámara de Representantes de EE.UU. aprueba por segunda vez resolución para detener la guerra en Irán mientras Trump rechaza el mandato del Congreso
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el jueves 23 de julio una resolución para detener la acción militar estadounidense en Irán con una votación de 214 a 208, marcando el segundo intento del Congreso por frenar un conflicto que ha escalado desde febrero, costado la vida a 18 militares estadounidenses y generado una desaprobación generalizada entre el público estadounidense. La votación se produjo horas después de que el Senado rechazara una medida similar por 47 a 49, dejando en evidencia las profundas divisiones sobre la guerra mientras Trump insiste en su autoridad constitucional para continuar los ataques contra Irán.
La resolución, propuesta por la representante demócrata Pramila Jayapal de Washington, pasó con el apoyo de todos los demócratas presentes y cuatro republicanos: Tom Barrett de Míchigan, Warren Davidson de Ohio, Thomas Massie de Kentucky y Brian Fitzpatrick de Pensilvania, según reportes de The Guardian. Estos mismos cuatro republicanos habían votado a favor de una resolución casi idéntica en junio, cuando el Senado aprobó la medida con apoyo bipartidista.
"La guerra no ha tenido ninguna misión clara, ninguna estrategia, ningún objetivo final", afirmó Jayapal durante el debate en el pleno de la Cámara. Tras la votación, la representante enfatizó que "esto no es un asunto partidista. Vastas mayorías de estadounidenses, de todos los partidos, creen que esta es una guerra inconstitucional e ilegal que necesita parar. No fue autorizada por el Congreso, y nos ha costado pérdidas increíbles: las vidas de 18 miembros del servicio, millones que han sido desplazados y miles que han sido heridos", según The Guardian.
El conflicto comenzó a finales de febrero de 2026 con ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, según la Fuente 2. Se alcanzó un frágil acuerdo de alto el fuego en abril, pero Trump declaró a principios de julio que el alto el fuego había "terminado", reanudando los bombardeos estadounidenses. Los ataques aéreos estadounidenses continúan mientras los esfuerzos diplomáticos muestran pocas señales públicas de avance y funcionarios de ambos bandos se han atrincherado en la disputa sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para la energía mundial que permanece en gran medida cerrada, según la Fuente 2.
La Casa Blanca rechazó explícitamente las resoluciones, argumentando que carecen de fuerza legal. "El presidente tiene la autoridad constitucional para defender a Estados Unidos y a nuestros ciudadanos del peligro que representa el régimen iraní. Esto requiere la capacidad de actuar con decisión para garantizar que nunca obtenga un arma nuclear", señaló una declaración de política de la administración emitida el jueves, según la Fuente 2.
Trump ha mostrado hostilidad hacia los republicanos que votan contra la guerra. Tras la votación de junio en la Cámara, publicó en redes sociales que el proceso era "antipatriótico" e "insignificante", según la Fuente 2. Cuando el Senado aprobó la resolución de poderes de guerra en junio, Trump calificó a los cuatro republicanos que votaron a favor como "perdedores" y luego los reprendió en un almuerzo de senadores republicanos al que asistió al día siguiente, según la Fuente 1.
El senador republicano por Luisiana Bill Cassidy, uno de los republicanos que votó con los demócratas en junio, describió su enfrentamiento con Trump. "Se suponía que esto iba a durar cuatro semanas. Ha durado cuatro meses. Nuestros objetivos originales no se han logrado", declaró Cassidy, según la Fuente 2. Cassidy le dijo directamente a Trump que necesitaba dar más detalles al público sobre el conflicto. Trump replicó, pero Cassidy le dijo al mandatario que no cambiaría su voto hasta recibir una sesión informativa. La Casa Blanca cedió, concediéndole a Cassidy una reunión individual, y el republicano de Luisiana cambió su voto en una repetición nocturna de la votación antes de que el Senado se fuera a un receso de dos semanas. Sin embargo, Cassidy votó nuevamente en contra de la resolución el jueves, según la Fuente 2.
Durante el debate en la Cámara la noche del miércoles, el presidente del Comité de Asuntos Exteriores, Brian Mast, legislador republicano de Florida, leyó los nombres de 18 militares que han muerto desde que comenzó la guerra. "Menospreciar esta misión es menospreciar y denigrar el servicio mismo por el que estos miembros dieron su vida. Su sacrificio no fue en vano. Esta operación hace que se rindan cuentas por los cientos de veces que Irán ha atacado y matado a personas de Estados Unidos de América", declaró Mast, según la Fuente 2.
El principal demócrata del Comité de Asuntos Exteriores, Gregory Meeks de Nueva York, acusó al presidente de violar la ley. "Déjeme ser claro: este cuerpo ya ha hablado. La resolución de poderes de guerra pasó con apoyo bipartidista en la Cámara y el Senado. La administración Trump fue requerida para terminar sus hostilidades contra Irán. No lo ha hecho", dijo Meeks, según The Guardian. Meeks anunció planes para introducir una resolución para obligar a Mike Johnson, el presidente republicano de la Cámara, a presentar una demanda contra Trump para hacerlo adherirse a las resoluciones. Esa propuesta enfrentaría probabilidades muy bajas, ya que Johnson es un aliado cercano de Trump, además de una espera prolongada, ya que la Cámara está fuera de sesión durante la mayor parte de agosto, según The Guardian.
El senador demócrata por Maryland Chris Van Hollen, quien encabezó el esfuerzo en el Senado el jueves, enfatizó la impopularidad de la guerra. "Estamos en esta nueva fase de escalada en la que han muerto estadounidenses, y los estadounidenses experimentan el aumento de los costos; creo que es importante que se exija una rendición de cuentas. Y esta es una guerra muy impopular", indicó Van Hollen, según la Fuente 2.
El senador demócrata por Virginia Tim Kaine propuso una estrategia alternativa si el Congreso no puede obligar a Trump a buscar autorización. "Quiere violar la ley, bien, que viole la ley, pero nosotros controlamos el proceso de asignaciones, y eso es lo que necesitamos usar", dijo Kaine, según la Fuente 2. La Cámara adoptó el miércoles una propuesta presupuestaria de 95.000 millones de dólares solo de republicanos, que incluye dinero para la guerra en Irán, pero su futuro es incierto en el Senado, según la Fuente 2.
El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, demócrata por Nueva York, instó a una acción más decisiva. "Si Donald Trump no escucha al pueblo y no pone fin a esta guerra, entonces el Congreso debe hacerlo", dijo Schumer, según la Fuente 2.
Aunque las votaciones impulsadas por los demócratas son en gran medida simbólicas, buscan enviar una señal contundente al mandatario republicano de que su apoyo en el Capitolio se está erosionando a medida que la guerra se prolonga. La administración Trump ha argumentado que las resoluciones de poderes de guerra son inconstitucionales, y el estado de minoría de los demócratas en la Cámara y el Senado los deja con pocas opciones para forzar el cumplimiento, según The Guardian.
Sin embargo, la aprobación de la resolución subraya la capacidad continua de los demócratas de aprovechar las divisiones entre los republicanos de la Cámara, así como su mayoría estrecha en la cámara, para avergonzar al presidente, según The Guardian. Los cuatro republicanos que votaron a favor tienen motivaciones políticas distintas. La política libertaria de Massie lo ha puesto en conflicto con Trump, y perdió su primaria en mayo después de que Trump respaldara a su oponente. Davidson alberga creencias similares, mientras que Barrett y Fitzpatrick representan distritos indecisos y son objetivos principales en las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre, según The Guardian.
"Si queremos una guerra, o la necesitamos, deberíamos aplicar las lecciones de la historia y nuestra Constitución", dijo Davidson en redes sociales tras la votación, enumerando pasos que incluyen "definir la misión", "declarar/autorizar la guerra" y "multiplicar aliados, no enemigos". "De lo contrario, evitar/salir de la guerra con diplomacia o maniobra", agregó, según The Guardian.
La aprobación de la resolución ofreció un contraste con el día anterior, cuando los republicanos de la Cámara habían avanzado tanto un plan presupuestario de 95.000 millones de dólares que se gastará principalmente en necesidades militares relacionadas con la guerra en Irán, como un proyecto de ley de gastos de defensa de 1,15 billones de dólares. El primero enfrenta retrasos importantes en el Senado, mientras que el segundo está configurado para ver revisiones importantes, ya que requiere votos demócratas para pasar y Johnson permitió la inserción de nuevas regulaciones estrictas sobre votantes que el partido minoritario se niega a apoyar, según The Guardian.
La mayoría de los estadounidenses desaprueba la manera en que Trump maneja la situación con Irán, según encuestas recientes. Un sondeo de Washington Post/Ipsos realizado en julio encontró que pocos estadounidenses creen que la guerra en Irán haya valido la pena, y la mayoría no confía en que la acción militar de Estados Unidos en Irán y las negociaciones para poner fin a la guerra impedirán que Irán desarrolle armas nucleares, según la Fuente 2. Solo alrededor de dos tercios de los republicanos aprueban la gestión de Trump sobre la situación en Irán, según la encuesta. La mayoría de los republicanos, cerca de 6 de cada 10, cree que la guerra ha valido la pena y confía en que la acción militar y las negociaciones posteriores impedirán que Irán desarrolle armas nucleares, pero una proporción considerable —aproximadamente un tercio— no está convencida, según la Fuente 2.
Mientras tanto, los combates se han reanudado en Oriente Medio, con Irán atacando bases militares estadounidenses en la región en días recientes en medio de represalias de bombardeos aéreos estadounidenses. Los hutíes alineados con Teherán en Yemen han amenazado con detener los envíos de petróleo saudí a través del Mar Rojo, y anunciaron el jueves que habían atacado dos buques cisterna, lo que impulsó los precios del crudo al alza, según The Guardian. La impopular guerra amenaza con una mayor disrupción económica global y está elevando los precios del combustible de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en Estados Unidos este otoño, según la Fuente 2.
Las votaciones de jueves representan un momento crítico en la lucha del Congreso por recuperar su autoridad constitucional sobre las decisiones de guerra. Aunque las resoluciones carecen de fuerza legal inmediata, demuestran que existe una coalición bipartidista dispuesta a desafiar al presidente sobre una cuestión de política exterior fundamental. Los demócratas han indicado que continuarán forzando votaciones sobre el tema, utilizando cada oportunidad para presionar a los republicanos a elegir entre respaldar al presidente o responder a la voluntad de sus electores.






