El sector automotriz canadiense, que emplea a más de 500,000 trabajadores, enfrenta el riesgo de quedarse atrás mientras el mercado global de vehículos eléctricos se expande aceleradamente, según advierte el Instituto Pembina. Con ventas globales de vehículos eléctricos proyectadas en 23 millones de unidades para 2026 —representando casi 30% de todas las ventas de automóviles nuevos— la incertidumbre regulatoria canadiense contrasta con la certeza política que impulsa inversiones en otras regiones.