Internacional

Chile asesta el mayor golpe económico al Tren de Aragua en Latinoamérica con incautación de 85 millones de dólares

La Fiscalía chilena desmanteló una red de lavado de activos del Tren de Aragua que movió más de 85 millones de dólares entre 2022 y 2025, en lo que expertos califican como la operación más grande contra la organización criminal venezolana en la región. La investigación, denominada Operación Tokio, resultó en la detención de 19 personas, incluidos dos ejecutivos bancarios venezolanos, y reveló un sistema de extorsión a empresarios nocturnos, tráfico de drogas, explotación sexual y contrabando de vehículos robados.

INTERNACIONAL9 JUN 2026

La investigación que culminó el pasado 2 de junio con el mayor golpe económico al Tren de Aragua en Latinoamérica comenzó de manera inesperada durante una masacre en una fiesta clandestina. El 16 de julio de 2024, durante el feriado del Día de la Virgen del Carmen, cinco personas fueron acribilladas en una parcela en Lampa, a unos 40 kilómetros al norte de Santiago, según informó la Fiscalía chilena.

Cuando la policía llegó al lugar, en una zona campestre, encontró el teléfono móvil de Bárbara Hernández, alias Barbie, que contenía información crucial. Ese dispositivo permitió, dos años después, la detención de 19 personas que ayudaron a sacar de Chile, a través del lavado de activos, más de 85 millones de dólares conseguidos con secuestros, venta de drogas, explotación sexual de mujeres y contrabando de automóviles robados, según detalló el fiscal Héctor Barros, quien lidera la audiencia de formalización de la investigación.

El sistema de extorsión a empresarios nocturnos

La sangrienta fiesta de julio de 2024 reveló el mecanismo con el que el Tren de Aragua extorsionaba a empresarios nocturnos, quienes debían pagar a la banda para poder organizar eventos, de lo contrario, serían atacados. La fiesta que terminó en masacre tuvo como trasfondo la celebración de un evento sin el permiso del Tren de Aragua, según explicó Barros durante la audiencia que empezó el domingo en una sala del Centro de Justicia en Santiago.

La indagatoria ha sido denominada por la Policía de Investigaciones (PDI) como Operación Tokio, en referencia a una discoteca que funcionaba dentro de la cárcel de Tocorón, en Venezuela, donde nació la organización criminal.

Barros detalló que la fiesta que se realizó en Lampa inicialmente se haría en San Ramón, un municipio del sector sur de Santiago. "Sin embargo, la víctima [un chileno] no accedió, y le fueron a disparar al portón de la casa. Hay más de 12 tiros que quedaron impregnados en el portón. Además, fue amenazada mediante videos con la posibilidad de lanzarle granadas", dijo el fiscal. A otro comerciante de Concepción, en la zona centro sur de Chile, le dispararon 12 veces a su automóvil.

El control de la población venezolana y las fiestas

"Lo que hace el Tren de Aragua es manejar a la población venezolana en Chile, y la traslada a las distintas fiestas que van realizando en la Región Metropolitana. Por llevarlos se hacen acreedores, por ejemplo, del dinero que se saca de las entradas, de la venta de droga al interior [de los eventos] y del ejercicio de la prostitución", dijo el fiscal a TVN.

La organización criminal también extorsionaba a los DJs, quienes debían avisar a la banda dónde pondrían música. Las ganancias millonarias eran reportadas a Carlos Gómez, alias Carlos Bobby, un líder detenido en una cárcel en Colombia.

Otra modalidad para obtener sus ganancias era a través del cobro de una cuota semanal, conocidas como "las vacunas" en la jerga de la banda, a los organizadores de las fiestas, tanto en Santiago como en regiones. También cobraban "una cuota de incorporación", que el fiscal cifró en dos millones de pesos, es decir, poco más de 2.000 dólares.

"Nosotros creemos que esta es solo una parte de la estructura del Tren de Aragua en lo financiero; creemos que hay muchas otras estructuras atrás que están operando en la misma línea", dijo Barros.

El liderazgo desde la cárcel en Colombia

Durante la Operación Tokio hubo cinco allanamientos, entre ellos a una cárcel en Bogotá, Colombia, donde está detenido Carlos Bobby, venezolano, a quien el grupo que cayó en Chile le reportaba los negocios ilegales. Hay mensajes de WhatsApp en los que aparece enviando mensajes extorsivos a los locatarios chilenos, según la investigación.

Carlos Bobby es considerado el segundo jefe en Sudamérica del Tren de Aragua y huyó de Santiago en 2024, después del quíntuple homicidio en Lampa. Además, es requerido en Chile por el secuestro con homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda, disidente del régimen de Nicolás Maduro: su cuerpo fue hallado dentro de una maleta, enterrado bajo cemento, en una barriada en la zona sur de la capital chilena.

"Esta organización sigue estando a cargo de Carlos Bobby, a pesar de estar en prisión preventiva en Colombia", ha dicho Barros.

Otro de los jefes implicados es Yefri, un venezolano que escapó de Santiago en 2024 tras cometer un homicidio. Fue pareja de Bárbara Hernández, la mujer que perdió el teléfono en medio de la matanza. Hernández era mucho más que la anfitriona de las fiestas: era una recaudadora. "Ella ejerce una serie de funciones. Ella mediaba entre Yefri y los distintos comerciantes que se dedican a hacer estos eventos nocturnos", señaló el fiscal. Entre las víctimas, hay varios locatarios del barrio Bellavista, en Santiago, un sector de bares y discotecas.

El mecanismo de coerción progresiva

El grupo criminal tenía un WhatsApp masivo, del que era parte Hernández, donde ingresaban a las personas que se dedican a la organización de eventos. Allí les exigían fecha para realizar los pagos. El "compromiso" venía por etapas. Primero, los comerciantes eran asignados como "alineados" con la banda y empezaban a pagar las cuotas. Pero, si no accedían, "pasaban a una etapa más violenta", explicó el fiscal, y empezaban las extorsiones y las amenazas.

"Vale decir, lo que le dicen finalmente a los organizadores es: si no nos pagas, lo que vamos a hacer es cometer hechos al interior de los locales nocturnos, como lesionar o matar a alguien para que no concurran a esos eventos y así se les vaya la clientela", detalló Barros.

Una de esas víctimas fue una persona colombiana, que había asistido a una fiesta y que no tenía ningún vínculo criminal, pero recibió un balazo, percutado desde un automóvil.

Los líderes del Tren de Aragua en Chile

Carlos Bobby Gómez es uno de los varios líderes del Tren de Aragua que han pasado por Chile. Se suma Larry Amaury Álvarez Núñez, alias Larry Changa, detenido en Colombia en julio de 2024 y quien en Santiago, donde llegó en 2018, en paralelo a sus delitos montó un negocio en el centro de la capital, el Arepa Express. Es cofundador de la organización criminal junto al hoy prófugo Héctor Guerrero, alias El Niño Guerrero. Ambos estuvieron presos en la cárcel de Tocorón.

El impacto regional de la operación

Según dijo este lunes a Radio ADN Luis Izquiel, profesor de Criminología de la Universidad Central de Venezuela, el golpe que ha dado la Fiscalía chilena "sería la operación de lavado de dinero relacionada con el Tren de Aragua más grande desmantelada en Latinoamérica", lo que "también habla del crecimiento de sus negocios criminales".

"Sería muy interesante que pueda surgir de esta investigación un probable lazo de ese dinero [los 85 millones de dólares] con Guerrero", agregó Izquiel.

Esta indagatoria es una de las varias que ha emprendido el fiscal Barros en contra de la organización criminal, pero es el mayor golpe económico hasta ahora. La investigación arrancó al indagar las extorsiones de la banda a personas que se dedican a hacer eventos nocturnos, revelando una estructura criminal compleja que operaba tanto en Chile como en otros países de la región.

El quíntuple homicidio en Lampa fue uno de los dos homicidios múltiples que ocurrieron esa semana de julio de 2024 y que golpearon al Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026). La detención de 19 personas, entre ellas dos ejecutivos bancarios venezolanos que facilitaron el lavado de activos, representa un avance significativo en el combate contra una de las organizaciones criminales más peligrosas de América Latina.

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La Fiscalía chilena desmanteló una red de lavado de activos del Tren de Aragua que movió más de 85 millones de dólares entre 2022 y 2025, en lo que expertos califican como la operación más grande contra la organización criminal venezolana en la región. La investigación, denominada Operación Tokio, resultó en la detención de 19 personas, incluidos dos ejecutivos bancarios venezolanos, y reveló un sistema de extorsión a empresarios nocturnos, tráfico de drogas, explotación sexual y contrabando de vehículos robados.

9 jun 2026
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La investigación que culminó el pasado 2 de junio con el mayor golpe económico al Tren de Aragua en Latinoamérica comenzó de manera inesperada durante una masacre en una fiesta clandestina. El 16 de julio de 2024, durante el feriado del Día de la Virgen del Carmen, cinco personas fueron acribilladas en una parcela en Lampa, a unos 40 kilómetros al norte de Santiago, según informó la Fiscalía chilena.

Cuando la policía llegó al lugar, en una zona campestre, encontró el teléfono móvil de Bárbara Hernández, alias Barbie, que contenía información crucial. Ese dispositivo permitió, dos años después, la detención de 19 personas que ayudaron a sacar de Chile, a través del lavado de activos, más de 85 millones de dólares conseguidos con secuestros, venta de drogas, explotación sexual de mujeres y contrabando de automóviles robados, según detalló el fiscal Héctor Barros, quien lidera la audiencia de formalización de la investigación.

El sistema de extorsión a empresarios nocturnos

La sangrienta fiesta de julio de 2024 reveló el mecanismo con el que el Tren de Aragua extorsionaba a empresarios nocturnos, quienes debían pagar a la banda para poder organizar eventos, de lo contrario, serían atacados. La fiesta que terminó en masacre tuvo como trasfondo la celebración de un evento sin el permiso del Tren de Aragua, según explicó Barros durante la audiencia que empezó el domingo en una sala del Centro de Justicia en Santiago.

La indagatoria ha sido denominada por la Policía de Investigaciones (PDI) como Operación Tokio, en referencia a una discoteca que funcionaba dentro de la cárcel de Tocorón, en Venezuela, donde nació la organización criminal.

Barros detalló que la fiesta que se realizó en Lampa inicialmente se haría en San Ramón, un municipio del sector sur de Santiago. "Sin embargo, la víctima [un chileno] no accedió, y le fueron a disparar al portón de la casa. Hay más de 12 tiros que quedaron impregnados en el portón. Además, fue amenazada mediante videos con la posibilidad de lanzarle granadas", dijo el fiscal. A otro comerciante de Concepción, en la zona centro sur de Chile, le dispararon 12 veces a su automóvil.

El control de la población venezolana y las fiestas

"Lo que hace el Tren de Aragua es manejar a la población venezolana en Chile, y la traslada a las distintas fiestas que van realizando en la Región Metropolitana. Por llevarlos se hacen acreedores, por ejemplo, del dinero que se saca de las entradas, de la venta de droga al interior [de los eventos] y del ejercicio de la prostitución", dijo el fiscal a TVN.

La organización criminal también extorsionaba a los DJs, quienes debían avisar a la banda dónde pondrían música. Las ganancias millonarias eran reportadas a Carlos Gómez, alias Carlos Bobby, un líder detenido en una cárcel en Colombia.

Otra modalidad para obtener sus ganancias era a través del cobro de una cuota semanal, conocidas como "las vacunas" en la jerga de la banda, a los organizadores de las fiestas, tanto en Santiago como en regiones. También cobraban "una cuota de incorporación", que el fiscal cifró en dos millones de pesos, es decir, poco más de 2.000 dólares.

"Nosotros creemos que esta es solo una parte de la estructura del Tren de Aragua en lo financiero; creemos que hay muchas otras estructuras atrás que están operando en la misma línea", dijo Barros.

El liderazgo desde la cárcel en Colombia

Durante la Operación Tokio hubo cinco allanamientos, entre ellos a una cárcel en Bogotá, Colombia, donde está detenido Carlos Bobby, venezolano, a quien el grupo que cayó en Chile le reportaba los negocios ilegales. Hay mensajes de WhatsApp en los que aparece enviando mensajes extorsivos a los locatarios chilenos, según la investigación.

Carlos Bobby es considerado el segundo jefe en Sudamérica del Tren de Aragua y huyó de Santiago en 2024, después del quíntuple homicidio en Lampa. Además, es requerido en Chile por el secuestro con homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda, disidente del régimen de Nicolás Maduro: su cuerpo fue hallado dentro de una maleta, enterrado bajo cemento, en una barriada en la zona sur de la capital chilena.

"Esta organización sigue estando a cargo de Carlos Bobby, a pesar de estar en prisión preventiva en Colombia", ha dicho Barros.

Otro de los jefes implicados es Yefri, un venezolano que escapó de Santiago en 2024 tras cometer un homicidio. Fue pareja de Bárbara Hernández, la mujer que perdió el teléfono en medio de la matanza. Hernández era mucho más que la anfitriona de las fiestas: era una recaudadora. "Ella ejerce una serie de funciones. Ella mediaba entre Yefri y los distintos comerciantes que se dedican a hacer estos eventos nocturnos", señaló el fiscal. Entre las víctimas, hay varios locatarios del barrio Bellavista, en Santiago, un sector de bares y discotecas.

El mecanismo de coerción progresiva

El grupo criminal tenía un WhatsApp masivo, del que era parte Hernández, donde ingresaban a las personas que se dedican a la organización de eventos. Allí les exigían fecha para realizar los pagos. El "compromiso" venía por etapas. Primero, los comerciantes eran asignados como "alineados" con la banda y empezaban a pagar las cuotas. Pero, si no accedían, "pasaban a una etapa más violenta", explicó el fiscal, y empezaban las extorsiones y las amenazas.

"Vale decir, lo que le dicen finalmente a los organizadores es: si no nos pagas, lo que vamos a hacer es cometer hechos al interior de los locales nocturnos, como lesionar o matar a alguien para que no concurran a esos eventos y así se les vaya la clientela", detalló Barros.

Una de esas víctimas fue una persona colombiana, que había asistido a una fiesta y que no tenía ningún vínculo criminal, pero recibió un balazo, percutado desde un automóvil.

Los líderes del Tren de Aragua en Chile

Carlos Bobby Gómez es uno de los varios líderes del Tren de Aragua que han pasado por Chile. Se suma Larry Amaury Álvarez Núñez, alias Larry Changa, detenido en Colombia en julio de 2024 y quien en Santiago, donde llegó en 2018, en paralelo a sus delitos montó un negocio en el centro de la capital, el Arepa Express. Es cofundador de la organización criminal junto al hoy prófugo Héctor Guerrero, alias El Niño Guerrero. Ambos estuvieron presos en la cárcel de Tocorón.

El impacto regional de la operación

Según dijo este lunes a Radio ADN Luis Izquiel, profesor de Criminología de la Universidad Central de Venezuela, el golpe que ha dado la Fiscalía chilena "sería la operación de lavado de dinero relacionada con el Tren de Aragua más grande desmantelada en Latinoamérica", lo que "también habla del crecimiento de sus negocios criminales".

"Sería muy interesante que pueda surgir de esta investigación un probable lazo de ese dinero [los 85 millones de dólares] con Guerrero", agregó Izquiel.

Esta indagatoria es una de las varias que ha emprendido el fiscal Barros en contra de la organización criminal, pero es el mayor golpe económico hasta ahora. La investigación arrancó al indagar las extorsiones de la banda a personas que se dedican a hacer eventos nocturnos, revelando una estructura criminal compleja que operaba tanto en Chile como en otros países de la región.

El quíntuple homicidio en Lampa fue uno de los dos homicidios múltiples que ocurrieron esa semana de julio de 2024 y que golpearon al Gobierno de Gabriel Boric (2022-2026). La detención de 19 personas, entre ellas dos ejecutivos bancarios venezolanos que facilitaron el lavado de activos, representa un avance significativo en el combate contra una de las organizaciones criminales más peligrosas de América Latina.

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