Científicos advierten que la humanidad podría perder más de una quinta parte de la historia evolutiva de las plantas con flores
Un equipo internacional de biólogos ha publicado un estudio en la revista Science que revela un panorama alarmante: el 21,2 por ciento de la historia evolutiva de las angiospermas, es decir, las plantas con flores, corre riesgo de extinción debido a las crecientes presiones humanas. De las 335.497 especies de plantas con flores conocidas analizadas, 9.945 fueron identificadas como especies EDGE, lo que significa que aproximadamente el 3 por ciento de todas las especies vegetales conocidas son evolutivamente únicas y están globalmente amenazadas de extinción.
La investigación marca un hito importante en la conservación de plantas, siendo la primera vez que los científicos aplican el método EDGE para evaluar el riesgo de extinción en angiospermas. Este enfoque, establecido en 2007 por la Sociedad Zoológica de Londres, combina la distintividad evolutiva de una especie con su riesgo de extinción global, generando una puntuación EDGE que ayuda a los biólogos a identificar qué especies deben ser prioritarias en los esfuerzos de conservación.
Félix Forest, biólogo evolutivo de plantas en los Jardines Botánicos de Kew y autor principal del estudio, explica que "estas puntuaciones EDGE proporcionan la información vital necesaria para destacar las especies irreemplazables y amenazadas que a menudo se pasan por alto y cuya conservación ayudará a mantener los beneficios actuales y futuros para las personas y el futuro de toda la vida en la Tierra".
El método EDGE es particularmente valioso para identificar especies que representan de manera única una rama larga y aislada en el árbol evolutivo. Un ejemplo destacado es el Ginkgo biloba, el único descendiente viviente de un linaje que se remonta al menos 300 millones de años atrás. Rikki Gumbs, biólogo de la Sociedad Zoológica de Londres y coautor principal del trabajo, señala que el enfoque EDGE ha permitido a los conservacionistas identificar durante casi dos décadas los animales más necesitados de acciones urgentes de conservación, pero las plantas han permanecido subrepresentadas en estos análisis.
"Las flores y los bosques no son solo un bonito telón de fondo para fotografías de abejas y tigres", afirma Gumbs. "Cada planta es un bloque de construcción esencial y viviente para la vida en la Tierra, proporcionándonos aire para respirar y alimento para comer. Al aplicar el enfoque EDGE a las plantas con flores, podemos proteger mejor los ricos y bulliciosos ecosistemas de nuestro planeta que han tardado miles de millones de años en desarrollarse".
Entre las especies amenazadas identificadas en el estudio se encuentran plantas ampliamente conocidas. La vainilla planifolia, responsable del sabor clásico del helado de vainilla, figura en la lista. También aparecen la Nymphaea thermarum, el lirio acuático más pequeño del mundo, y la Amorphophallus titanum, la gigantesca flor maloliente que atrae multitudes con cada floración fétida, junto con muchos de sus parientes cercanos.
Sin embargo, la mayoría de las plantas en la lista son especies que la mayoría de las personas nunca ha escuchado mencionar. El árbol medusa, Medusagyne oppositifolia, es un ejemplo. Otro es Hondurodendron urceolatum, un árbol que es el único miembro viviente de su género. Estas especies representan ramas únicas del árbol de la vida que, si desaparecen, llevarían consigo millones de años de evolución sin posibilidad de recuperación.
Matilda Brown, botánica de los Jardines Botánicos de Kew, subraya la importancia práctica de proteger estas especies: "Los beneficios que proporcionan las especies EDGE a la sociedad son tan únicos e irreemplazables como las propias especies. Perder una rama profunda del árbol de la vida significa la pérdida potencial del próximo fármaco revolucionario contra el cáncer o un antibiótico, sin segunda oportunidad".
El contexto de esta investigación es aún más preocupante cuando se considera la escala más amplia de la crisis de extinción de plantas. Según los autores del estudio, más de dos de cada cinco plantas se estima que están en riesgo de extinción. Aún más alarmante es la predicción de que el 75 por ciento de las plantas que quedan por descubrir se prevé que estarán amenazadas.
Los investigadores enfatizan que, aunque el riesgo de perder estas especies inimitables es preocupante, también representa una oportunidad para que los programas de conservación de plantas en todo el mundo asignen recursos donde podrían marcar la mayor diferencia para la biodiversidad. "Con más de dos de cada cinco plantas estimadas en riesgo de extinción, y el 75 por ciento de las que quedan por descubrir predichas como amenazadas, ahora es el momento de catalizar una nueva generación de monitoreo y acción de conservación para las muchas especies de plantas distintas, pasadas por alto y amenazadas en la Tierra", concluyen los autores.
El estudio fue publicado en la revista Science, una de las publicaciones científicas más prestigiosas del mundo, lo que subraya la importancia y credibilidad de estos hallazgos para la comunidad científica internacional.



