Investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) han demostrado que las quinasas, enzimas fundamentales para la señalización celular, optimizan su función al condensarse en gotas mediante un proceso llamado separación de fases. Este descubrimiento, publicado en Cell Reports, revela que la formación de estas gotas no solo acelera las reacciones bioquímicas hasta 45 veces, sino que puede alterar qué reacciones realizan las enzimas, con implicaciones directas para el desarrollo de fármacos contra el cáncer.