

Investigadores del Museo Canadiense de la Naturaleza han revelado la existencia de Epiaceratherium itjilik, un rinoceronte que habitó hace 23 millones de años en la región ártica de Canadá, ampliando significativamente el conocimiento sobre la evolución y dispersión de estos mamíferos.
Un equipo de científicos canadienses ha descubierto y descrito una nueva especie de rinoceronte extinto en el Alto Ártico canadiense, un hallazgo que promete revolucionar la comprensión de la evolución de estos mamíferos. El fósil, casi completo, fue recuperado del crater Haughton en la isla Devon, Nunavut, y representa el rinoceronte más septentrional conocido hasta la fecha.
Según la doctora Danielle Fraser, autora principal del estudio y jefa de paleobiología del Museo Canadiense de la Naturaleza, este descubrimiento es crucial. "Actualmente solo existen cinco especies de rinocerontes en África y Asia, pero en el pasado estaban presentes en Europa y Norteamérica, con más de 50 especies registradas en el archivo fósil", explicó.
El espécimen, denominado Epiaceratherium itjilik, vivió aproximadamente hace 23 millones de años durante el Mioceno temprano. Su nombre, que significa "helado" en inuktitut, fue elegido en consulta con Jarloo Kiguktak, un anciano inuit, para honrar su origen ártico.
Las características del fósil son notables. Marisa Gilbert, coautora del estudio, destacó que los huesos están en excelente estado de conservación, con aproximadamente el 75% del esqueleto descubierto. El animal era relativamente pequeño, similar en tamaño al rinoceronte indio moderno, pero sin cuernos.
El descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre los rinocerontes, sino que también ofrece nuevas perspectivas sobre la migración de mamíferos terrestres. El análisis sugiere que el puente terrestre del Atlántico Norte jugó un papel más importante en la dispersión de estos animales de lo que se pensaba anteriormente, posiblemente extendiéndose hasta el Mioceno.
Un estudio complementario publicado en julio de 2025 en Nature reveló otro hallazgo significativo: se extrajeron proteínas parciales del esmalte dental del espécimen, lo que extiende por millones de años la escala temporal para recuperar secuencias proteicas evolutivamente informativas.
La doctora Fraser enfatizó la importancia del hallazgo: "Este estudio refuerza que el Ártico continúa ofreciendo nuevos conocimientos que expanden nuestra comprensión de la diversificación de los mamíferos a lo largo del tiempo".
El fósil de Epiaceratherium itjilik será conservado en las colecciones del Museo Canadiense de la Naturaleza, representando un testimonio invaluable de la rica historia evolutiva de los rinocerontes.