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El sistema de corrientes del Atlántico tiene una probabilidad significativamente mayor de colapsar de lo que se pensaba anteriormente, según una nueva investigación que determinó que los modelos climáticos que predicen la mayor desaceleración son los más realistas. Científicos calificaron el hallazgo como "muy preocupante", ya que un colapso tendría consecuencias catastróficas para Europa, África y las Américas, según publicó la revista Science Advances.
Una nueva investigación científica ha determinado que la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC, por sus siglas en inglés) enfrenta un riesgo de colapso mucho mayor al estimado previamente, con proyecciones que indican una desaceleración de entre 42% y 58% para el año 2100, un nivel que casi con certeza terminaría en colapso total del sistema, según el estudio publicado en Science Advances.
El doctor Valentin Portmann, del Centro de Investigación Inria Bordeaux Sud-Ouest en Francia, quien lideró la investigación, dijo: "Encontramos que la AMOC va a declinar más de lo esperado en comparación con el promedio de todos los modelos climáticos. Esto significa que tenemos una AMOC que está más cerca de un punto de inflexión".
La AMOC es una parte fundamental del sistema climático global que transporta agua tropical calentada por el sol hacia Europa y el Ártico, donde se enfría y se hunde para formar una corriente de retorno profunda. Ya se sabía que este sistema está en su punto más débil en 1.600 años como resultado de la crisis climática, según las fuentes.
La investigación combinó observaciones oceánicas del mundo real con modelos computacionales para determinar cuáles son los más confiables, lo que redujo enormemente el margen de incertidumbre. Los científicos climáticos utilizan docenas de modelos computacionales diferentes para evaluar el clima futuro, pero para el complejo sistema AMOC, estos producen resultados muy variados, que van desde algunos que no indican mayor desaceleración para 2100 hasta aquellos que sugieren una enorme desaceleración de aproximadamente 65%, incluso cuando las emisiones de carbono por la quema de combustibles fósiles se reducen gradualmente a cero neto.
El profesor Stefan Rahmstorf, del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático en Alemania, dijo: "Este es un resultado importante y muy preocupante. Muestra que los modelos 'pesimistas', que muestran un fuerte debilitamiento de la AMOC para 2100, son, desafortunadamente, los realistas, en el sentido de que concuerdan mejor con los datos observacionales".
Rahmstorf, quien ha estudiado la AMOC durante 35 años, agregó: "Ahora estoy cada vez más preocupado de que podamos pasar ese punto de inflexión de apagado de la AMOC, donde se vuelve inevitable, a mediados de este siglo, lo cual está bastante cerca". El científico ha dicho que un colapso debe evitarse "a toda costa", según The Guardian.
"Argumenté esto cuando pensábamos que la probabilidad de un apagado de la AMOC era tal vez del 5%, e incluso entonces decíamos que ese riesgo es demasiado alto, dados los impactos masivos. Ahora parece que es más del 50%. Los cambios climáticos más dramáticos y drásticos que vemos en los últimos 100.000 años de la historia de la Tierra han sido cuando la AMOC cambió a un estado diferente", dijo Rahmstorf.
Un colapso de la AMOC desplazaría el cinturón de lluvias tropicales del cual dependen muchos millones de personas para cultivar sus alimentos, hundiría a Europa occidental en inviernos extremadamente fríos y sequías de verano, y añadiría entre 50 y 100 centímetros a los niveles del mar ya en aumento alrededor del Atlántico, según las fuentes.
La AMOC se está desacelerando porque las temperaturas del aire están aumentando rápidamente en el Ártico debido al calentamiento global. Eso significa que el océano se enfría más lentamente allí. El agua más cálida es menos densa y, por lo tanto, se hunde en las profundidades más lentamente. Esta desaceleración permite que se acumule más lluvia en las aguas superficiales saladas, haciéndolas también menos densas, y ralentizando aún más el hundimiento, formando un bucle de retroalimentación de la AMOC, según la investigación.
El sistema AMOC es altamente complejo y sujeto a variaciones naturales aleatorias, lo que hace imposibles las predicciones precisas. Sin embargo, los científicos ahora esperan un debilitamiento importante que por sí solo podría tener impactos graves en las próximas décadas, según las fuentes.
La nueva investigación exploró cuatro formas diferentes de usar observaciones del mundo real para evaluar los modelos. Encontraron que un método llamado regresión de cresta, que había sido poco utilizado en la ciencia climática hasta ahora, proporcionó los mejores resultados, según Science Advances.
La AMOC es difícil de modelar porque está gobernada por diferencias sutiles en la densidad del agua causadas por cambios de salinidad en todo el Atlántico. La reducción de la incertidumbre en el nuevo análisis resulta de identificar los modelos que reflejan mejor la salinidad superficial en el Atlántico sur, que los científicos ya sabían que era importante. Esto hace que el trabajo sea "muy creíble", dijo Rahmstorf, según The Guardian.
Rahmstorf indicó que la desaceleración de la AMOC en 2100 puede ser incluso mayor que en la nueva evaluación pesimista. Esto se debe a que los modelos computacionales no incluyen el agua de deshielo de la capa de hielo de Groenlandia que también está dulcificando las aguas oceánicas: "Ese es un factor adicional que significa que la realidad probablemente sea aún peor", dijo.
Sin embargo, el doctor Gerard McCarthy, oceanógrafo de la Universidad de Maynooth en Irlanda y experto en AMOC, advirtió que los riesgos climáticos reales para países como Irlanda por los cambios en las corrientes atlánticas están siendo oscurecidos por afirmaciones exageradas en titulares de medios y películas, según publicó Nature Climate Change.
"Los escenarios extremos de colapso climático representados en la película de Hollywood El día después de mañana, e incluso en titulares de medios convencionales respetables, a menudo no están fundamentados en la realidad científica, pero los riesgos genuinos para Irlanda siguen siendo significativos y requieren una planificación adecuada", dijo McCarthy, según EurekAlert.
McCarthy agregó: "Ha sucedido que sale un nuevo artículo, obtienes titulares diciendo que la AMOC va a colapsar en los próximos años. Lo que necesitamos hacer es reunir una voz científica más amplia para evaluar adecuadamente toda la literatura de investigación existente sobre la AMOC, en lugar de tener estos titulares oscilantes que preocupan y confunden a nuestros responsables políticos".
El oceanógrafo irlandés lidera un proyecto internacional llamado AMOC in Focus, una iniciativa de 60 científicos de 14 países patrocinada por JPI Ocean y JPI Climate, destinada a producir orientación autorizada y utilizable para los responsables políticos en Europa y en todo el mundo, según las fuentes.
Respecto a lo que los cambios en la AMOC significan para el futuro de Irlanda, McCarthy dijo que es probable que se vea un enfriamiento relativo en el Atlántico. "El enfriamiento no es realmente lo que me preocupa. Lo que me preocupa son los cambios en los patrones de precipitación y las tormentas. Una AMOC debilitada aprieta el gradiente de temperatura que alimenta las tormentas atlánticas, como una banda elástica tensa, y luego más de esas tormentas son catapultadas hacia Irlanda. Irlanda se encuentra justo al final de este sistema. Dependemos enormemente del calor que transporta, por lo que necesitamos una voz de consenso clara, basada en la ciencia, para planificar adecuadamente", dijo McCarthy.
El artículo retrospectivo coescrito por McCarthy y el profesor Hans-Otto Pörtner del Instituto Alfred Wegener en Bremerhaven consideró las preguntas planteadas por un estudio histórico de 2015 liderado por Rahmstorf, que identificó el enfriamiento atlántico a largo plazo como una señal de que la AMOC se estaba debilitando, según Nature Climate Change.
Ese estudio utilizó cambios en los registros de temperatura de la superficie del mar que se remontan a más de un siglo para construir su caso. Los registros muestran que la extensión del océano entre Irlanda y Canadá es la única región en la Tierra que se ha enfriado sistemáticamente mientras que casi todos los demás lugares se calentaron, según las fuentes.
McCarthy es experto en la AMOC, el sistema de corrientes oceánicas a veces conocido como el Sistema de la Corriente del Golfo, que es crítico para el clima templado de Irlanda, a pesar de estar en una latitud similar al sur de Alaska, según EurekAlert.