El exatleta olímpico canadiense Ryan Wedding, acusado de narcotráfico y homicidio, fue capturado en México el pasado 22 de enero, generando una disputa diplomática por las circunstancias de su detención entre las autoridades mexicanas y estadounidenses.
Las autoridades de México y Estados Unidos mantienen versiones encontradas sobre la captura de Ryan Wedding, el exatleta olímpico canadiense considerado uno de los diez criminales más buscados por el FBI. Mientras las autoridades mexicanas sostienen que Wedding se entregó voluntariamente en la embajada estadounidense en Ciudad de México, funcionarios de Estados Unidos afirman que fue detenido en un operativo conjunto.
Según la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum, Wedding se presentó voluntariamente el jueves por la noche en la embajada estadounidense. El embajador Ronald Johnson confirmó esta versión, señalando que fue una entrega voluntaria resultado de la presión de autoridades de ambos países.
En contraste, Kash Patel, director del FBI, declaró en una entrevista con Vanity Fair que Wedding fue capturado en un operativo en territorio mexicano. La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, respaldó esta versión, afirmando que agentes del FBI lo detuvieron como parte de una operación internacional.
El abogado de Wedding, Anthony Colombo, negó categóricamente la versión de entrega voluntaria. En declaraciones tras la audiencia en California, donde su cliente se declaró no culpable, Colombo afirmó: "Él no se entregó. Fue detenido, fue arrestado".
La controversia se complejizó aún más cuando la televisora canadiense CBC cuestionó la autenticidad de una imagen compartida por Sheinbaum en Instagram, que supuestamente mostraba la entrega de Wedding. La cadena aseguró que la fotografía fue generada mediante inteligencia artificial.
Las acusaciones contra Wedding son graves. La Fiscalía Federal de Estados Unidos lo señala como líder de una red internacional de narcotráfico y lo vincula con el asesinato de un testigo colaborador en Medellín, Colombia. Se le acusa de coordinar el tráfico de toneladas de cocaína desde Colombia y México hacia Estados Unidos y Canadá, así como de ordenar decenas de asesinatos en varios países.
En su primera audiencia en el condado de Orange, California, Wedding se declaró no culpable de los cargos de narcotráfico y homicidio. Su abogado enfatizó que las acusaciones no constituyen pruebas y que esperan esclarecer los hechos durante el proceso judicial.
Esta disputa diplomática refleja las tensiones existentes entre México y Estados Unidos en materia de cooperación contra el crimen transnacional, dejando múltiples interrogantes sobre las circunstancias reales de la captura de uno de los criminales más buscados del continente.