El crucero MV Hondius completó su travesía final hacia Róterdam este lunes, poniendo fin a un viaje que comenzó el 1 de abril en Ushuaia, Argentina, y que se convirtió en foco de alarma sanitaria global tras confirmarse un brote del virus hantavirus cepa Andes, según informó la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Tres personas murieron tras viajar en la embarcación: una pareja holandesa y una mujer alemana, de las cuales dos tuvieron confirmación de hantavirus, según reportó la BBC. El número total de infecciones entre pasajeros del crucero alcanzó 11 casos, después de que autoridades canadienses confirmaran un caso adicional el domingo 17 de mayo, según la misma fuente.
La OMS había reportado el viernes 15 de mayo ocho casos confirmados y dos sospechosos, según la BBC. El organismo internacional actualizó su evaluación el domingo, confirmando siete casos con pruebas positivas y un caso probable adicional, según Le Monde. La agencia mantiene su valoración del brote como de "bajo riesgo", aunque advirtió que podrían surgir casos adicionales debido al período de incubación de varias semanas del virus.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que más casos podrían emerger en el futuro entre los ocupantes de la embarcación, dado el prolongado período de incubación del virus, según Le Monde. Sin embargo, la organización se apresuró a tranquilizar al mundo señalando que el brote no representa una repetición de la pandemia de COVID-19, enfatizando que el contagio es muy raro.
El hantavirus es un grupo de virus transmitidos por roedores. Aunque la mayoría de los hantavirus no se transmiten de persona a persona, se han documentado instancias raras de transmisión humana con la cepa del virus Andes, que es la cepa detrás de este brote, según la BBC. No existen vacunas ni tratamientos específicos para el hantavirus, según Le Monde.
René de Vries, capitán del puerto de Róterdam, informó que 25 casas móviles equipadas con servicios de catering y comunicaciones satelitales estarán disponibles para que la tripulación se aísle, según la BBC. De Vries añadió que el puerto recibió una solicitud para atracar el crucero hace 10 días y, tras contactar con el servicio regional de salud, acordaron que el barco de bandera holandesa sería bienvenido.
A bordo del MV Hondius al momento de atracar se encontraban 25 tripulantes y dos miembros del personal médico, algunos de los cuales pudieron verse usando cascos azules y mascarillas blancas cuando la embarcación realizaba su aproximación final al puerto, según Le Monde. La composición de la tripulación incluye 17 personas de Filipinas, cuatro de los Países Bajos (dos tripulantes y dos miembros del personal médico), cuatro de Ucrania, una de Rusia y una de Polonia, según la misma fuente.
Todos los ocupantes actuales de la embarcación son asintomáticos y están siendo monitoreados de cerca por los dos médicos a bordo, según Oceanwide Expeditions citado por Le Monde. También permanece a bordo el cuerpo de la mujer alemana que falleció durante el viaje, según la misma fuente.
Yvonnes van Duijnhoven, directora de GGD Rotterdam-Rijnmond (servicio regional de salud), informó que el médico y la enfermera del barco habían recolectado muestras a bordo, según la BBC. Estas muestras serán analizadas a la llegada del barco y se realizarán pruebas adicionales el lunes por la tarde para verificar si la tripulación tiene hantavirus, añadió.
La OMS ha recomendado 42 días de aislamiento para quienes abandonan el MV Hondius, según la BBC. Algunos de los tripulantes que desembarquen permanecerán en instalaciones de cuarentena en el puerto, mientras que otros se aislarán en sus hogares, según Le Monde.
El crucero de lujo, operado por Oceanwide Expeditions, inició su travesía el 1 de abril en Ushuaia, Argentina, según la BBC. Aproximadamente 150 pasajeros y tripulantes de 28 países se reportaron inicialmente a bordo del buque, pero docenas desembarcaron en la isla de Santa Elena el 24 de abril, según la misma fuente.
Cabo Verde era el destino final previsto del buque, pero las autoridades de ese país impidieron que los pasajeros desembarcaran, según la BBC. La OMS y la Unión Europea solicitaron entonces que España permitiera al barco navegar hacia las Islas Canarias y coordinara la repatriación de quienes estaban a bordo, según la misma fuente.
El 10 de mayo, la embarcación llegó a Tenerife, donde desembarcaron los pasajeros que aún permanecían a bordo, según la BBC. Entre el 10 y 11 de mayo, todos los pasajeros abandonaron el barco en las Islas Canarias, según la misma fuente. Más de 120 pasajeros y tripulantes fueron evacuados del barco tras llegar a las Islas Canarias, ya sea a sus países de origen o a los Países Bajos, que tiene una responsabilidad especial dado que el barco tiene bandera holandesa, según Le Monde.
El barco zarpó hacia los Países Bajos el 11 de mayo con miembros de la tripulación y personal médico, según la BBC. Solo la tripulación del barco estuvo a bordo durante el último tramo del viaje, según la misma fuente.
Una mujer francesa de 65 años desarrolló síntomas en el vuelo de repatriación y terminó en estado crítico en un hospital de París con un caso confirmado de hantavirus, según Le Monde. Dos personas, una holandesa y una británica, también fueron evacuadas urgentemente del barco a los Países Bajos y trasladadas al hospital, según la misma fuente. Ambas se encuentran en condición estable y la persona británica está lo suficientemente bien como para regresar a casa para autoaislarse, según funcionarios holandeses citados por Le Monde.
Todas las demás personas evacuadas a los Países Bajos desde el barco han dado negativo para el virus, según Le Monde. Algunas están en cuarentena en los Países Bajos, otras ya han volado a casa, según la misma fuente.
El puerto colaboró con autoridades sanitarias y locales antes de la llegada del MV Hondius, según De Vries citado por la BBC. Ahora que el barco está atracado, "será limpiado adecuadamente y luego podrá partir nuevamente", añadió. Tras el atraque, el barco será sometido a procedimientos exhaustivos de limpieza y desinfección, según el operador citado por Le Monde.
La OMS declaró el domingo que, si bien pueden ocurrir casos adicionales entre pasajeros y miembros de la tripulación expuestos antes de que se implementaran las medidas de contención, se espera que el riesgo de transmisión posterior se reduzca tras el desembarco y la implementación de medidas de control, según Le Monde. La organización enfatizó que el contagio del hantavirus es muy raro y que el brote no representa una amenaza pandémica similar a la del COVID-19.
El caso subraya los desafíos sanitarios que pueden surgir en embarcaciones de crucero, donde espacios confinados y contacto cercano entre ocupantes pueden facilitar la propagación de enfermedades, aunque en este caso particular la transmisión persona a persona del hantavirus cepa Andes sigue siendo excepcional. Las autoridades sanitarias internacionales continúan monitoreando la situación mientras los afectados completan sus períodos de cuarentena recomendados.