Descubren en Inglaterra una escultura romana de 1.600 años que representa un espíritu protector
Arqueólogos han desenterrado en Vindolanda, un antiguo fuerte romano ubicado en Northumberland, Inglaterra, una escultura "bellamente preservada" de más de 1.600 años que representa un espíritu protector conocido como Genius en la mitología romana. El hallazgo, realizado bajo el piso de un edificio militar, ofrece nuevas perspectivas sobre las creencias religiosas de los soldados y familias que habitaron la fortaleza durante los últimos siglos de la Britania romana.
La escultura fue descubierta en Vindolanda, un fuerte romano del siglo IV que funcionó como puesto militar estratégico en la frontera norte del Imperio Romano. Según el Fideicomiso Caritativo de Vindolanda, la pieza ha permanecido enterrada bajo el piso de un edificio militar durante más de 1.600 años, lo que explica su excepcional estado de conservación.
El director de excavaciones, el Dr. Andrew Birley, explicó que inicialmente desconocía la identidad y significado de la escultura. Sin embargo, especialistas en la Muralla de Adriano identificaron posteriormente la pieza como una representación de un Genius, término romano para designar un espíritu protector o guardián.
La escultura presenta características iconográficas muy específicas que revelan su propósito religioso. En una mano sostiene una cornucopia, un motivo que representa un cuerno rebosante de alimentos, símbolo de abundancia y prosperidad según el Fideicomiso Caritativo de Vindolanda. En la otra mano porta una pátera, un recipiente poco profundo utilizado en ofrendas rituales. Estas dos atribuciones juntas indican que la escultura funcionaba como un objeto de veneración destinado a atraer bendiciones y protección sobre el fuerte.
La figura, tallada en piedra de color beige, presenta características humanoides claramente identificables, aunque sus bordes muestran signos de desgaste natural acumulado durante más de dieciséis siglos. Los ojos de la escultura carecen de pupilas, un rasgo común en representaciones de entidades sobrenaturales o divinas en el arte romano.
Los arqueólogos creen que la escultura fue tallada localmente, probablemente por un cantero que trabajaba en Vindolanda o por un escultor de un taller regional de talla de piedra, como el cercano fuerte romano de Lanchester en el Condado de Durham. Este detalle sugiere que la pieza no fue importada desde Roma, sino que fue creada por artesanos locales que adaptaban las tradiciones religiosas romanas a su contexto británico.
El Fideicomiso Caritativo de Vindolanda señala que objetos de piedra tallada como este son "comparativamente raros" en el registro arqueológico, lo que aumenta significativamente el valor científico del hallazgo. La escultura proporciona, según la institución, "una perspectiva nueva" sobre las creencias religiosas de los soldados y familias que vivieron en la fortaleza durante los últimos siglos de la presencia romana en Britania.
El Dr. Birley expresó la importancia emocional del descubrimiento para el equipo de excavación, afirmando que "fue casi como si Vindolanda misma se hubiera dirigido al equipo y tranquilamente dijera: 'Aprobamos lo que están haciendo'". Esta observación refleja cómo los arqueólogos perciben hallazgos de esta magnitud como validación de sus métodos y dedicación.
Actualmente, la escultura se encuentra en proceso de conservación y estudio detallado. Una vez completados estos trabajos, la pieza será exhibida públicamente en el museo ubicado en el sitio arqueológico de Hexham, permitiendo que investigadores y visitantes puedan examinar directamente este testimonio de la vida religiosa romana en la Britania del siglo IV.
El descubrimiento contribuye a la comprensión más amplia de cómo las comunidades romanas en las provincias fronterizas del imperio mantenían sus prácticas religiosas y cómo adaptaban la iconografía romana a contextos locales. Vindolanda, como fuerte militar importante en la frontera norte del Imperio Romano, fue un lugar donde convivían soldados de diversas procedencias, lo que probablemente influyó en la forma en que se practicaban y representaban las creencias religiosas en el sitio.



