Detienen a becaria canadiense de origen chino por espionaje en cuartel general de la OTAN en Bélgica
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Detienen a becaria canadiense de origen chino por espionaje en cuartel general de la OTAN en Bélgica

Las autoridades belgas arrestaron el viernes a una ciudadana canadiense de origen chino que trabajaba como becaria en el cuartel general estratégico de la OTAN en Mons, Bélgica, tras una investigación de espionaje iniciada por los servicios de seguridad de la alianza militar. La Fiscalía Federal de Bélgica indicó que la sospechosa es acusada de espiar en nombre de un tercer país y de ser miembro de una organización criminal, según informó el sábado. Las autoridades allanaron su vivienda y lugar de trabajo dentro del vasto centro de mando de la OTAN un día antes del arresto.

INTERNACIONAL25 JUL 2026

La investigación fue iniciada después de que los servicios de seguridad de la OTAN alertaran a la inteligencia militar belga sobre la sospechosa, según informó la Fiscalía Federal de Bélgica en un comunicado. "Se sospecha que espiaba en nombre de un tercer país y que es miembro de una organización criminal", señaló la fiscalía, sin proporcionar detalles adicionales sobre las actividades específicas de las que se le acusa.

El cuartel general estratégico de las Potencias Aliadas, conocido como SHAPE, se encuentra en la ciudad belga de Mons, en el sur del país, cerca de la frontera con Francia. Esta instalación es crucial para la alianza militar: los responsables militares del SHAPE planifican y dirigen la estrategia, las tácticas y las operaciones conjuntas de la OTAN. Además, el Centro de Ciberseguridad de la OTAN tiene su sede en el SHAPE, lo que convierte a la instalación en un objetivo estratégico de alto valor.

Según el coronel Martin L. O'Donnell, portavoz de SHAPE, "en este momento no hay indicación de que la capacidad operativa de la OTAN o del SHAPE, los arreglos de mando y control, o las tareas en curso hayan sido afectados negativamente. El SHAPE continúa cumpliendo sus responsabilidades sin interrupción". Esta declaración sugiere que, hasta el momento, no se ha detectado un compromiso operativo significativo de las funciones críticas de la alianza.

El arresto ocurre en un contexto de tensiones crecientes entre la OTAN y China. En 2021, la alianza militar de 32 países calificó a China como un "desafío de seguridad", junto con amenazas activas en Rusia y Oriente Medio. Los líderes de la OTAN han afirmado que China trabaja para socavar el orden global, desarrollar su ejército de manera opaca y llevar a cabo campañas desestabilizadoras de desinformación. También manifestaron que los objetivos de Beijing y su "comportamiento asertivo presentan desafíos sistémicos para el orden internacional basado en normas y para ámbitos relevantes para la seguridad de la alianza".

El gobierno chino ha rechazado estas acusaciones. Denunció la declaración de la OTAN y sostuvo que su fortalecimiento militar es defensivo, argumentando que sus acciones responden a necesidades de seguridad nacional y no a intenciones ofensivas.

Tanto Canadá como Bélgica son miembros de la alianza de 32 naciones. El arresto de una ciudadana canadiense en territorio belga por espionaje a favor de China plantea interrogantes sobre los procedimientos de seguridad en las instalaciones de la OTAN y la efectividad de los controles de acceso para personal de países miembros.

El incidente se produce en un momento de considerable tensión dentro de la alianza. La OTAN enfrenta críticas profundas del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha reducido el papel de seguridad de Estados Unidos en Europa. Trump ha presionado a los aliados para que gasten más en defensa y se sumen al conflicto en Irán, mientras que simultáneamente ha amenazado con apoderarse por la fuerza de Groenlandia, territorio de Dinamarca —país miembro de la OTAN—, una medida que ha inquietado a los europeos y a la alianza.

En respuesta a la presión de Trump, los 32 países de la OTAN acordaron el año pasado invertir el 5% de su producto interno bruto en defensa: el 3,5% en partidas de defensa como aviones y misiles, y el 1,5% en infraestructura —incluidas carreteras, puentes y puertos—, así como en ciberseguridad. Este aumento de gasto refleja la preocupación de la alianza por fortalecer sus capacidades defensivas en un entorno geopolítico cada vez más complejo.

El caso subraya los desafíos de seguridad que enfrenta la OTAN en múltiples frentes: la amenaza tradicional de Rusia, la presión política de su aliado más poderoso, y ahora, la infiltración potencial por parte de actores estatales como China. La investigación en curso determinará si la sospechosa logró acceder a información sensible y qué alcance tuvo su actividad de espionaje dentro de las instalaciones de SHAPE.

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Detienen a becaria canadiense de origen chino por espionaje en cuartel general de la OTAN en Bélgica

Las autoridades belgas arrestaron el viernes a una ciudadana canadiense de origen chino que trabajaba como becaria en el cuartel general estratégico de la OTAN en Mons, Bélgica, tras una investigación de espionaje iniciada por los servicios de seguridad de la alianza militar. La Fiscalía Federal de Bélgica indicó que la sospechosa es acusada de espiar en nombre de un tercer país y de ser miembro de una organización criminal, según informó el sábado. Las autoridades allanaron su vivienda y lugar de trabajo dentro del vasto centro de mando de la OTAN un día antes del arresto.

25 jul 2026
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La investigación fue iniciada después de que los servicios de seguridad de la OTAN alertaran a la inteligencia militar belga sobre la sospechosa, según informó la Fiscalía Federal de Bélgica en un comunicado. "Se sospecha que espiaba en nombre de un tercer país y que es miembro de una organización criminal", señaló la fiscalía, sin proporcionar detalles adicionales sobre las actividades específicas de las que se le acusa.

El cuartel general estratégico de las Potencias Aliadas, conocido como SHAPE, se encuentra en la ciudad belga de Mons, en el sur del país, cerca de la frontera con Francia. Esta instalación es crucial para la alianza militar: los responsables militares del SHAPE planifican y dirigen la estrategia, las tácticas y las operaciones conjuntas de la OTAN. Además, el Centro de Ciberseguridad de la OTAN tiene su sede en el SHAPE, lo que convierte a la instalación en un objetivo estratégico de alto valor.

Según el coronel Martin L. O'Donnell, portavoz de SHAPE, "en este momento no hay indicación de que la capacidad operativa de la OTAN o del SHAPE, los arreglos de mando y control, o las tareas en curso hayan sido afectados negativamente. El SHAPE continúa cumpliendo sus responsabilidades sin interrupción". Esta declaración sugiere que, hasta el momento, no se ha detectado un compromiso operativo significativo de las funciones críticas de la alianza.

El arresto ocurre en un contexto de tensiones crecientes entre la OTAN y China. En 2021, la alianza militar de 32 países calificó a China como un "desafío de seguridad", junto con amenazas activas en Rusia y Oriente Medio. Los líderes de la OTAN han afirmado que China trabaja para socavar el orden global, desarrollar su ejército de manera opaca y llevar a cabo campañas desestabilizadoras de desinformación. También manifestaron que los objetivos de Beijing y su "comportamiento asertivo presentan desafíos sistémicos para el orden internacional basado en normas y para ámbitos relevantes para la seguridad de la alianza".

El gobierno chino ha rechazado estas acusaciones. Denunció la declaración de la OTAN y sostuvo que su fortalecimiento militar es defensivo, argumentando que sus acciones responden a necesidades de seguridad nacional y no a intenciones ofensivas.

Tanto Canadá como Bélgica son miembros de la alianza de 32 naciones. El arresto de una ciudadana canadiense en territorio belga por espionaje a favor de China plantea interrogantes sobre los procedimientos de seguridad en las instalaciones de la OTAN y la efectividad de los controles de acceso para personal de países miembros.

El incidente se produce en un momento de considerable tensión dentro de la alianza. La OTAN enfrenta críticas profundas del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha reducido el papel de seguridad de Estados Unidos en Europa. Trump ha presionado a los aliados para que gasten más en defensa y se sumen al conflicto en Irán, mientras que simultáneamente ha amenazado con apoderarse por la fuerza de Groenlandia, territorio de Dinamarca —país miembro de la OTAN—, una medida que ha inquietado a los europeos y a la alianza.

En respuesta a la presión de Trump, los 32 países de la OTAN acordaron el año pasado invertir el 5% de su producto interno bruto en defensa: el 3,5% en partidas de defensa como aviones y misiles, y el 1,5% en infraestructura —incluidas carreteras, puentes y puertos—, así como en ciberseguridad. Este aumento de gasto refleja la preocupación de la alianza por fortalecer sus capacidades defensivas en un entorno geopolítico cada vez más complejo.

El caso subraya los desafíos de seguridad que enfrenta la OTAN en múltiples frentes: la amenaza tradicional de Rusia, la presión política de su aliado más poderoso, y ahora, la infiltración potencial por parte de actores estatales como China. La investigación en curso determinará si la sospechosa logró acceder a información sensible y qué alcance tuvo su actividad de espionaje dentro de las instalaciones de SHAPE.

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