Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba desde 2018, atraviesa el momento más complejo de su mandato mientras el país se hunde en una crisis económica y humanitaria sin precedentes, agravada por el asedio energético impuesto por Donald Trump desde el 29 de enero de 2026. Con apagones de días, escasez de alimentos y una población exhausta que reclama cambios, el líder cubano de 66 años administra los restos de una Revolución en colapso, siempre a la sombra de Raúl Castro, de 94 años, recientemente acusado por un tribunal estadounidense.