

Una controversia legal ha estallado entre abogados que buscan representar a Nicolás Maduro, expresidente venezolano, quien se encuentra en Estados Unidos enfrentando cargos de narcoterrorismo, según documentos judiciales presentados esta semana.
Barry J. Pollack, quien representó a Maduro durante su comparecencia inicial en Manhattan donde se declaró no culpable de los cargos de narcoterrorismo, presentó el jueves documentos ante el tribunal denunciando que otro abogado, Bruce Fein, había ingresado indebidamente al caso y estaba "pretendiendo comparecer" en nombre del exmandatario venezolano, según información del New York Times.
En su presentación judicial, Pollack afirmó categóricamente que Maduro no conoce a Fein ni ha tenido comunicación alguna con él. "Confirmé con el señor Maduro que no conoce al señor Fein y no ha comunicado con el señor Fein, mucho menos lo ha contratado", escribió Pollack en los documentos judiciales, según reporta el New York Times.
Por su parte, Fein respondió con su propia presentación judicial, argumentando que se había unido al caso "de buena fe", basándose en información recibida "de personas creíblemente situadas dentro del círculo íntimo o familia del presidente Maduro", quienes según él habían expresado el deseo de contar con su ayuda legal.
"No recibí fondos ni promesas de fondos", escribió Fein en un correo electrónico enviado al New York Times el viernes. En el mismo mensaje, el abogado añadió: "Me informaron que personas cercanas a Maduro, incluido su cuñado, sospechaban de una traición y no confiaban en nadie de la representación inicial organizada apresuradamente para Maduro".
Esta disputa legal ocurre a menos de una semana de la llegada de Maduro a Estados Unidos, donde enfrenta graves acusaciones relacionadas con narcoterrorismo. El expresidente venezolano ya compareció ante un tribunal en Manhattan donde se declaró no culpable de los cargos imputados, según la información proporcionada por el New York Times.
El caso ha generado atención significativa no solo por la relevancia política del acusado, sino ahora también por esta inusual confrontación entre abogados que reclaman legitimidad para representarlo en un proceso judicial de alto perfil.