Doce países de la OTAN invertirán 37.000 millones de libras en nuevo sistema de misiles de largo alcance
Doce países aliados de la OTAN, incluido el Reino Unido, destinarán más de 37.000 millones de libras esterlinas (50.000 millones de dólares) durante los próximos diez años al desarrollo de un nuevo misil de largo alcance para proteger Europa, según anunció el gobierno británico. El proyecto Deep Precision Strike, presentado este miércoles en la cumbre de la OTAN en Ankara, Turquía, busca crear una de las armas más avanzadas de la alianza, capaz de alcanzar objetivos a casi 300 kilómetros de distancia con precisión milimétrica, con posibilidad de extender su alcance hasta 2.000 kilómetros.
El primer ministro británico, Keir Starmer, lidera la iniciativa que será discutida durante la cumbre de la OTAN en la capital turca, donde se reúnen los líderes de la alianza militar en un contexto de crecientes tensiones con Rusia y presiones del presidente estadounidense Donald Trump para que los miembros europeos aumenten su gasto en defensa.
Starmer convocará a una docena de líderes para discutir el programa de misiles, según informó el gobierno británico. "Esta iniciativa liderada por el Reino Unido ayudará a unir a los aliados europeos para mantener a la OTAN segura durante los próximos años", dijo el primer ministro.
La secretaria de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, declaró a la cadena BBC desde Ankara que el plan "es parte del reconocimiento de que vivimos en un mundo más peligroso". "Se trata de cómo nos aseguramos de tener una Europa más fuerte dentro de una OTAN más fuerte", añadió.
El proyecto Deep Precision Strike está diseñado para atacar objetivos militares de alto valor a casi 200 millas (300 kilómetros) de distancia con precisión exacta, posiblemente extendiéndose hasta 1.250 millas, según la información proporcionada por el gobierno británico. Sin embargo, como muchos proyectos militares planificados actualmente, Deep Strike no se espera que esté operativo hasta la década de 2030.
**Presiones estadounidenses sobre gasto en defensa**
La cumbre se produce en un momento de tensión dentro de la alianza. Starmer asiste a lo que será su última cumbre de la OTAN como primer ministro y probablemente enfrentará críticas del presidente Trump por no establecer un plan para alcanzar el 3,5% del PIB en gasto de defensa para 2035, un objetivo acordado por casi todos los miembros de la OTAN el año pasado.
En junio, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, anunció una revisión de seis meses sobre la presencia de fuerzas estadounidenses en Europa, según informó la BBC. Trump ha dejado claro repetidamente que quiere que los miembros de la OTAN contribuyan más al gasto de defensa en Europa. En la cumbre de la OTAN del año pasado, los miembros de la alianza acordaron gastar el 5% del PIB en defensa y seguridad para 2035.
El gobierno británico ya ha comprometido 300.000 millones de libras para 2030 en el Plan de Inversión en Defensa, según el anuncio oficial. Starmer declaró estar "determinado" a garantizar la seguridad del Reino Unido y sus aliados, agregando: "Debemos dar un paso adelante para ofrecer una OTAN más fuerte y más europea".
**Amenaza rusa como justificación**
En la cumbre, se espera que Starmer subraye la amenaza que representa Rusia para el Reino Unido y la OTAN. El gobierno británico señaló que la OTAN ha desplegado aviones de combate para interceptar aeronaves rusas que se acercan al espacio aéreo aliado más de 700 veces, y que la actividad militar rusa alrededor de las aguas británicas ha aumentado un 30%.
Se espera que Starmer enfatice que, si bien la OTAN no busca confrontación con Rusia, debe estar preparada para defender a todos los aliados, según informó el gobierno británico.
Cooper declaró: "Con la capacidad de ataque de precisión profunda, el Reino Unido y nuestros aliados podrán atacar objetivos militares de alto valor y los motores logísticos que impulsan los ejércitos, disuadiendo a cualquier agresor y fortaleciendo nuestra seguridad mutua. En Ankara estamos enviando un mensaje claro al presidente Putin: la OTAN es más fuerte, más europea y está lista para defender a nuestros ciudadanos contra la amenaza a largo plazo que representa él y el estado ruso".
**Lecciones del conflicto en Ucrania**
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, utilizó un discurso en la cumbre el martes para instar a los aliados de Ucrania a entregar los sistemas de defensa aérea que necesita urgentemente para protegerse de los crecientes ataques rusos, según reportó la BBC.
Ucrania ha intensificado sus propios ataques con drones y misiles de largo alcance contra Rusia, golpeando refinerías de petróleo y objetivos militares allí, causando importantes escaseces de combustible y cortes de energía, según la información disponible.
El gobierno británico destacó que "las Fuerzas Armadas de Ucrania han demostrado que el uso efectivo de sistemas de largo alcance puede tener impactos que cambian el juego en el campo de batalla, dando a las Fuerzas Armadas la capacidad de degradar las fuerzas enemigas muy por detrás de la línea del frente". "Los ataques ucranianos de largo alcance, como los realizados contra centros logísticos clave, han impactado significativamente la capacidad de Rusia para sostener sus ofensivas", añadió el comunicado oficial.
**Respuesta del Kremlin**
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo el martes que Rusia, que invadió Ucrania en 2022, monitoreará de cerca la cumbre en Ankara. Afirmó que ninguna nueva arma que Kiev reciba de la OTAN podría impedir que Rusia continúe con su operación militar en Ucrania hasta que se logren sus objetivos.
"En el contexto de los preparativos para esta cumbre escuchamos muchas declaraciones sobre nuestro país", dijo Peskov a los periodistas. "Lamentablemente, no fueron declaraciones sobre compromiso constructivo y diálogo, sino más bien declaraciones de naturaleza confrontacional".
Peskov agregó que "la resolución de este conflicto a través de medios políticos y diplomáticos sigue siendo preferible" para Rusia.
**Contexto geopolítico y futuro de la alianza**
El anuncio del proyecto Deep Precision Strike representa un esfuerzo significativo de los aliados europeos de la OTAN para asumir mayor responsabilidad en su propia defensa, en un momento en que la administración Trump ha cuestionado repetidamente el compromiso estadounidense con la seguridad europea.
La inversión de 37.000 millones de libras durante una década refleja el reconocimiento de que Europa enfrenta amenazas de seguridad a largo plazo que requieren capacidades militares avanzadas independientes. Sin embargo, el hecho de que el sistema no estará operativo hasta la década de 2030 plantea interrogantes sobre cómo la alianza abordará las amenazas inmediatas en el ínterin.
El proyecto también subraya la creciente importancia de los sistemas de misiles de largo alcance en la guerra moderna, una lección extraída directamente del conflicto en Ucrania, donde tanto las fuerzas ucranianas como rusas han utilizado extensivamente este tipo de armamento para atacar infraestructura crítica y posiciones militares a cientos de kilómetros de distancia.
La cumbre de Ankara se desarrolla en un momento crítico para la OTAN, con la alianza enfrentando presiones para aumentar el gasto en defensa, gestionar las expectativas estadounidenses y responder a una Rusia cada vez más asertiva militarmente. El éxito del proyecto Deep Precision Strike dependerá no solo de la coordinación técnica entre los doce países participantes, sino también de la voluntad política sostenida para mantener los compromisos financieros durante la próxima década.






