

El presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva para iniciar la retirada de Estados Unidos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), citando la gestión de la organización durante la pandemia de COVID-19 y alegaciones de influencia política inapropiada.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, firmó el 20 de enero de 2025 una orden ejecutiva para retirar al país de la Organización Mundial de la Salud (OMS) por segunda vez. La decisión se basa en críticas a la gestión de la pandemia de COVID-19 por parte de la OMS, así como en una percibida falta de reformas necesarias y la influencia política ejercida por sus estados miembros.
La orden ejecutiva menciona la "mala gestión de la pandemia que surgió en Wuhan, China", y señala la "falta de reformas urgentes" y la "incapacidad de la OMS para demostrar independencia" de la influencia política inapropiada. Además, Trump cuestiona los "pagos injustamente onerosos" que EE. UU. hace a la OMS, argumentando que son desproporcionados en comparación con otros países. Por ejemplo, China, con una población de 1.4 mil millones, contribuye casi un 90% menos que EE. UU.
Financieramente, EE. UU. ha sido uno de los principales contribuyentes a la OMS. En 2023, el país aportó casi un quinto del presupuesto total de la organización, que ronda los $6.8 mil millones. La retirada podría impactar significativamente en la capacidad de la OMS para responder a emergencias sanitarias, como los brotes de Ébola y futuras pandemias.
Expertos en salud pública han criticado duramente la decisión. El Dr. Ashish Jha, excoordinador de respuesta al COVID-19 bajo el mandato de Joe Biden, describió la retirada como un "error catastrófico" para la comunidad global. Por su parte, Lawrence Gostin, experto en salud pública, advirtió que este movimiento podría debilitar la capacidad de EE. UU. para responder a brotes y emergencias de salud.
La orden ejecutiva de Trump revoca la carta presidencial enviada al Secretario General de la ONU en 2021, que había retractado una notificación de retirada previa de 2020. Además, instruye al Secretario de Estado y al Director de la Oficina de Gestión y Presupuesto a pausar la transferencia de fondos a la OMS y reubicar al personal estadounidense que trabaja con la organización. También se detendrán las negociaciones sobre el Acuerdo de Pandemia de la OMS y las enmiendas a las Regulaciones Sanitarias Internacionales.
EE. UU. ha sido miembro de la OMS desde su fundación en 1948, y su retirada lo dejaría como la única potencia importante que no es miembro de este organismo internacional. La OMS ha jugado un papel crucial en la lucha contra enfermedades como la poliomielitis y el VIH/SIDA, y su colaboración con EE. UU. ha sido vital en la respuesta a emergencias de salud.