NASA lanzará misión de rescate inédita para salvar telescopio espacial de caída a la Tierra
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NASA lanzará misión de rescate inédita para salvar telescopio espacial de caída a la Tierra

Northrop Grumman se prepara para lanzar a finales de junio de 2026 la primera misión de rescate espacial de un telescopio científico estadounidense, utilizando un robot de servicio para capturar el Observatorio Swift de la NASA antes de que se desintegre en la atmósfera terrestre tras 22 años en órbita, según anunció la compañía aeroespacial.

CIENCIA19 JUN 2026

La misión representa un hito histórico en la exploración espacial: será la primera captura de un satélite gubernamental estadounidense no preparado para este tipo de operación por parte de un vehículo comercial, y la primera de un satélite científico que nunca fue diseñado para ser capturado, según Northrop Grumman.

El Observatorio Neil Gehrels Swift fue lanzado por la NASA en noviembre de 2004 con la misión de estudiar explosiones de rayos gamma y monitorear el resplandor posterior en luz de rayos X y ultravioleta visible. Durante casi 22 años, el satélite robótico ha cumplido su función, pero ahora enfrenta las consecuencias inevitables de años de decaimiento orbital que lo harán reingresar a la atmósfera terrestre y desintegrarse, según la fuente.

El plan de rescate

La operación utilizará un cohete Pegasus XL lanzado desde el aire, transportado por el avión nodriza Stargazer L-1011 de Northrop Grumman. El cohete llevará la nave espacial LINK, construida por Katalyst Space Technologies, que pesa aproximadamente 880 libras (400 kilogramos), según detalló la compañía.

El Pegasus será liberado sobre aguas ecuatoriales cerca del atolón Kwajalein en las Islas Marshall. Tras la liberación, el cohete encenderá su motor de combustible sólido y enviará a LINK al plano orbital preciso de Swift, que tiene una inclinación de 20,6 grados respecto al ecuador, según la información proporcionada.

Una vez separada de la etapa superior del Pegasus, LINK utilizará su propio sistema de propulsión a bordo para perseguir a Swift durante varios días o incluso semanas hasta igualar la trayectoria del telescopio espacial, para una intercepción con ambas naves viajando a aproximadamente 17.000 millas por hora (27.000 kilómetros por hora), según Northrop Grumman.

Desafíos técnicos sin precedentes

La operación presenta complejidades técnicas significativas. Debido a la latencia de las señales de radio entre el control de misión y LINK, la nave de rescate debe depender completamente de sus computadoras autónomas a bordo que procesan datos de cámaras ópticas, sensores de alcance LiDAR (detección y medición por luz), software de guía de vuelo e imágenes en tiempo real, según la fuente.

El factor tiempo es crítico. Swift nunca fue diseñado para mantenimiento externo ni para acoplarse con otra nave espacial, por lo que carece de anillos de acoplamiento estándar, dispositivos de captura magnética o balizas de navegación cooperativa. Además, la condición física del satélite es desconocida después de más de dos décadas en el espacio, según Northrop Grumman.

Como resultado, LINK debe escanear a Swift y evaluar la situación mientras busca accesorios de manejo en tierra originalmente utilizados para transportar el telescopio espacial antes de ser instalado en el cohete Delta que lo lanzó, según la compañía. Si todo sale bien, LINK extenderá tres brazos robóticos que agarrarán estos accesorios.

Una vez asegurado, LINK tomará el control de Swift y utilizará sus propulsores a bordo para impulsar el telescopio a una nueva órbita de aproximadamente 373 millas (600 kilómetros), extendiendo la vida del observatorio por un número considerable de años, según la fuente.

Avances tecnológicos que hacen posible lo imposible

Hasta hace muy poco, el destino de Swift habría sido inevitable. Como ha ocurrido muchas veces antes, quienes enviaron el telescopio a órbita no habrían tenido más opción que resignarse a observar impotentes mientras una nave espacial perfectamente funcional llegaba a su fin, según Northrop Grumman. Sin embargo, eso está cambiando gracias a los avances en lanzadores y robótica que hacen factible una misión de rescate.

"Pegasus ha sido fundamental en el lanzamiento de satélites científicos a lo largo de los años, y hacer esto como una misión de respuesta rápida desde el atolón Kwajalein realmente destaca lo que Pegasus puede hacer: ensamblaje rápido, pruebas y reposicionamiento global", dijo Steve Hollo, ingeniero jefe de Pegasus, según declaraciones recogidas por la fuente. "La última misión presenta una actualización completa de aviónica para modernizar el cohete mientras mantiene décadas de herencia tecnológica. Además, no estar atado a un solo sitio de lanzamiento nos da una flexibilidad y capacidad de respuesta increíbles que pocos otros vehículos pueden igualar", añadió Hollo.

El lanzamiento de la misión de rescate está programado actualmente para finales de junio de 2026, según Northrop Grumman.

Implicaciones para el futuro espacial

Esta misión establece un precedente importante para la sostenibilidad de las operaciones espaciales. Tradicionalmente, los satélites científicos y telescopios espaciales han sido considerados activos desechables una vez que su órbita decae lo suficiente. La capacidad de rescatar y reubicar estos instrumentos podría transformar la economía de las misiones espaciales científicas, permitiendo que equipos valiosos continúen operando durante períodos significativamente más largos.

El éxito de esta operación también demostraría la viabilidad de las capacidades de servicio orbital comercial, un sector emergente de la industria espacial que busca extender la vida útil de satélites, realizar reparaciones en órbita y eventualmente gestionar la creciente población de desechos espaciales.

La misión Swift representa además un ejemplo de colaboración entre el sector público y privado en operaciones espaciales complejas, donde la NASA como agencia gubernamental se beneficia de las capacidades tecnológicas desarrolladas por empresas comerciales como Northrop Grumman y Katalyst Space Technologies.

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