

Dos soldados del Ejército de Estados Unidos y un intérprete civil fueron asesinados el sábado durante una emboscada realizada por un único miembro del grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) cerca de la histórica ciudad de Palmira, según informó el Pentágono.
Un ataque terrorista en Siria cobró la vida de dos soldados estadounidenses y un civil que servía como intérprete, en un incidente que evidencia la persistente amenaza de ISIS en la región. Según el Comando Central de Estados Unidos, el ataque ocurrió durante una misión de engagement con líderes locales en el marco de operaciones contra el terrorismo.
El incidente sucedió cerca de Palmira, una ciudad histórica en la zona central de Siria. Un único miembro de ISIS realizó la emboscada, hiriendo además a tres efectivos militares adicionales. El atacante fue posteriormente abatido por fuerzas aliadas.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, emitió un contundente mensaje tras el ataque, advirtiendo: "Que quede claro, si atacas a estadounidenses en cualquier parte del mundo, pasarás el resto de tu breve y angustiosa vida sabiendo que Estados Unidos te perseguirá, te encontrará y te eliminará".
Según fuentes de inteligencia, ISIS mantiene entre 5.000 y 7.000 combatientes activos en Siria e Irak, a pesar de haber sido derrotados militarmente en 2019. La presencia estadounidense en la región, actualmente reducida a aproximadamente 1.500 efectivos, continúa siendo fundamental para contener las células durmientes del grupo terrorista.
Las identidades de los soldados caídos serán reveladas 24 horas después de notificar a sus familias, siguiendo el protocolo militar estándar. El ataque representa la primera baja estadounidense desde la caída del régimen de Bashar Assad hace un año.
Las autoridades estadounidenses han reafirmado su compromiso de continuar las operaciones antiterroristas en la región, trabajando en coordinación con las fuerzas sirias para prevenir la reorganización de grupos extremistas.