Los ataques diarios con drones controlados por cable de fibra óptica lanzados por Hezbolá han matado a tres soldados israelíes en la última semana y expuesto graves deficiencias en las defensas de Israel, según informó el ejército israelí. Los dispositivos, que evaden el bloqueo electrónico mediante cables físicos, han sembrado temor entre las tropas terrestres en el sur del Líbano y desafiado la superioridad aérea histórica de Israel en la región.