Un dron RQ-4B Global Hawk de Estados Unidos y un avión E-3 Sentry francés realizaron misiones de inteligencia y vigilancia en el Mediterráneo central y el Mar Negro durante la primera quincena de enero de 2026, evidenciando la creciente actividad de reconocimiento militar en la región.
En un despliegue significativo de capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), Estados Unidos y Francia han llevado a cabo misiones de vigilancia estratégica en el Mediterráneo y el Mar Negro, subrayando la importancia geopolítica de estas zonas.
Según información de ITAMilRadar, un dron RQ-4B Global Hawk de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, identificado como FORTE10, realizó su primera misión de 2026 el 12 de enero. La aeronave, con matrícula 09-2039, despegó de la Base Naval de Sigonella y cubrió una extensa ruta que incluyó el Mediterráneo central, Grecia, Bulgaria y el Mar Negro.
La misión del dron estadounidense se caracterizó por su amplio alcance geográfico y su significado estratégico. Volando en espacio aéreo internacional, el Global Hawk recopiló inteligencia de radar, señales e imágenes, monitoreando movimientos militares, despliegues navales y actividad de defensa aérea en el flanco sur de Rusia.
Por su parte, la Fuerza Aérea y Espacial francesa desplegó un Boeing E-3 Sentry (matrícula 702-CD) que siguió una ruta inusual hacia el Mediterráneo central. El avión, con distintivo de llamada FAF902, se desplazó desde Avord hacia aguas entre Malta, Túnez y Libia, extendiendo significativamente su zona habitual de operaciones.
Ambas misiones revelan la continua atención de las potencias occidentales sobre zonas de potencial tensión geopolítica. El vuelo del E-3 Sentry, en particular, sugiere un interés específico en el corredor estratégico que conecta Europa, el norte de África y Oriente Medio.
Los expertos interpretan estas operaciones como parte de una estrategia de vigilancia persistente, diseñada para proporcionar conciencia situacional a los mandos militares estadounidenses y aliados. La presencia de estas aeronaves de alta tecnología envía un mensaje claro de monitoreo continuo y preparación en regiones geopolíticamente sensibles.
La primera misión de vigilancia del año reafirma que, a pesar del cambio de año, las operaciones de reconocimiento de largo alcance de Estados Unidos sobre Europa mantienen su intensidad e intención. Los drones de alta altitud como el RQ-4B siguen desempeñando un papel central en la provisión de información estratégica a los tomadores de decisiones estadounidenses y aliados.