Economía alemana se hunde tras un año de gobierno de Merz mientras guerra en Irán agrava la crisis industrial
Internacional

Economía alemana se hunde tras un año de gobierno de Merz mientras guerra en Irán agrava la crisis industrial

La economía de Alemania enfrenta su peor momento desde la pandemia de COVID-19, con la producción industrial cayendo 0.7% en marzo de 2026 y las quiebras alcanzando niveles no vistos desde la crisis financiera de hace más de una década, según datos oficiales. El canciller Friedrich Merz, quien asumió el cargo en mayo de 2025 prometiendo un "punto de inflexión económico", enfrenta una decepción generalizada del sector empresarial mientras la guerra en Irán dispara los precios energéticos y bloquea rutas comerciales críticas.

INTERNACIONAL11 MAY 2026

Un año después de que Friedrich Merz asumiera la cancillería de Alemania en mayo de 2025, las expectativas de recuperación económica se han transformado en frustración generalizada entre el sector empresarial alemán, mientras la mayor economía de Europa enfrenta estancamiento, quiebras récord y una crisis industrial agravada por el conflicto en Medio Oriente.

Merz, líder de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), llegó al poder prometiendo que cada decisión política estaría precedida por la pregunta: "¿Beneficiará esto la competitividad económica de Alemania?", según reportó DW. El canciller, quien antes de regresar a la política se desempeñó durante cuatro años como presidente del consejo supervisor de BlackRock en Alemania y escribió un libro titulado "Atrévete a abrazar más capitalismo", declaró que no habría más "política de izquierda en Alemania" y llamó a mayor eficiencia económica.

Sin embargo, la realidad ha sido radicalmente diferente. La Federación de Industrias Alemanas reportó que "apenas se han implementado las reformas estructurales urgentemente necesarias que fueron anunciadas. No existe un plan general para reformas concretas que promuevan el crecimiento y la competitividad", según DW. La federación añadió que la posición de Alemania como centro industrial está "bajo amenaza existencial".

La Asociación de Cámaras de Industria y Comercio de Alemania, que representa principalmente a pequeñas y medianas empresas, declaró que "Alemania ahora es vista como un país con una burocracia compleja y costosa. En muchos otros países, las condiciones para la inversión e innovación son significativamente mejores", según la misma fuente.

Jörg Dittrich, presidente de la Confederación Alemana de Oficios Artesanales, habló en entrevistas con medios de "frustración de reforma en lugar de recuperación económica", indicando que la carga sobre las operaciones comerciales diarias "ha tendido a persistir, en algunos casos incluso ha aumentado, pero ciertamente no ha disminuido", según DW.

La producción industrial alemana cayó inesperadamente 0.7% en marzo de 2026, acelerando la caída de 0.5% registrada en febrero, según datos de la agencia de estadísticas alemana Destatis reportados por Morningstar. Los economistas encuestados por The Wall Street Journal habían esperado un aumento de 0.5% en marzo. En términos anuales, la producción cayó 2.8%, mostraron los datos.

La caída fue impulsada por un desplome en la producción energética, en un contexto donde el inicio del conflicto en Medio Oriente envió los precios de la energía al alza. El cierre del Estrecho de Hormuz está causando cuellos de botella en el suministro en muchos sectores, y la inflación está aumentando, según DW. Los precios del petróleo permanecen altos, y el combustible para aviones incluso se está volviendo escaso.

Las importaciones alemanas saltaron 5.1% en marzo, alcanzando su valor más alto desde noviembre de 2022, cuando Alemania estaba pagando precios crecientes por importaciones de energía después de cerrar el grifo del gas ruso, según datos separados de Destatis reportados por Morningstar. Los precios de importación subieron 3.6% mensualmente, probablemente resultado del impacto temprano de los mayores precios energéticos debido a la guerra.

El sector automotriz, pilar de la industria alemana, también enfrenta dificultades. Las ventas de automóviles en Alemania se desaceleraron significativamente en abril, según la autoridad automotriz KBA reportada por Morningstar. Karsten Schnake, jefe de adquisiciones de Volkswagen, dijo en una entrevista con la publicación comercial alemana Automobilwoche que el fabricante de automóviles podría tener que aumentar los precios si la guerra se prolonga más allá de mediados de año. Las amenazas del presidente Trump de aranceles del 25% para las importaciones de automóviles europeos a Estados Unidos presentan otro dolor de cabeza para los fabricantes de automóviles.

La confianza en la economía alemana está en su nivel más bajo desde el punto álgido de la pandemia de COVID-19 en mayo de 2020, según DW. Los investigadores económicos del Instituto ifo encuestan regularmente los niveles de confianza en la comunidad empresarial, y los reportes indican que la confianza está disminuyendo en todos los sectores. Las expectativas son pesimistas, debido en gran parte a la guerra en Irán y la crisis continua en Medio Oriente.

El número de quiebras reportadas en Alemania no había sido tan alto desde la crisis financiera y económica de hace más de diez años, según DW. La economía está estancada y no hay crecimiento a la vista. Con la producción cayendo 1.2% trimestralmente y el superávit comercial de Alemania estrechándose significativamente en marzo, el producto interno bruto podría ser rebajado desde el crecimiento de 0.3% registrado en enero-marzo, según Carsten Brzeski, jefe global de macroeconomía del banco ING, citado por Morningstar.

El gobierno alemán redujo a la mitad su pronóstico de crecimiento a 0.5% para este año el mes pasado, según Morningstar. La asociación industrial BDI alemana dijo el mes pasado que, como resultado de la guerra, la industria alemana enfrenta estancamiento en el mejor de los casos este año, con el conflicto creando incertidumbre y tensión adicionales para las empresas.

Los datos de gerentes de compras para abril también mostraron producción y pedidos más lentos en el sector manufacturero, mientras los precios de insumos aumentaron a su ritmo más rápido en tres años y medio. Las expectativas empresariales se volvieron negativas por primera vez en 18 meses, según S&P Global reportado por Morningstar.

El Banco Central Europeo se espera que aumente las tasas de interés entre dos y tres veces este año, quizás tan pronto como el próximo mes, según datos de LSEG citados por Morningstar, lo que probablemente encarecerá los préstamos para las empresas industriales mientras los mayores precios energéticos alimentan la inflación.

El canciller Merz reconoció la situación en el Día Económico de mayo de 2026, el mismo evento donde había sido celebrado un año antes. Esta vez, la recepción fue fría y el aplauso moderado. "Sé que el ánimo en el país es terrible, es, de hecho, extremadamente terrible", dijo Friedrich Merz, según DW. "Reconozco este ánimo. Lo acepto y lo tomo muy en serio".

"Desde la Segunda Guerra Mundial, probablemente nunca ha habido un momento más desafiante para el gobierno federal, la sociedad y la economía de Alemania", dijo a la Cámara de Industria y Comercio a principios de mayo, según la misma fuente.

Merz admitió que mucho todavía necesita cambiar en Alemania y dijo que entiende las voces críticas y la impaciencia dentro de la comunidad empresarial. "También entiendo el impulso generalizado de hacer algo hoy para que el problema se resuelva mañana". Pero lo que se ha acumulado durante años y décadas no puede deshacerse en un abrir y cerrar de ojos. "No cambias un país en una semana o un mes", declaró según DW.

Eso es especialmente cierto cuando se tiene que gobernar en coalición. Con el Partido Socialdemócrata (SPD) de centroizquierda como socio, la CDU/CSU a menudo se encuentra en desacuerdo en temas como economía, trabajo y política social. "Los socialdemócratas a menudo les gusta pensar en términos del colectivo más grande", señaló Merz en la Conferencia Económica de la CDU, "mientras que nosotros pensamos en términos de grupos pequeños y productivos. Los socialdemócratas creen más en la redistribución. Nosotros creemos más en la idea de que primero tienes que generar riqueza antes de poder redistribuirla", según DW.

El canciller no ve alternativa viable a la coalición con el SPD y también ha descartado nuevas elecciones. "Estamos decididos a tener éxito con la coalición que tenemos ahora", dijo en el evento del Día Económico. "Estoy firmemente resuelto a llevar esta coalición al éxito", según la misma fuente.

Pero cada vez menos personas creen que Merz pueda lograrlo. La última encuesta ARD Deutschlandtrend muestra que la confianza de los votantes en un rápido cambio económico se ha desplomado, según DW. Esto parece ser también cómo se siente la comunidad empresarial. La Federación de Industrias Alemanas señala: "Si las empresas están invirtiendo en absoluto, están invirtiendo principalmente en el extranjero".

Carsten Brzeski del banco ING advirtió que "dado que los precios de la energía continuaron disparándose en abril y los riesgos de interrupciones en la cadena de suministro aumentaron, cualquier mejora a corto plazo en la producción industrial parece muy improbable", según Morningstar.

Una rara noticia positiva provino de los pedidos de fábrica, que subieron más de lo esperado en marzo, según Destatis en datos separados del jueves reportados por Morningstar. Sin embargo, como los pedidos se reflejan en los datos de producción con un retraso, parte de eso podría haber sido anticipación de existencias para adelantarse a la interrupción de la cadena de suministro provocada por el cierre del estrecho.

La situación representa un revés significativo para cualquier recuperación manufacturera en la mayor economía de Europa este año. El sector industrial alemán había sido esperado para recuperarse en 2026, después de una recesión que se remonta a la última década. Los problemas de suministro de la era pandémica fueron exacerbados por el alejamiento del gas ruso barato, la mayor competencia de China por los productos alemanes y una costosa transición de energía verde, según Morningstar.

El gobierno del país prometió el año pasado desbloquear más de un billón de dólares para defensa e infraestructura, inversiones que esperaba revitalizarían el sector manufacturero tradicionalmente dominante de Alemania. Sin embargo, el aumento de los precios del petróleo y el gas derivados de la guerra en Irán han oscurecido las perspectivas y son especialmente dañinos para un importante importador de energía como Alemania, según la misma fuente.

Mientras más tiempo permanezca cerrado el Estrecho de Hormuz, más costoso será para la economía alemana en su conjunto. La vía fluvial es un punto de estrangulamiento clave para insumos como gases industriales y fertilizantes, según Morningstar. Por ahora, cualquier esperanza de recuperación ha desaparecido, con la expectativa inicial de un repunte económico transformada en "desilusión palpable y, en muchos lugares, clara frustración" en todo el sector de oficios artesanales, según DW.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE INTERNACIONAL