Ecuador ha permanecido 846 días en estado de excepción durante los últimos dos años y medio, con siete toques de queda decretados por el presidente Daniel Noboa que han restringido la movilidad de los ciudadanos durante 272 días, según reporta El País. A pesar de estas medidas, el país registró en 2025 su año más violento con más de 50 homicidios por cada 100.000 habitantes, mientras la población normaliza rutinas de autoprotección y convive con balaceras, robos constantes y una sensación permanente de inseguridad.