

El Instituto de las Mujeres, organismo dependiente del Ministerio de Igualdad de España, ha publicado un informe que analiza el uso del término 'Charo' como herramienta de misoginia en entornos digitales, advirtiendo que forma parte de una estrategia sistemática para desprestigiar a mujeres en espacios públicos y silenciar voces feministas.
El Instituto de las Mujeres de España ha lanzado una alerta sobre el creciente fenómeno de la misoginia digital, centrándose particularmente en el uso del término 'Charo' como mecanismo de desprestigio hacia mujeres en entornos digitales. Esta advertencia se basa en el informe 'Análisis del discurso misógino en redes: una aproximación al uso del término "Charo" en la cultura del odio', publicado a mediados de 2025 por el Observatorio de la Imagen de las Mujeres.
Según el documento de 30 páginas elaborado por el organismo dependiente del Ministerio de Igualdad, este concepto surgió en foros digitales hace más de una década, específicamente en plataformas como Forocoches, y se ha transformado en un instrumento sistemático para ridiculizar y deslegitimar a mujeres en espacios públicos digitales.
El estudio detalla que el término 'Charo' comenzó a popularizarse alrededor de 2011 y funciona como un "significante vacío" al que se adhieren múltiples estereotipos sexistas, describiendo a mujeres como "amargadas", "solas", "funcionarias", "pesadas" o "activistas". "Bajo un mismo insulto se agrupan mujeres diversas, que comparten un rasgo común: alejarse de las expectativas y roles de género asignados y ocupar un espacio público desde posiciones feministas", destaca el documento, según recoge el Diario de Sevilla.
Cristina Hernández, directora del Instituto de las Mujeres, ha sido contundente respecto a este fenómeno: "Intentar desprestigiar a las feministas y al feminismo forma parte de una estrategia de silenciamiento que los movimientos antidemocráticos están impulsando a escala global y, precisamente por eso, desde las instituciones estamos obligadas a señalar y desactivar estas estrategias", según declaraciones recogidas por el Diario de Sevilla.
La expansión de la denominada "manosfera" —espacios digitales centrados en la identidad masculina y críticos con el feminismo— ha contribuido significativamente a la normalización de este tipo de lenguaje discriminatorio en internet, señalan los investigadores. El informe advierte que el término ha mutado y se ha viralizado hasta adquirir "apariencia de inocuidad", lo que facilita su impunidad, según indica 20 Minutos.
"El insulto funciona como una forma de desprecio disfrazada de ironía", sostiene el documento, al tiempo que alerta que esta normalización multiplica su uso y amplía el perfil de mujeres afectadas. Ya no son solo políticas, comunicadoras o activistas, sino "cualquier mujer que ejerza su voz en el espacio digital desde posiciones progresistas".
El estudio también analiza cómo la viralización del término dificulta que los jóvenes identifiquen referentes feministas positivos, al reforzar la estigmatización de la participación pública de las mujeres. "Se desactiva la posibilidad de que las jóvenes identifiquen referentes feministas positivos" y se refuerza la idea de que cualquier mujer con voz propia en redes "es objeto de burla y estigmatización", según recoge 20 Minutos.
El documento concluye que el uso de "Charo" no constituye humor ni opinión legítima, sino una forma de violencia simbólica que busca silenciar a las mujeres. Para contrarrestar este fenómeno, el Instituto propone reforzar la vigilancia en plataformas digitales y promover nuevas masculinidades más respetuosas e igualitarias.
Este análisis representa el primer informe de un nuevo proyecto del Instituto de las Mujeres destinado a monitorizar y analizar la violencia y discriminación en entornos digitales. La iniciativa pretende publicar periódicamente documentos dirigidos tanto a la ciudadanía como a profesionales de la información y educación, con el objetivo de identificar, visibilizar y prevenir las nuevas manifestaciones de misoginia digital.
"Vamos a generar informes con un alto valor pedagógico para que la sociedad pueda comprender la dimensión que tiene la violencia contra las mujeres en Internet y cómo se produce, porque la igualdad también tiene que ser defendida en el espacio digital", ha concluido Hernández, según el Diario de Sevilla.
La publicación del informe ha generado una intensa reacción en redes sociales, donde el anuncio del Ministerio roza ya el millón de visualizaciones. La publicación cuenta con numerosas críticas por parte de usuarios, que cuestionan el uso de fondos públicos para estudiar este fenómeno y señalan un supuesto doble rasero con términos como "machirulo" o "señoro", según informa 20 Minutos.
En paralelo a este fenómeno, expertos como Andrea Gutiérrez, doctora en Psicología y profesora de la Universidad de La Rioja, han advertido en foros académicos sobre la persistencia de estereotipos de género y la vigencia de lo que denomina "la caja de la masculinidad". Durante una ponencia en la II Jornada Luchando contra la Violencia de Género celebrada en Logroño el 2 de diciembre, Gutiérrez señaló que "la caja de la masculinidad sigue más viva que nunca" y que "la masculinidad hegemónica está basada en tres negaciones: ser niño, ser mujer y/o ser homosexual", según recoge El Diario.
En el mismo contexto, el fenómeno de la "womanósfera" también ha sido identificado como un ecosistema digital que busca ampliar la llegada de ideas conservadoras a un público femenino más joven, ofreciendo respuestas y consejos sencillos a problemas de la vida contemporánea e invitando a las mujeres a convertirse en personas de "alto valor": sanas, discretas, respetuosas, buenas esposas y madres, según información de El País.