

El pontífice reconoció durante un consistorio con 170 cardenales en el Vaticano que el dolor de las víctimas de abusos sexuales "ha sido más fuerte por el hecho de no haber sido acogidas y escuchadas" por la institución católica, instando a los líderes eclesiásticos a priorizar la escucha como elemento fundamental para abordar esta crisis.
El Papa León XIV ha lamentado que la Iglesia Católica "haya cerrado la puerta" a las víctimas de abusos sexuales, lo que ha intensificado su sufrimiento, según informó la Santa Sede este sábado al divulgar el discurso conclusivo del consistorio extraordinario celebrado el pasado jueves en el Vaticano.
"El abuso en sí mismo causa una herida profunda que tal vez dure toda la vida; pero muchas veces el escándalo en la Iglesia se debe a que se cerró la puerta y no se acogió a las víctimas, ni se les acompañó con la cercanía de auténticos pastores", afirmó el pontífice según el texto difundido por la sala de prensa vaticana.
Aunque el tema de los abusos no estaba en la agenda oficial del encuentro de dos días con los purpurados, León XIV decidió abordarlo explícitamente: "Aunque no fue un tema específico de diálogo en nuestro encuentro, quiero mencionar un problema que aún hoy es realmente una herida en la vida de la Iglesia en muchos lugares: la crisis causada por los abusos sexuales".
El Papa logró reunir a 170 de los 245 miembros del actual Colegio Cardenalicio en esta cumbre celebrada el 7 y 8 de enero, que tenía como objetivo principal aconsejar al pontífice en su gobierno y reforzar la unidad de la Iglesia. Los temas centrales de debate fueron la sinodalidad (la idea de una Iglesia más participativa), la evangelización, la constitución apostólica y la reforma de la Curia iniciada por el difunto Papa Francisco, así como cuestiones litúrgicas.
En su intervención sobre los abusos, León XIV reconoció que "muchas veces el dolor de las víctimas ha sido más fuerte por el hecho de no haber sido acogidas y escuchadas". Por ello, pidió a los cardenales que transmitieran un mensaje claro a los obispos en sus respectivos países: "La escucha es profundamente importante".
"No podemos cerrar los ojos ni los corazones", subrayó el pontífice, quien compartió el testimonio de una víctima con la que se reunió recientemente y que le explicó que lo más doloroso para ella fue que ningún obispo quisiera escucharla.
El Papa también abordó la necesidad de mejorar la formación en este ámbito: "Ustedes han hablado de la importancia de la formación: formación para la escucha, formación para una espiritualidad de la escucha. En particular, como ustedes subrayaron, en los seminarios, ¡pero también para los obispos!", señaló.
Entre los asistentes al consistorio se encontraba el cardenal español y arzobispo de Madrid, José Cobo, quien el viernes se reunió con autoridades de la Secretaría de Estado del Vaticano para avanzar en los preparativos de una posible visita del Papa a España este año, según informó El País.
León XIV propuso además institucionalizar este tipo de encuentros, sugiriendo la celebración de una cumbre similar con los cardenales cada año. La próxima está prevista para junio de 2026. "Quiero sugerir que este año realicemos una segunda edición de dos días, y luego, para el futuro, continuar los encuentros, pero quizás de más días, una vez al año: tres o cuatro días, como algunos grupos han sugerido", detalló según Público. El primer día sería de reflexión, oración y encuentro, mientras que los restantes se dedicarían al trabajo.
En este primer consistorio, el pontífice pidió a los purpurados en varias ocasiones que se esforzaran por mantener la unidad en la Iglesia, consciente de las divisiones entre las facciones reformista y conservadora que también caracterizaron los doce años del pontificado de Francisco.
Desde que asumió el papado, Robert Prevost (nombre de León XIV antes de su elección) ha mostrado un compromiso firme con la lucha contra los abusos. En octubre pasado se reunió por primera vez como pontífice con víctimas de abusos del clero de distintos países en el Vaticano. Los participantes calificaron el encuentro como "muy significativo" y destacaron que el Papa estaba bien informado sobre la cuestión.
"Refleja un compromiso compartido con la justicia, la sanación y un cambio real. Las víctimas han buscado durante mucho tiempo un lugar en la mesa, y hoy nos sentimos escuchados", señaló en aquella ocasión Gemma Hickey, presidenta de la Junta Global de Víctimas de Abusos y víctima canadiense de abusos del clero, según recoge El País.
En noviembre, el Papa mantuvo otra reunión "profunda y dolorosa" de casi tres horas con 15 víctimas de abusos en la Iglesia de Bélgica.
El pasado junio, apenas un mes después de asumir el pontificado, León XIV envió un discurso de apoyo a los periodistas peruanos que investigaron los abusos del grupo ultraconservador Sodalicio. En él hizo un llamamiento a imponer una cultura de tolerancia cero, que "solo será auténtica si nace de una vigilancia activa, de procesos transparentes y de una escucha sincera a los que han sido heridos". "Para ello necesitamos a los periodistas", concluyó.
En su etapa previa como obispo en Perú, Prevost, quien también posee nacionalidad peruana, apoyó a las víctimas y a los periodistas que sacaron a la luz el caso del Sodalicio, grupo finalmente disuelto por Francisco en enero de 2025. Posteriormente, desde 2023 y hasta su elección como Papa, fue prefecto del Dicasterio de los Obispos, el influyente ministerio vaticano que supervisa a todos los responsables de diócesis del mundo, donde actuó con firmeza y rapidez ante los problemas que surgían.