

El Salvador, el país más pequeño y densamente poblado de América Continental, conmemora dos siglos desde su independencia de España declarada el 15 de septiembre de 1821. Con una población de 6,4 millones de habitantes en un territorio de 21.041 kilómetros cuadrados, la nación centroamericana ha atravesado períodos de dominio militar, guerra civil y transformaciones políticas que han marcado su historia desde la separación de la Corona española hasta convertirse en república soberana el 25 de enero de 1859.
El Salvador oficializó su independencia de España el 15 de septiembre de 1821 como parte de la Capitanía General de Guatemala, según registros históricos. El territorio, que durante la época colonial comprendía la Alcaldía Mayor de San Salvador y la Alcaldía Mayor de Sonsonate, inició un proceso de consolidación nacional que culminaría décadas después.
El 12 de junio de 1824, la primera Constitución del Estado estableció oficialmente el nombre de "Estado del Salvador", producto de la unión entre las provincias de Sonsonate y San Salvador, según la documentación constitucional de la época. Esta denominación buscaba distinguir al Estado de la ciudad capital, evitando confusiones con San Salvador como entidad urbana.
El país formó parte de la República Federal de Centroamérica desde el 1 de julio de 1823 hasta su disolución. El 2 de febrero de 1841, El Salvador abandonó oficialmente la unión centroamericana, pero no sería hasta el 25 de enero de 1859 que oficializaría su calidad de república libre, soberana e independiente mediante decreto legislativo.
La consolidación del nombre oficial "República de El Salvador" atravesó un proceso prolongado. El Decreto Legislativo del 7 de junio de 1915 estableció definitivamente "El Salvador" como nombre oficial, según el Diario Oficial N.º 133, Tomo N.º 78, del 9 de junio de 1915. Sin embargo, la práctica de omitir el artículo "El" en documentos internacionales persistió hasta que el Decreto Legislativo N.º 2737 del 23 de octubre de 1958 prohibió expresamente suprimir dicha palabra cuando se asociara a "República" o "Estado".
El territorio salvadoreño posee raíces prehispánicas que se remontan a ocho mil años, según evidencias arqueológicas del período arcaico. Durante la época precolombina, la región formó parte de Mesoamérica y albergó el señorío de Cuzcatlán, núcleo indígena cuyo nombre en náhuat significa "lugar de collares" o metafóricamente "lugar de joyas".
La conquista española inició en 1524 cuando Pedro de Alvarado atravesó el río Paz con tropas españolas e indios auxiliares. La villa de San Salvador fue erigida en 1525, aunque su asiento definitivo se estableció en 1545. Durante el período virreinal, la economía se sustentó en la agricultura, destacando el cultivo de cacao desde 1540 y posteriormente el añil a partir de 1600, que se convirtió en el principal producto de exportación.
Desde su independencia hasta la década de 1920, El Salvador fue gobernado alternadamente por conservadores y liberales. A partir de los años treinta del siglo XX, la Fuerza Armada concentró el poder político con respaldo de la oligarquía local, período que se extendió hasta finales de los años setenta cuando un golpe de Estado finalizó esa etapa.
Entre 1980 y 1992, el país atravesó una guerra civil que dejó aproximadamente 75.000 muertos, según estimaciones históricas. El conflicto culminó cuando el Gobierno y la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional firmaron los acuerdos de paz en 1992, dando paso a reformas militares, sociales y políticas.
Actualmente, El Salvador es una república presidencialista, representativa y unitaria bajo un gobierno autoritario, según su clasificación constitucional vigente. El presidente Nayib Bukele y el vicepresidente Félix Ulloa encabezan el poder ejecutivo, mientras que la Asamblea Legislativa de El Salvador constituye el órgano legislativo.
Con 6.379.925 habitantes según el censo de 2024 de la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos del Banco Central de Reserva, El Salvador registra una densidad demográfica de 303 habitantes por kilómetro cuadrado, convirtiéndose en el país más densamente poblado del continente americano. Su territorio de 21.041 kilómetros cuadrados lo posiciona como el país más pequeño de América Continental.
El país limita con Honduras al norte y este con 391 kilómetros de frontera, y con Guatemala al oeste con 199 kilómetros, totalizando 590 kilómetros de fronteras terrestres. Al sureste, el golfo de Fonseca lo separa de Nicaragua, mientras que su costa sur de 307 kilómetros está flanqueada por el océano Pacífico.
Geográficamente, El Salvador está compuesto por 242 volcanes, incluyendo cráteres secundarios, domos de lava y otros centros eruptivos. De estos, 36 son considerados activos, 10 han mostrado mayor actividad fumarólica y sísmica, y 7 han registrado actividad en los últimos 500 años. El país también posee 60 cuerpos de agua, 590 ríos y riachuelos distribuidos en 58 cuencas exorreicas con vertientes al Pacífico, organizados en 10 regiones hidrográficas.
El Producto Interno Bruto nominal alcanzó el puesto 101 a nivel mundial en 2024, mientras que el PIB per cápita refleja una economía en desarrollo. El Índice de Desarrollo Humano de 2023 clasifica al país en nivel medio. La moneda oficial es el dólar estadounidense, aunque el colón salvadoreño mantiene curso legal.
El idioma oficial es el español salvadoreño, siendo el náhuat el único idioma indígena hablado actualmente en el país. El lenca salvadoreño o potón y el cacaopera solo cuentan con semihablantes, habiendo perdido sus hablantes nativos durante el siglo XX.
La capital San Salvador concentra la mayor población urbana del país, que está organizado administrativamente en 14 departamentos y 262 distritos. El punto más alto del territorio es el Cerro El Pital, mientras que el clima predominante es cálido tropical con variaciones debido al contraste geográfico y su ubicación en el bosque tropical.