Internacional

El ultranacionalista Janez Jansa se perfila para gobernar Eslovenia pese a perder las elecciones

El Movimiento Libertad del primer ministro Robert Golob ganó este domingo las elecciones parlamentarias de Eslovenia con 29 escaños y el 28,5% de los votos, según reportó El País. Sin embargo, el ultranacionalista Janez Jansa puede regresar al poder formando una coalición conservadora que sumaría 44 de los 90 asientos del Parlamento, necesitando el apoyo del movimiento populista y antivacunas Verdad. Los comicios estuvieron marcados por acusaciones de interferencia israelí y una campaña descrita como la más agresiva en la historia del país.

INTERNACIONAL22 MAR 2026

El Partido Democrático de Eslovenia (SDS) de Janez Jansa obtuvo 29 escaños, empatando con el partido del actual primer ministro, según El País. La diferencia radica en que Jansa puede formar gobierno sumando los nueve escaños de la coalición derechista liderada por Nueva Eslovenia y los seis de Democracia, la escisión de centroderecha del SDS liderada por Anze Logar, exdelfín de Jansa. Esta alianza alcanzaría 44 asientos, quedando a solo un voto de la mayoría absoluta.

Para consolidar el gobierno, la coalición conservadora necesitaría el apoyo activo o pasivo de Verdad, un movimiento populista y antivacunas que entró al Parlamento con cinco diputados, convirtiéndose en la sorpresa de la noche electoral, según El País. Dentro de la actual coalición de centroizquierda, el socialdemócrata SD perdió un representante y se quedó con seis escaños, mientras que el izquierdista Levica repitió los cinco de hace cuatro años.

Jansa, de 67 años, es la mayor figura política en los 35 años de Estado esloveno, según El País. Activista y periodista en la Yugoslavia tardía, ha sido primer ministro en tres ocasiones: de 2004 a 2008, de 2012 a 2013 y de 2020 a 2022. Su último mandato se caracterizó por constantes ataques a la independencia judicial y de los medios de comunicación, según la misma fuente.

A diferencia de otros líderes conservadores europeos, Jansa no es aliado de Vladímir Putin, según El País. Como primer ministro cuando Rusia invadió Ucrania en 2022, siempre mostró un apoyo férreo a Volodimir Zelenski, además de ser un profundo admirador del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su vuelta al poder añadiría un nuevo aliado al mandatario húngaro Viktor Orbán en el Consejo Europeo y mermaría al centroizquierda en Bruselas.

La participación electoral fue del 67,27%, ligeramente inferior a hace cuatro años, según El País. El analista político esloveno Srdjan Veljancic explicó que la polarización de los últimos años favorece una alta participación: "Un patrón similar se ha visto en Estados Unidos desde el 2016. Aquí ya se reflejó en las elecciones europeas del 2024, en las que se vio el aumento de la politización de la sociedad".

Los comicios tuvieron lugar tras una campaña descrita por varios partidos como "la más agresiva en la historia del país", según El País. Las fuerzas de centro e izquierda fueron víctimas de ataques, siendo el más explícito la colocación de una paloma muerta junto a un cartel del primer ministro y su partido Svoboda. Anteriormente, alguien había dejado un perro ahorcado en otro anuncio de los liberales. El término "golob" significa paloma en esloveno.

Días antes de las elecciones estalló un escándalo político que marcó la campaña. Golob acusó a "servicios extranjeros" de interferir en las elecciones después de que salieran a la luz informaciones según las cuales responsables de la empresa privada israelí de espionaje Black Cube habrían visitado Eslovenia en diciembre y se habrían reunido con Jansa, según Euronews.

Una organización eslovena de defensa de los derechos humanos, junto con tres periodistas de investigación, afirmaron en rueda de prensa que Black Cube estaba detrás de unos vídeos que muestran supuesta corrupción y la vinculó con el Partido Democrático Esloveno de Jansa, según Euronews. A comienzos de marzo se publicaron varias conversaciones grabadas en secreto con un influyente lobista esloveno, un abogado, un exministro y un directivo. En los vídeos se les escucha proponer formas de influir en los responsables de la toma de decisiones del gobierno de coalición de centroizquierda de Golob para agilizar procedimientos o conseguir contratos.

El SDS de Jansa afirmó en un comunicado que nunca había oído hablar de Black Cube y denunció la "corrupción sin precedentes de la élite izquierdista" que, según este partido, revelan los vídeos, según Euronews.

Las redes sociales fueron otro campo hostil durante la campaña. El candidato socialdemócrata Luka Rotar, de 24 años, llevó a cabo una campaña en TikTok que logró mejores números que los perfiles oficiales de los principales partidos y candidatos, a pesar de crear su cuenta en febrero, según El País. Algunos de sus vídeos fueron objeto de burlas y acoso por parte de las juventudes del SDS de Jansa.

Desde la derecha se insistió en la defensa de la identidad e idioma esloveno, en línea con el discurso ultranacionalista de Jansa, según El País. El país se llenó de carteles pidiendo el voto para el SDS "para que nuestros nietos sigan cantando canciones eslovenas". Por parte del Movimiento Libertad, se buscó transmitir "estabilidad y prosperidad", las dos palabras con las que describieron su campaña.

La coalición de centroizquierda de Golob se caracterizó por ambiciosas reformas internas en el sistema sanitario, las pensiones y el sector público, según El País. Sin embargo, fue en política exterior donde se sintió más cómoda. Eslovenia fue uno de los países más activos a la hora de condenar la muerte de más de 72.000 personas en Gaza por los ataques de Israel; en 2024, reconoció el Estado palestino y cortó el comercio de armas con el Gobierno de Benjamín Netanyahu.

A nivel europeo, el primer ministro Golob fue de la mano del presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, como la resistencia progresista en una era virtuosa para la derecha y ultraderecha, según El País. Eslovenia también fue parte del Consejo de Seguridad de la ONU en el periodo 2024-2025.

Al Gobierno de Golob le mermó la sensación de inestabilidad después de que hasta diez ministros dimitieran en los últimos cuatro años, según El País. También hicieron daño los fracasos en los referendos sobre pensiones culturales y la Ley de eutanasia, así como la polémica por la aprobación de la Ley Sutar, descrita por organizaciones civiles como discriminatoria para la minoría romaní.

Estas elecciones se perfilaron como un dilema sobre seguir con el actual Gobierno liberal y proeuropeísta de Golob o devolver al poder el discurso populista y ultranacionalista de Jansa, según El País. Un regreso de Jansa al poder mermaría seriamente al centroizquierda en Bruselas y alteraría el equilibrio político en la Unión Europea, donde los gobiernos conservadores y de extrema derecha han ganado terreno en los últimos años.

Los analistas consideran probable que ninguno de los dos bloques logre una mayoría clara sin negociaciones complejas, lo que convertiría a los partidos más pequeños en árbitros de la formación de gobierno. El sociólogo esloveno Samo Uhan señaló que el resultado "es completamente incierto, algo nada inusual en Eslovenia, ya que el electorado siempre ha estado polarizado", según Euronews.

Las próximas semanas serán decisivas para determinar si Jansa logra articular la coalición conservadora necesaria para regresar al poder o si Golob consigue retener el gobierno pese a no haber ganado la mayoría absoluta. La posición del movimiento Verdad será clave en estas negociaciones, así como la capacidad de ambos bloques para atraer apoyos de los partidos menores que lograron representación parlamentaria.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE INTERNACIONAL