

RTVE confirmó este jueves su retirada del festival musical europeo después de que la Unión Europea de Radiodifusión (UER) decidiera mantener la participación de Israel, en medio de la guerra en Gaza que ha dejado más de 70.000 víctimas civiles.
España se retira por primera vez de Eurovisión desde su debut en 1961, rompiendo una participación ininterrumpida de 64 años. La decisión se produce tras la negativa de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) de sancionar o excluir a Israel del certamen musical, a pesar de la guerra en Gaza.
Según fuentes de RTVE, la cadena solicitó una votación secreta sobre la participación israelí durante la Asamblea General celebrada este jueves, petición que fue denegada. Alfonso Morales, secretario general de la corporación, señaló que la situación en Gaza hace cada vez más difícil mantener Eurovisión como un evento cultural neutral.
La retirada de España implica que no participará ni emitirá la edición de Viena 2026, programada para el 16 de mayo. A España se suman Países Bajos, Irlanda y Eslovenia, lo que representa una pérdida de aproximadamente el 17% de la audiencia total del festival.
Este movimiento supone un golpe significativo para Eurovisión, ya que España era miembro del denominado Big Five, el grupo de países que más recursos económicos aporta al certamen. En 2024, RTVE desembolsó 334.432 euros en derechos de retransmisión.
La decisión se produce en un contexto de creciente tensión por el conflicto en Gaza, donde según Naciones Unidas se han registrado más de 70.000 víctimas civiles desde octubre de 2023. RTVE ha sido particularmente crítica con la UER, acusándola de permitir la instrumentalización política del festival.
A pesar de su salida de Eurovisión, RTVE ha confirmado que mantendrá el Benidorm Fest, su proceso de selección nacional, que se celebrará como estaba previsto en febrero de 2026.
La UER ya está trabajando en alternativas, negociando el retorno de países como Bulgaria, Moldavia y Rumanía, e incluso explorando la posibilidad de un debut de Canadá en su próxima edición.
Este movimiento representa un punto de inflexión histórico para el festival musical más importante de Europa, poniendo de manifiesto cómo los conflictos geopolíticos pueden trascender el ámbito cultural.