

La Generalitat de Cataluña ha notificado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a las autoridades europeas la detección de un caso de gripe porcina A(H1N1) en un hombre de 83 años residente en la provincia de Lleida que no tuvo contacto con cerdos ni explotaciones ganaderas, lo que sugiere una posible transmisión entre personas. El paciente, ya recuperado, fue detectado el 11 de febrero durante la vigilancia epidemiológica rutinaria, según confirmó el Gobierno catalán.
El caso fue identificado cuando el paciente acudió a un centro sanitario por otras dolencias a finales de enero, según explicó Esteve Fernández, secretario de Salud Pública de la Generalitat. El personal sanitario tomó una muestra para realizar una PCR que resultó positiva y fue enviada al laboratorio de referencia para secuenciación genética, que confirmó un caso humano de gripe porcina A(H1N1).
El diagnóstico activó inmediatamente los circuitos de vigilancia epidemiológica, microbiología y comunicación institucional, iniciando una investigación completa, según Fernández. La investigación reveló que ni el paciente ni ninguno de sus contactos había tenido exposición previa a cerdos, granjas de animales u otros posibles animales que puedan transmitir el virus. Todos los contactos permanecieron asintomáticos durante el tiempo de vigilancia y las PCR a las que fueron sometidos dieron resultado negativo.
La ausencia de contacto con animales ha llevado a los investigadores a considerar que el paciente resultó contagiado por otra persona asintomática que, a su vez, había contraído el virus de un cerdo o de una tercera persona. Sin embargo, los estudios llevados a cabo no han encontrado más casos en la zona de Lleida ni detectado un aumento de las infecciones respiratorias.
El caso fue notificado al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) el 13 de febrero y posteriormente a las autoridades europeas y a la OMS, en cumplimiento del Reglamento Sanitario Internacional. El centro colaborador de la OMS confirmó que el virus pertenece al linaje porcino euroasiático H1 1C.2.2, como había revelado la primera secuenciación realizada en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.
Salud Pública ha revisado minuciosamente todas las fases del proceso diagnóstico, desde la toma de muestra en urgencias hasta la secuenciación, para excluir cualquier error o contaminación, según Fernández. El subdirector general de Vigilancia y Respuesta a Emergencias de Salud Pública de la Generalitat, Jacobo Mendioroz, señaló que se están investigando las hipótesis de que el paciente tuviera en el cuerpo restos del virus sin que llegaran a infectarlo, o que la muestra se contaminara durante la toma. Las autoridades analizarán si el paciente desarrolló los anticuerpos propios del virus para determinar si hubo infección real o contaminación de la muestra.
Este es el cuarto caso de gripe porcina notificado en España desde 2009, según especificó el Departamento de Salud catalán. El anterior caso en Cataluña fue en 2024, en un trabajador de una explotación ganadera. En los últimos 20 años en España, los tres casos previos estuvieron asociados a trabajadores de granjas expuestos a los animales.
El caso ha encendido alarmas por el potencial pandémico del virus de la gripe porcina si se recombina con uno de la gripe humana, lo que puede ocurrir si un cerdo se contagia simultáneamente de ambos. La última vez que esto sucedió fue en 2009, con la llamada gripe A, que dio lugar a una epidemia que causó 300.000 muertes en todo el mundo a pesar de que finalmente fue menos virulenta de lo que se temía inicialmente, según las estimaciones publicadas en revistas de referencia como The Lancet.
Expertos de la OMS, del CCAES y la Generalitat siguen analizando la situación, aunque el mensaje de todas las fuentes consultadas es de tranquilidad. Este tipo de virus de gripe porcina han provocado esporádicamente infecciones en seres humanos, aunque estas suelen ser generalmente leves y sin transmisión entre personas, por lo que el riesgo para la población se sigue considerando actualmente muy bajo, según el Gobierno catalán.
María Montoya, doctora en Bioquímica del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas del CSIC, destacó las labores de vigilancia que han permitido detectar este caso. El intercambio de virus entre animales y el ser humano ocurre cuando hay contacto directo, y quien se ha infectado puede transmitirlo a terceras personas, según Montoya. Esto puede suponer un riesgo para personas inmunodeprimidas y es importante saber cómo circulan y evolucionan estos virus con potencial pandémico para estar mejor preparados para cualquier escenario futuro, añadió. Este tipo de infecciones se han podido producir en el pasado sin que entonces fueran detectadas y el hecho que ahora lo sean es positivo, según la experta.
El director general de Salud Pública del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón, declaró que se trata de casos esporádicos que también se producen en otros países, por lo que no debe generarse alarma. Desde el punto de vista de la salud pública, es fundamental mantener una vigilancia estrecha de cada caso para prevenir posibles contagios secundarios y esclarecer con precisión su origen, según Gullón. La persona se encuentra en buen estado de salud y no presenta complicaciones, añadió.
Este caso coincide en el tiempo con el brote de peste porcina africana que también sufre Cataluña, pero se trata de otra infección vírica que no tiene ninguna relación con la gripe y no afecta al ser humano, aunque tiene un enorme impacto económico por la alta mortalidad que provoca en cerdos de granja. La peste porcina africana apareció en el entorno de Barcelona y por ahora solo afecta a jabalíes.
El paciente de 83 años con comorbilidades fue asintomático, lo que el subdirector Mendioroz calificó como un orgullo para el sistema de detección centinela, que realiza pruebas aleatorias para calcular la incidencia de virus respiratorios. La detección tuvo lugar en el marco de la vigilancia epidemiológica de los virus gripales cuando el hombre acudió al centro sanitario por otras dolencias.
Las autoridades sanitarias continúan con la investigación conforme a los protocolos establecidos, incluyendo la realización de las pruebas de laboratorio necesarias para confirmar el diagnóstico y descartar cualquier otra causa. Las últimas muestras están siendo remitidas a la OMS y se están analizando en un laboratorio de referencia europeo para determinar la naturaleza exacta del contagio.