La Embajada española en Irak ha logrado repatriar en los últimos cinco años a cinco brigadistas que combatían en las Unidades de Protección Popular de Siria (YPG) y los peshmergas iraquíes, en un operativo que revela la complejidad de los voluntarios extranjeros en conflictos internacionales.
Un total de cinco españoles que formaban parte de la denominada 'brigada de los topos' han sido repatriados desde los territorios kurdos de Irak y Siria, según reveló un informe del servicio de inteligencia español. Los brigadistas, con perfiles diversos que van desde exmilitares hasta activistas de extrema izquierda, fueron inicialmente reclutados para combatir contra el Estado Islámico (ISIS) entre 2014 y 2022.
Según fuentes diplomáticas, cuatro de estos combatientes solicitaron ayuda directamente a los servicios consulares en Bagdad, mientras que el quinto fue interceptado por la policía iraquí en un control carretero. Un agente de inteligencia español, que pidió mantener el anonimato, describió el proceso de repatriación como relativamente sencillo: "Lo bueno es que les detenga la policía local. Nos entrevistamos con él, le expedimos un salvoconducto, le metimos en un avión comercial y a casa".
El perfil de estos brigadistas es heterogéneo. Incluye desde exmilitares de Grupos de Operaciones Especiales hasta mercenarios de ultraderecha, pasando por activistas antisistema, independentistas catalanes y personas solidarizadas con la causa yazidí. Una figura clave en su reclutamiento fue José Manuel Soria, alias Simón de Monfort, quien llegó a ostentar el rango de general en el contingente español.
La mayoría de estos voluntarios inicialmente combatieron contra el ISIS, pero posteriormente se involucraron en conflictos contra el Ejército turco. Eran conocidos como la 'brigada de los topos' porque se les asignaban tareas de excavación de trincheras y cuevas en el Kurdistán iraquí para protegerse de bombardeos.
Legalmente, su situación es compleja pero no penalmente problemática. Como las milicias kurdas no están catalogadas como grupo terrorista por la Unión Europea o España, no existe una responsabilidad penal directa. El abogado Aitor Martínez explicó que "el Código Penal español no tipifica la participación en conflictos armados extranjeros salvo que exista conexión con terrorismo".
Dos de estos combatientes españoles, incluso, han transitado posteriormente a otros conflictos, como la guerra en Ucrania, donde según fuentes de inteligencia buscan mejores compensaciones económicas.
La repatriación evidencia la complejidad de los voluntarios internacionales en conflictos contemporáneos, donde motivaciones ideológicas, económicas y de aventura se entrelazan en escenarios geopolíticos complejos.