Estados Unidos actualiza guías de detección de cáncer colorrectal con nuevas pruebas de sangre y heces
La Sociedad Estadounidense del Cáncer publicó en mayo de 2026 directrices actualizadas para la detección del cáncer colorrectal que incorporan dos nuevas opciones de pruebas: un test casero de heces que analiza marcadores moleculares y una prueba sanguínea realizable en consultorios médicos, según informó la organización. Las nuevas guías mantienen la recomendación de iniciar el tamizaje a los 45 años para personas con riesgo promedio, edad que fue reducida desde los 50 años en 2018 debido al aumento de casos en adultos jóvenes.
Las directrices actualizadas añaden dos opciones adicionales de detección al arsenal existente contra el cáncer colorrectal, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer. La primera es una prueba casera que examina muestras de heces en busca de sangre oculta y otros marcadores moleculares que pueden indicar la presencia de cáncer colorrectal, con una recomendación de realizarse cada tres años, según las nuevas guías.
La segunda opción es una prueba basada en sangre que puede realizarse en el consultorio médico. Esta prueba está diseñada específicamente para pacientes que rechazan someterse a una colonoscopia o a una prueba de heces, según la organización.
Las directrices actualizadas mantienen la opción para los pacientes de elegir entre una prueba de heces y un examen visual directo, como la colonoscopia, como métodos principales de detección, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer. La recomendación de que los adultos con riesgo promedio de cáncer colorrectal comiencen el tamizaje a los 45 años y continúen haciéndolo hasta los 75 años, o más allá si lo recomienda un médico, permanece sin cambios.
La decisión de reducir la edad de detección de 50 a 45 años fue tomada por la Sociedad Estadounidense del Cáncer en 2018, impulsada por la creciente incidencia de cáncer colorrectal en personas menores de 50 años, según la organización. La actualización de mayo de 2026 busca reflejar la ciencia más reciente y mejorar el acceso a la atención médica, ofreciendo más opciones que pueden ayudar a detectar el cáncer más temprano o prevenirlo por completo.
Recomendaciones según el nivel de riesgo
Para personas con antecedentes familiares de cáncer colorrectal, síndromes genéticos o hereditarios, o signos y síntomas de la enfermedad como sangre en las heces, la colonoscopia es la única prueba recomendada, según las directrices.
Si una persona tiene 45 años y presenta riesgo promedio, su médico puede recomendar las pruebas de heces y sangre, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer. Sin embargo, debido a que estas son opciones nuevas, muchos consultorios médicos pueden no ofrecer inmediatamente estas pruebas.
La colonoscopia sigue siendo la prueba de detección preferida para el cáncer colorrectal, según las guías. Es la única opción para quienes experimentan signos y síntomas de cáncer colorrectal, y es la prueba recomendada para aquellos con mayor riesgo. Las personas con riesgo promedio aún pueden recibir la recomendación de someterse a una colonoscopia.
Las pruebas de heces no requieren la misma cantidad de preparación que una colonoscopia y son ampliamente utilizadas, según la organización. Las nuevas pruebas de heces han evolucionado en su capacidad para detectar pólipos y células anormales en las muestras.
Las nuevas pruebas de sangre se recomiendan únicamente si un paciente rechaza una colonoscopia o una prueba de heces, según las directrices. Es importante señalar que las nuevas pruebas de sangre no son tan sensibles como las otras pruebas para prevenir el cáncer, aunque la ciencia está avanzando para proporcionar más opciones, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer.
Un aspecto crítico es que se requerirá una colonoscopia si una prueba de heces o sangre arroja un resultado positivo o anormal, según las guías.
Síntomas y detección temprana
A menudo no hay signos o síntomas tempranos de cáncer colorrectal, por lo que comenzar el tamizaje a los 45 años es imprescindible, especialmente si existe un historial familiar o riesgo genético de desarrollar la enfermedad, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer.
Los síntomas comunes del cáncer colorrectal incluyen sangre en las heces, cambios en los hábitos intestinales o en las heces, dolor o pérdida de peso inexplicable de 10 libras o más, según la organización. Si se notan estos síntomas, independientemente de la edad, se debe hablar con un médico y considerar solicitar una colonoscopia.
Reducción del riesgo
Para reducir el riesgo de cáncer colorrectal, las personas con riesgo promedio de la enfermedad deben comenzar el tamizaje a los 45 años, según las directrices. La organización recomienda prestar atención al cuerpo, notar cualquier cambio o síntoma preocupante y mantener conversaciones abiertas con el proveedor de atención médica.
Las elecciones de estilo de vida saludable también pueden ayudar a reducir el riesgo de cáncer colorrectal, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer. Esto incluye al menos 30 minutos de actividad física cada día, comer una dieta equilibrada rica en frutas y verduras y limitar los alimentos procesados.
Reducir el consumo de alcohol y evitar fumar y vapear también puede disminuir el riesgo de cáncer colorrectal y otros tipos de cáncer, según la organización.
Contexto e implicaciones
El aumento de la incidencia de cáncer colorrectal en adultos jóvenes ha generado una mayor conciencia pública sobre la enfermedad, según se refleja en titulares y conversaciones en redes sociales. Esta tendencia fue un factor determinante en la decisión de 2018 de reducir la edad recomendada para el tamizaje.
La incorporación de nuevas opciones de pruebas en las directrices de 2026 representa un esfuerzo por aprovechar el impulso de esta creciente conciencia pública y mejorar las tasas de detección. Al ofrecer alternativas menos invasivas que la colonoscopia, las autoridades sanitarias esperan que más personas se sometan a pruebas de detección, especialmente aquellas que han evitado el tamizaje debido a la naturaleza del procedimiento de colonoscopia.
La filosofía subyacente en las nuevas guías es clara: la mejor prueba es la que realmente se realiza, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer. Al proporcionar múltiples opciones que se adaptan a diferentes preferencias y circunstancias de los pacientes, las directrices buscan eliminar barreras para la detección temprana, que sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir muertes por cáncer colorrectal.




