Estados Unidos anuncia aranceles de hasta 12,5% a 60 países por trabajo forzado
Internacional

Estados Unidos anuncia aranceles de hasta 12,5% a 60 países por trabajo forzado

La administración del presidente Donald Trump propuso nuevos aranceles de entre 10% y 12,5% sobre importaciones de 60 socios comerciales, incluyendo Reino Unido, Unión Europea, Canadá, China e India, argumentando que estos países no hacen lo suficiente para prohibir la importación de productos fabricados con trabajo forzado. La medida, anunciada el 3 de junio de 2026, representa el segundo intento de Trump de imponer gravámenes comerciales tras la anulación de sus aranceles previos por la Corte Suprema de Estados Unidos en febrero.

INTERNACIONAL3 JUN 2026

El Representante Comercial de Estados Unidos publicó un informe de 98 páginas que concluye que 60 economías han fallado en "imponer y hacer cumplir efectivamente una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado", según informó la BBC. La investigación, realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, abarca prácticamente todos los socios comerciales estadounidenses.

El embajador del Representante Comercial, Jamieson Greer, declaró que "el fracaso de nuestros socios comerciales más importantes para abordar la importación de bienes fabricados con trabajo forzado es inaceptable", según reportó Deutsche Welle. Greer añadió que esta situación "crea una dinámica donde los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir globalmente en un campo de juego desigual. Ya no toleraremos esta disparidad".

**Estructura de los aranceles propuestos**

Según el informe del Representante Comercial, los aranceles se dividirán en dos niveles. Un arancel adicional del 10% se impondrá sobre importaciones de Canadá, México, Taiwán, Pakistán, Reino Unido y naciones de la Unión Europea, según informó Deutsche Welle. Estos son países que, según la investigación de Washington, imponen una prohibición de importación de trabajo forzado pero no la hacen cumplir efectivamente, o han asumido compromisos sobre trabajo forzado o han prevenido parcialmente la importación de bienes de trabajo forzado.

Un arancel adicional del 12,5% se aplicará a 45 países, incluyendo China, India, Japón, Corea del Sur, Brasil y Suiza, según el mismo reporte. Estos son países que, según el gobierno estadounidense, han fallado en imponer y hacer cumplir efectivamente la prohibición de importaciones fabricadas con trabajo forzado.

El informe concluyó que 54 de los países "fallaron en imponer una prohibición legal sobre la importación de bienes producidos total o parcialmente con trabajo forzado y en hacer cumplir efectivamente tal prohibición", según la BBC. Otros seis socios comerciales —Canadá, la Unión Europea, Ecuador, Indonesia, México y Pakistán— "fallaron en hacer cumplir efectivamente una prohibición de importación de trabajo forzado".

**Proceso de implementación**

Los aranceles anunciados no han sido aplicados todavía, según informó la BBC. La administración Trump necesitará pasar por un proceso para hacerlo efectivo. Las tarifas propuestas están actualmente abiertas a comentarios públicos y revisión, por lo que no entran en vigor de manera inmediata, según Deutsche Welle. El Representante Comercial realizará audiencias sobre los aranceles propuestos el 7 de julio, según la misma fuente.

**Reacciones internacionales**

La Unión Europea respondió inmediatamente, afirmando que los aranceles impuestos bajo estos fundamentos son "injustificados", según The Guardian. La Comisión Europea declaró que la UE "comparte plenamente" las preocupaciones estadounidenses sobre el trabajo forzado pero "considera que los aranceles impuestos bajo estos fundamentos son injustificados". La UE añadió que permanece comprometida con el acuerdo comercial alcanzado con la administración Trump en julio de 2025, que estableció aranceles del 15% sobre la mayoría de los bienes, y espera que Estados Unidos "respete plenamente los términos" de ese acuerdo.

Un portavoz de la Comisión Europea dijo que la UE espera que Estados Unidos respete el acuerdo comercial, argumentando que los aranceles encubiertos violan el espíritu de ese acuerdo, según The Guardian. El informe estadounidense señala que la prohibición general de la UE sobre importaciones de bienes que utilizan trabajo forzado no entrará en vigor hasta diciembre de 2027, lo que significa que ambos socios comerciales podrían enfrentar aranceles.

El gobierno británico respondió que está "abordando el trabajo forzado en el Reino Unido y en las cadenas de suministro globales para garantizar que las empresas británicas no sean cómplices de trabajo forzado y violaciones de derechos humanos", según la BBC. Un portavoz gubernamental añadió: "Continuamos comprometidos regularmente con la administración estadounidense como parte de nuestras negociaciones, y hemos dejado claro las acciones que estamos tomando". El gobierno británico señaló que ya había abordado el tema del trabajo forzado a través de legislación, incluyendo la Ley de Esclavitud Moderna, según The Guardian.

Sin embargo, el Comisionado Independiente contra la Esclavitud del Reino Unido afirmó que "la ley británica no va lo suficientemente lejos para abordar el trabajo forzado en las cadenas de suministro", según la BBC. El organismo calcula que el Reino Unido importa alrededor de 20.000 millones de libras esterlinas de bienes cada año que pueden estar vinculados al trabajo forzado.

El primer ministro canadiense Mark Carney declaró que los nuevos aranceles "no son una sorpresa" y no afectarían a la gran mayoría de las exportaciones canadienses a Estados Unidos, según la BBC.

China expresó su oposición a cualquier forma de arancel unilateral y negó las acusaciones de trabajo forzado. "No existe el llamado trabajo forzado en China, y nos oponemos a usar esto como excusa para manipulación política", dijo la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, según la BBC. Sin embargo, varias organizaciones internacionales de derechos humanos han afirmado que el trabajo forzado sí existe en China, particularmente entre minorías étnicas musulmanas en Xinjiang, según la misma fuente.

**Situación en India**

Una delegación estadounidense se encuentra actualmente en Nueva Delhi para finalizar un acuerdo comercial después de que Washington impusiera uno de los aranceles más altos sobre India el año pasado, según Deutsche Welle. El ministro de Comercio de India, Piyush Goyal, dijo el lunes a medios locales que los detalles clave del acuerdo ya estaban resueltos.

Ajay Srivastava, del centro de estudios Global Trade Research Initiative con sede en Delhi, dijo que India debería desafiar la base legal de los aranceles propuestos, argumentando que amplían el alcance de la Sección 301, una ley comercial estadounidense que permite a Washington investigar y penalizar prácticas comerciales extranjeras consideradas injustas, según la BBC. El movimiento parecía ser parte de "tácticas de presión más amplias de Estados Unidos", dijo, y debería mantenerse separado de las negociaciones comerciales en curso. "India debería reevaluar su participación y considerar alejarse del acuerdo comercial bilateral, como lo ha hecho Malasia", añadió Srivastava.

El último conjunto de aranceles, parcialmente sobre la importación de petróleo ruso por parte de India, había agriado significativamente los lazos diplomáticos entre las dos potencias estratégicas, según Deutsche Welle. El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio pasó cuatro días en India en mayo, visiblemente tratando de suavizar los lazos diplomáticos. El propio Trump visitó China recientemente, donde discutió la expansión del acceso al mercado para bienes estadounidenses con el presidente chino Xi Jinping.

**Contexto legal y antecedentes**

Esta es la segunda vez que la administración del presidente Trump anuncia nuevos impuestos de importación desde que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló muchos de sus aranceles previos en febrero, según la BBC. La Corte Suprema dictaminó en febrero que Trump había excedido su autoridad al usar una ley diferente —la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977— para imponer aranceles generalizados sobre socios comerciales estadounidenses, según Global News.

La estrategia de usar la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 permitiría al presidente Trump eludir los límites sobre sus aranceles impuestos por la Corte Suprema, según The Guardian. El informe definió el trabajo forzado como "trabajo o servicio extraído de una persona bajo la amenaza de cualquier penalización por su incumplimiento y para el cual el trabajador no se ofrece voluntariamente", según Global News.

Trump calificó el fallo de la Corte Suprema como "terrible" y dijo que los jueces que rechazaron su política comercial eran "tontos", según la BBC. Inmediatamente después del fallo, Trump anunció un arancel global temporal del 10%, pero luego dijo que sería del 15%. Sin embargo, el arancel entró en vigor al 10% y aún no se ha incrementado. La medida está programada para expirar en julio, a menos que sea extendida por el Congreso.

Los expertos habían predicho que Trump, quien ha estado obsesionado con los aranceles como herramienta de seguridad económica nacional durante décadas, intentaría encontrar una forma de eludir el fallo de la Corte Suprema en febrero, según The Guardian. En ese momento, amenazó con usar aranceles de una "manera mucho más poderosa y odiosa" con al menos otras seis rutas legales para castigar a aquellos países que juzgaba peligrosos para la economía estadounidense.

El mes pasado, el tribunal comercial de Estados Unidos determinó que los aranceles del 10% también eran ilegales, aunque permanecen vigentes durante el proceso de apelación, según The Guardian.

**Posición de grupos de derechos humanos**

Los grupos de derechos humanos afirman que el trabajo forzado sí existe en China y que el Reino Unido y otros países necesitan hacer más para asegurarse de que las empresas no tengan trabajo forzado en sus cadenas de suministro, según la BBC. Sin embargo, cuestionaron la efectividad de los aranceles estadounidenses como forma de abordar el problema.

Peter Frankental, director de negocios y derechos humanos de Amnistía Internacional, dijo a la BBC que "las medidas comerciales pueden desempeñar un papel en abordar los riesgos de trabajo forzado, pero no son un sustituto de la aplicación efectiva, la responsabilidad corporativa y la debida diligencia obligatoria en derechos humanos". Añadió: "El gobierno británico necesita urgentemente poner su propia casa en orden; en ese frente, queda un margen significativo de mejora".

**Implicaciones comerciales**

La amenaza de nueva disrupción arancelaria inquietará a los socios comerciales, incluyendo al primer ministro británico Keir Starmer, quienes han luchado arduamente para construir confianza con Trump y contener el costo de comerciar con su impredecible administración, según The Guardian.

Esta última ola de aranceles probablemente perturbará a varios socios comerciales estadounidenses que han estado negociando gravámenes más bajos durante más de un año, según Deutsche Welle. Hace apenas dos semanas, la UE aprobó un acuerdo comercial con Washington para limitar los aranceles sobre la mayoría de las exportaciones de la UE al 15%. Ese consenso fue duramente peleado, con algunas naciones miembros inicialmente amenazando con bloquear el acuerdo.

Los nuevos aranceles bien pueden poner un obstáculo proverbial en los trabajos, según Deutsche Welle. Estados Unidos también amenaza con imponer nuevos gravámenes del 25% sobre Brasil, según The Guardian.

**Alcance de las investigaciones**

El Representante Comercial de Estados Unidos dijo que había iniciado 60 investigaciones sobre trabajo forzado en marzo, según Deutsche Welle. El supuesto fracaso en prohibir importaciones fabricadas con trabajo forzado estaba "sometiendo a los productores estadounidenses a competencia desleal" tanto en mercados de exportación como en el mercado estadounidense, según el organismo.

La postura del gobierno estadounidense es que comerciar con países que compran cosas fabricadas con trabajo forzado es injusto para Estados Unidos, según la BBC. Los 60 socios comerciales listados —incluyendo Reino Unido, la UE, Canadá, India y Japón— representan casi todos los bienes vendidos a Estados Unidos.

Según el informe, "solo Canadá, Ecuador, la Unión Europea, Indonesia, México y Pakistán no han fallado en imponer una prohibición de importación de trabajo forzado", según The Guardian. Sin embargo, la Casa Blanca juzgó que Canadá estaba fallando en hacer cumplir sus leyes, lo que significa que ambos socios comerciales podrían enfrentar aranceles.

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3 jun 2026
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El Representante Comercial de Estados Unidos publicó un informe de 98 páginas que concluye que 60 economías han fallado en "imponer y hacer cumplir efectivamente una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado", según informó la BBC. La investigación, realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, abarca prácticamente todos los socios comerciales estadounidenses.

El embajador del Representante Comercial, Jamieson Greer, declaró que "el fracaso de nuestros socios comerciales más importantes para abordar la importación de bienes fabricados con trabajo forzado es inaceptable", según reportó Deutsche Welle. Greer añadió que esta situación "crea una dinámica donde los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir globalmente en un campo de juego desigual. Ya no toleraremos esta disparidad".

**Estructura de los aranceles propuestos**

Según el informe del Representante Comercial, los aranceles se dividirán en dos niveles. Un arancel adicional del 10% se impondrá sobre importaciones de Canadá, México, Taiwán, Pakistán, Reino Unido y naciones de la Unión Europea, según informó Deutsche Welle. Estos son países que, según la investigación de Washington, imponen una prohibición de importación de trabajo forzado pero no la hacen cumplir efectivamente, o han asumido compromisos sobre trabajo forzado o han prevenido parcialmente la importación de bienes de trabajo forzado.

Un arancel adicional del 12,5% se aplicará a 45 países, incluyendo China, India, Japón, Corea del Sur, Brasil y Suiza, según el mismo reporte. Estos son países que, según el gobierno estadounidense, han fallado en imponer y hacer cumplir efectivamente la prohibición de importaciones fabricadas con trabajo forzado.

El informe concluyó que 54 de los países "fallaron en imponer una prohibición legal sobre la importación de bienes producidos total o parcialmente con trabajo forzado y en hacer cumplir efectivamente tal prohibición", según la BBC. Otros seis socios comerciales —Canadá, la Unión Europea, Ecuador, Indonesia, México y Pakistán— "fallaron en hacer cumplir efectivamente una prohibición de importación de trabajo forzado".

**Proceso de implementación**

Los aranceles anunciados no han sido aplicados todavía, según informó la BBC. La administración Trump necesitará pasar por un proceso para hacerlo efectivo. Las tarifas propuestas están actualmente abiertas a comentarios públicos y revisión, por lo que no entran en vigor de manera inmediata, según Deutsche Welle. El Representante Comercial realizará audiencias sobre los aranceles propuestos el 7 de julio, según la misma fuente.

**Reacciones internacionales**

La Unión Europea respondió inmediatamente, afirmando que los aranceles impuestos bajo estos fundamentos son "injustificados", según The Guardian. La Comisión Europea declaró que la UE "comparte plenamente" las preocupaciones estadounidenses sobre el trabajo forzado pero "considera que los aranceles impuestos bajo estos fundamentos son injustificados". La UE añadió que permanece comprometida con el acuerdo comercial alcanzado con la administración Trump en julio de 2025, que estableció aranceles del 15% sobre la mayoría de los bienes, y espera que Estados Unidos "respete plenamente los términos" de ese acuerdo.

Un portavoz de la Comisión Europea dijo que la UE espera que Estados Unidos respete el acuerdo comercial, argumentando que los aranceles encubiertos violan el espíritu de ese acuerdo, según The Guardian. El informe estadounidense señala que la prohibición general de la UE sobre importaciones de bienes que utilizan trabajo forzado no entrará en vigor hasta diciembre de 2027, lo que significa que ambos socios comerciales podrían enfrentar aranceles.

El gobierno británico respondió que está "abordando el trabajo forzado en el Reino Unido y en las cadenas de suministro globales para garantizar que las empresas británicas no sean cómplices de trabajo forzado y violaciones de derechos humanos", según la BBC. Un portavoz gubernamental añadió: "Continuamos comprometidos regularmente con la administración estadounidense como parte de nuestras negociaciones, y hemos dejado claro las acciones que estamos tomando". El gobierno británico señaló que ya había abordado el tema del trabajo forzado a través de legislación, incluyendo la Ley de Esclavitud Moderna, según The Guardian.

Sin embargo, el Comisionado Independiente contra la Esclavitud del Reino Unido afirmó que "la ley británica no va lo suficientemente lejos para abordar el trabajo forzado en las cadenas de suministro", según la BBC. El organismo calcula que el Reino Unido importa alrededor de 20.000 millones de libras esterlinas de bienes cada año que pueden estar vinculados al trabajo forzado.

El primer ministro canadiense Mark Carney declaró que los nuevos aranceles "no son una sorpresa" y no afectarían a la gran mayoría de las exportaciones canadienses a Estados Unidos, según la BBC.

China expresó su oposición a cualquier forma de arancel unilateral y negó las acusaciones de trabajo forzado. "No existe el llamado trabajo forzado en China, y nos oponemos a usar esto como excusa para manipulación política", dijo la portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, según la BBC. Sin embargo, varias organizaciones internacionales de derechos humanos han afirmado que el trabajo forzado sí existe en China, particularmente entre minorías étnicas musulmanas en Xinjiang, según la misma fuente.

**Situación en India**

Una delegación estadounidense se encuentra actualmente en Nueva Delhi para finalizar un acuerdo comercial después de que Washington impusiera uno de los aranceles más altos sobre India el año pasado, según Deutsche Welle. El ministro de Comercio de India, Piyush Goyal, dijo el lunes a medios locales que los detalles clave del acuerdo ya estaban resueltos.

Ajay Srivastava, del centro de estudios Global Trade Research Initiative con sede en Delhi, dijo que India debería desafiar la base legal de los aranceles propuestos, argumentando que amplían el alcance de la Sección 301, una ley comercial estadounidense que permite a Washington investigar y penalizar prácticas comerciales extranjeras consideradas injustas, según la BBC. El movimiento parecía ser parte de "tácticas de presión más amplias de Estados Unidos", dijo, y debería mantenerse separado de las negociaciones comerciales en curso. "India debería reevaluar su participación y considerar alejarse del acuerdo comercial bilateral, como lo ha hecho Malasia", añadió Srivastava.

El último conjunto de aranceles, parcialmente sobre la importación de petróleo ruso por parte de India, había agriado significativamente los lazos diplomáticos entre las dos potencias estratégicas, según Deutsche Welle. El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio pasó cuatro días en India en mayo, visiblemente tratando de suavizar los lazos diplomáticos. El propio Trump visitó China recientemente, donde discutió la expansión del acceso al mercado para bienes estadounidenses con el presidente chino Xi Jinping.

**Contexto legal y antecedentes**

Esta es la segunda vez que la administración del presidente Trump anuncia nuevos impuestos de importación desde que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló muchos de sus aranceles previos en febrero, según la BBC. La Corte Suprema dictaminó en febrero que Trump había excedido su autoridad al usar una ley diferente —la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) de 1977— para imponer aranceles generalizados sobre socios comerciales estadounidenses, según Global News.

La estrategia de usar la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 permitiría al presidente Trump eludir los límites sobre sus aranceles impuestos por la Corte Suprema, según The Guardian. El informe definió el trabajo forzado como "trabajo o servicio extraído de una persona bajo la amenaza de cualquier penalización por su incumplimiento y para el cual el trabajador no se ofrece voluntariamente", según Global News.

Trump calificó el fallo de la Corte Suprema como "terrible" y dijo que los jueces que rechazaron su política comercial eran "tontos", según la BBC. Inmediatamente después del fallo, Trump anunció un arancel global temporal del 10%, pero luego dijo que sería del 15%. Sin embargo, el arancel entró en vigor al 10% y aún no se ha incrementado. La medida está programada para expirar en julio, a menos que sea extendida por el Congreso.

Los expertos habían predicho que Trump, quien ha estado obsesionado con los aranceles como herramienta de seguridad económica nacional durante décadas, intentaría encontrar una forma de eludir el fallo de la Corte Suprema en febrero, según The Guardian. En ese momento, amenazó con usar aranceles de una "manera mucho más poderosa y odiosa" con al menos otras seis rutas legales para castigar a aquellos países que juzgaba peligrosos para la economía estadounidense.

El mes pasado, el tribunal comercial de Estados Unidos determinó que los aranceles del 10% también eran ilegales, aunque permanecen vigentes durante el proceso de apelación, según The Guardian.

**Posición de grupos de derechos humanos**

Los grupos de derechos humanos afirman que el trabajo forzado sí existe en China y que el Reino Unido y otros países necesitan hacer más para asegurarse de que las empresas no tengan trabajo forzado en sus cadenas de suministro, según la BBC. Sin embargo, cuestionaron la efectividad de los aranceles estadounidenses como forma de abordar el problema.

Peter Frankental, director de negocios y derechos humanos de Amnistía Internacional, dijo a la BBC que "las medidas comerciales pueden desempeñar un papel en abordar los riesgos de trabajo forzado, pero no son un sustituto de la aplicación efectiva, la responsabilidad corporativa y la debida diligencia obligatoria en derechos humanos". Añadió: "El gobierno británico necesita urgentemente poner su propia casa en orden; en ese frente, queda un margen significativo de mejora".

**Implicaciones comerciales**

La amenaza de nueva disrupción arancelaria inquietará a los socios comerciales, incluyendo al primer ministro británico Keir Starmer, quienes han luchado arduamente para construir confianza con Trump y contener el costo de comerciar con su impredecible administración, según The Guardian.

Esta última ola de aranceles probablemente perturbará a varios socios comerciales estadounidenses que han estado negociando gravámenes más bajos durante más de un año, según Deutsche Welle. Hace apenas dos semanas, la UE aprobó un acuerdo comercial con Washington para limitar los aranceles sobre la mayoría de las exportaciones de la UE al 15%. Ese consenso fue duramente peleado, con algunas naciones miembros inicialmente amenazando con bloquear el acuerdo.

Los nuevos aranceles bien pueden poner un obstáculo proverbial en los trabajos, según Deutsche Welle. Estados Unidos también amenaza con imponer nuevos gravámenes del 25% sobre Brasil, según The Guardian.

**Alcance de las investigaciones**

El Representante Comercial de Estados Unidos dijo que había iniciado 60 investigaciones sobre trabajo forzado en marzo, según Deutsche Welle. El supuesto fracaso en prohibir importaciones fabricadas con trabajo forzado estaba "sometiendo a los productores estadounidenses a competencia desleal" tanto en mercados de exportación como en el mercado estadounidense, según el organismo.

La postura del gobierno estadounidense es que comerciar con países que compran cosas fabricadas con trabajo forzado es injusto para Estados Unidos, según la BBC. Los 60 socios comerciales listados —incluyendo Reino Unido, la UE, Canadá, India y Japón— representan casi todos los bienes vendidos a Estados Unidos.

Según el informe, "solo Canadá, Ecuador, la Unión Europea, Indonesia, México y Pakistán no han fallado en imponer una prohibición de importación de trabajo forzado", según The Guardian. Sin embargo, la Casa Blanca juzgó que Canadá estaba fallando en hacer cumplir sus leyes, lo que significa que ambos socios comerciales podrían enfrentar aranceles.

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